

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
ROMA.- El mal momento del chileno Marcelo Ríos parece no tener límites. El Chino, ex N° 1 del mundo y hoy muy lejos de su mejor nivel, se convirtió en la noticia del día en el Abierto de Italia, aunque no por un logro deportivo, sino por el incidente que protagonizó en la madrugada del jueves, que incluyó la agresión a dos policías.
El escándalo ocurrió cerca de las tres de la mañana de ayer, en la Piazza Risorgimento, a dos cuadras del Vaticano, en el histórico barrio romano de Trastevere.
Tras ser eliminado por el español Juan Carlos Ferrero en la segunda rueda, Ríos fue a la fiesta oficial del certamen, en la discoteca La Suite. A la salida, junto con su preparador físico, Carlos Cardemil; su ex coach, el argentino Luis Lobo; el español Alex Calatrava, y el director de relaciones públicas de la ATP, Benito Pérez Barbadillo, el Chino abordó un taxi, aunque el chofer intentó convencerlo de que no podía llevarlos a todos. Subieron los cinco, hasta que el conductor vio otro taxi, que tomaron Lobo y Calatrava para regresar al hotel oficial.
Durante el viaje, Ríos intercambió bromas pesadas y zamarreos con Cardemil y Pérez Barbadillo, hasta que el chofer recibió un golpe, se enojó y pidió ayuda a un autorradio de Carabineros de la Compañía de San Pedro, en Piazza Risorgimento.
Obligado a salir del taxi, Ríos, en estado de ebriedad, agredió a dos carabineros , que debieron pedir refuerzos para llevar al chileno hasta la comisaría, donde se formalizó la denuncia contra el tenista por resistencia al arresto y agresión y lesiones a funcionarios públicos.
La policía dijo que Ríos y sus allegados estaban tomando bebidas alcohólicas en el taxi . También se indicó que sólo se presentó la demanda contra Ríos, que declaró durante dos horas, y luego regresó al hotel, hizo sus valijas y viajó hacia Hamburgo, sede del próximo torneo.
Según las fuerzas del orden, los dos carabineros debieron ser asistidos en una sala de primeros auxilios por las heridas y contusiones recibidas durante la riña con Ríos.
El escándalo dejó al chileno, de 25 años, expuesto a una posible sanción de la ATP, de acuerdo con un comunicado del director ejecutivo de esa entidad, Mark Miles: "Es importante que tengamos todos los elementos sobre lo ocurrido en esta situación que tiene involucrado a Ríos, y si es necesario, seguir adelante con los pasos ulteriores". Richard Ings, vicepresidente ejecutivo de la ATP, investigará el caso.
Ríos, actualmente 34° en la Carrera de Campeones y 27° en el Sistema de Acceso de la ATP, atraviesa por un momento crítico de su carrera. El chileno, que cuenta con 17 títulos en su haber y alcanzó el N° 1 del ranking en abril de 1998, hace varios meses que no logra buenos resultados, por lesiones o bajo nivel. Incluso, hace algunas semanas anunció su desvinculación de Luis Lobo, que fue su entrenador durante dos años y medio.
Al margen de su talento con la raqueta, Ríos también se hizo conocido por sus actitudes hostiles hacia el periodismo y otros escándalos. En 1999, fue fotografiado en París cuando abrazaba a una joven en una discoteca, lo que le costó una crisis en su relación con la costarricense Juliana Sotela (hoy su esposa), a la que le pidió perdón, llorando, ante las cámaras de TV.
No es todo. El año último atropelló con su coche a su preparador físico Manuel Astorga, que le inició juicio, y pocos meses después, se rehusó a ser el abanderado de Chile en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Sydney porque no le dieron entradas para sus familiares... Y por ello, lo sucedido en Roma parece ser un eslabón más en una cadena de problemas.
Aquel número 1 parece ser historia.




