Según los médicos, Golota hizo lo correcto

Avalaron el abandono del pugilista polaco frente a Mike Tyson
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24 de octubre de 2000  

CHICAGO (AFP) - Los médicos que atienden al boxeador polaco Andrew Golota, que estuvo internado en un hospital local -ayer le dieron el alta- por una conmoción cerebral, fractura de pómulo y una hernia de disco, le dieron la razón al pugilista que el viernes último, en Detroit, se negó a seguir peleando frente al norteamericano Mike Tyson y abandonó en el tercer asalto.

"Tomó una buena decisión", dijo uno de los médicos, Wesley Yapor, al programa radial Chicago Tribune. "Otro golpe severo en la cabeza podría haberle significado un peligro extremo y el riesgo de una parálisis a Golota", precisó el especialista.

"Todas las lesiones en la cabeza son serias", apuntó Yapor, y señaló que "la adrenalina puede mantener a una persona despierta y alerta, retardando los efectos".

El sábado último, en compañía de su esposa Mariola y de un amigo, Golota regresaba a Chicago en automóvil; manejaba su amigo y sintió los primeros síntomas de su lesión: vómitos, dolor de cabeza y rigidez en su brazo izquierdo. "Es imposible determinar cuándo y cómo esas lesiones fueron ocasionadas", señaló Yapor. "No hay ninguna duda que -el boxeador- fue víctima de una conmoción luego de un golpe en la cabeza", afirmó.

En el hospital de Chicago, luego de un electroencefalograma y una resonancia magnética, entre otras pruebas, los médicos descubrieron una conmoción cerebral, así como una fractura de pómulo y una hernia de disco. Todavía no saben si Golota, que tendrá que llevar cuello ortopédico cuando menos por unas semanas, necesitará una intervención quirúrgica.

"Golota se pondrá bien", dijo Yapor, que autorizó ayer al polaco a dejar el hospital, pero explicó que será necesario observar de cerca la eficacia del tratamiento que se le ordenó.

El polaco, de casi dos metros de estatura y con 42 peleas (seis derrotas), dijo tras el combate que no era un cobarde y que no le tenía miedo a Tyson. "Recibí cabezazos de Tyson en los dos asaltos. Tras el primero, estaba muy mal, mi visión estaba nublada y además estaba enojado con el árbitro por no haberle hecho la menor advertencia", dijo el polaco.

"Luego del segundo round perdí el control de lo que pasaba y actué únicamente por instinto", precisó el boxeador, cuya bolsa de 2,5 millones de dólares fue retenida, en principio, por la Comisión de Boxeo de Nevada.

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