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Acostumbrado desde hace años a los rigores de este circuito, Carlos Berlocq desembarcó en el Vilas Club como primer favorito de la Copa Topper. El hombre de Chascomús, 65° del ranking mundial, hizo valer su jerarquía y experiencia en este tipo de torneos y se adjudicó el certamen al ganarle la final al joven portugués Gastão Elias por 6-1 y 7-6 (7-3). Así, mejoró su propio récord y se afirmó como el argentino con mayor cantidad de títulos en esta categoría, la inmediata por debajo de los torneos de ATP.
A los 28 años, con casi una década de trajín por las canchas de todo el mundo, Berlocq llegó a los 13 títulos en challengers, por encima de Guillermo Cañas y Máximo González (11) y Mariano Puerta y Sergio Roitman (10), otros jugadores de nuestro país con múltiples trofeos en este nivel del tour. Como dato curioso, la mayor parte de sus éxitos –diez– los consiguió en Italia, mientras que la de ayer fue su segunda celebración en el Vilas Club, seis años después de superar a Diego Hartfield en la definición de lo que entonces era la Copa Petrobras.
Como siempre, como en todas las giras, Berlocq estuvo acompañado en el bosque de Palermo por María Noel, su mujer, y Estefanía, su hija de dos años. María Noel está a su lado desde siempre, desde los durísimos tiempos en los que Charly buscaba ingresar en el circuito profesional y se hacía difícil viajar por la crisis económica de hace casi diez años. Tiempos en los que era más impulsivo y se le escapaban los partidos; luego, con madurez, aprendió el oficio de vivir del tenis. Vaya si sabe Berlocq eso de batallar en todos lados, de jugar horas y horas, singles y dobles, de regar con sudor cada rincón de la cancha...
En un torneo en el que transitan los jóvenes que quieren abrirse paso y los veteranos de mil batallas, Berlocq trazó su recorrido de menor a mayor, porque en el debut estuvo muy cerca de ser eliminado por el joven francés Guillaume Rufin, pero ese susto le sirvió para reaccionar y mostrarse más consistente en el resto de la semana. En la final, dominó con solidez en el primer set; luego, el ascendente Elias se recuperó, emparejó el desarrollo. A Berlocq le surgieron algunas dudas en el final –perdió su saque cuando estaba 5-4 en el segundo set–, pero consiguió cerrar el partido en el desempate, y festejó con un gran desahogo.
"Quería luchar cada punto al máximo, aunque físicamente estaba con lo justo y me daba un poco de intranquilidad. Quería ganar este torneo más que nunca. Por eso estoy muy feliz, no tengo palabras para describirlo. Lo de esta semana es especial porque ganar un título en Buenos Aires es algo distinto a todo, es todo alegría y me da mucha emoción. Ojalá que el año que viene pueda obtener un título en el nivel ATP. Sería algo maravilloso", destacó Berlocq, que alterna su participación en challengers con las giras en la principal categoría del circuito.
Emocionado, Berlocq remarcó: "Hace dos años y medio tuve una operación en la muñeca y no sabía si iba a poder volver a jugar. Luché y trabajé mucho junto con mi equipo para llegar a este momento, y estoy muy feliz y agradecido por este año que tuve. Todavía no puedo creer que estoy dentro de una cancha de tenis y teniendo muchos éxitos".
El flamante campeón de la Copa Topper cerró con, por un lado, con un agradecimiento: "Yo juego muchos torneos de estos en el año y puedo asegurar que la organización de este torneo es espectacular". Y también, con un deseo para su compañero de dobles en la final que se jugará luego: "Eduardo tiene que estar en el dobles en la final de la Davis. Yo estoy seguro de que va a estar, se lo ganó con sus triunfos. Ojalá lo veamos en Sevilla".
Entrenado por Walter Grinóvero y Leo Alonso, Berlocq quedará desde hoy en el puesto 61° del ranking, la mejor ubicación de su carrera. Este año cumplió su actuación más destacada en el ATP Tour en Umag, Croacia, donde escaló hasta los cuartos de final. Pero Charly quiere darse el gusto de obtener un trofeo en el tour de mayor relieve. La suya, como la de muchos otros tenistas, es una historia de sacrificios, de cientos de entrenamientos para poder mejorar y adecuarse a los rigores de un circuito de altísima exigencia. Con el esfuerzo de todos los días, de siempre.
Además de consagrarse campeón en singles, Carlos Berlocq obtuvo el trofeo de dobles de la Copa Topper junto con Eduardo Schwank, al vencer en el partido decisivo al uruguayo Marcel Felder y al checo Jaroslav Pospisil por 6-7 (1-7), 6-4 y 10-7.

