El polo, la nueva aventura de Nalbandian

Diego Vaz
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16 de noviembre de 2012  

Los potentes rayos de sol encendían la tarde en Cañuelas. Adolfito Cambiaso y David Nalbandian montaban las yeguas que, a paso lento, dejaban la cancha número 2 de La Dolfina. Desensillaron y se refugiaron en el palenque, al calor de un grupo de amigos. Casi se tiraron sobre las sillas. Estaban agotados. "¿Cómo anduvo?". "Muy bien", fueron las primeras palabras que se oyeron. Para Cambiaso fue un partido más o, si se quiere, especial. Porque a su lado, junto a su gente, en su casa, Nalbandian estaba debutando oficialmente en una competencia como polista, en la Copa de Zafiro, para conjuntos de hasta 16 goles. Su equipo, Imperial, llegó a la final, que hoy disputará con Totos.

"Estoy muy contento de jugar mi primer torneo y mucho más si lo puedo hacer al lado de un amigo como Adolfito", contó un distendido Nalbandian, en un ambiente no tan usual para él, con tacos en lugar de raquetas.

¿Cómo llegó el tenista cordobés al polo? El primer indicio es la amistad que lo une al líder de La Dolfina. Desde hace unos años se forjó la relación, que mediante reuniones, charlas y asados se terminó por consolidar. "Fue un lindo partido. Nos divertimos mucho jugando entre amigos. Eso es lo más importante", confiesa Cambiaso.

El tenista es un osado. Nunca le escapa al riesgo. Asume compromisos y desafíos. Es un experto en probar distintos deportes. Ya la había hecho con el automovilismo, el golf y también algún deporte extremo. "El polo es uno de mis deportes preferidos. Cuando abandone el tenis, puede ser que lo practique en el día de mañana", cuenta David. Por lo pronto, pasa mucho tiempo en el club de Cañuelas taqueando.

¿Cómo juega Nalbandian? Quizá le falta ritmo de competencia, pero tiene nociones generales. "Me sentí muy bien en la cancha. Creo que estoy progresando mucho. Tengo que tratar de jugar más seguido", analizó el unquillense.

Nalbandian estuvo muy suelto en la cancha. Así lo vio Cambiaso: "David viene en ascenso. Mejoró muchísimo y se lo nota muy participativo en el juego, anduvo muy bien y metió un par de goles. Cuando se dedique con tiempo, se va a divertir". Uno de esos goles fue un hermoso cogote en el quinto chukker, para encarrilar definitivamente el partido.

Los vínculos del tenista con el polo son varios. En 2010, resultó vencedor en el remate de uno de los clones de Cuartetera, la gran yegua de Cambiaso. El cordobés hizo la oferta que resultó ganadora junto con Ernesto Gutiérrez, miembro del directorio de Aeropuertos Argentina 2000. Pero David quiere ir por más: estaría pensando en llevar al polo a su tierra.

Ese deseo del unquillense estaría sustentado por la ayuda de Cambiaso, que tiene campos en Washington, otra localidad cordobesa, como Unquillo. Hay un antecedente: Gabriel Batistuta. El ex goleador de la selección argentina construyó su propio club de polo en Reconquista, al que bautizó La Gloria, y tuvo ayuda de Cambiaso.

Para la estadística quedará que Nalbandian hizo dos goles y que su equipo derrotó por 14-8 a Mangrullo Polo Team y hoy buscará el título. Siempre con su espíritu sanguíneo, como en los courts. Incluso, protestó si las jugadas no le salían como quería. Fiel a su estilo, ahora desde arriba de un caballo. "Tiene que mejorar el andar a caballo porque la coordinación de ojos la tiene, ya la trae del tenis", afirma Cambiaso.

David vivió una tarde distendida. Está claro: mientras se va alejando del tenis, se va acercando al polo.

Por: Diego Vaz

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