

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Desde Buenos Aires, Hernán Gumy también vivió las alternativas de la histórica final de Roland Garros. El Titán, que jugaba en el Atlético Temperley junto con Diego, el hermano mayor de Gastón Gaudio, conoció al nuevo campeón del abierto francés cuando comenzó a dar sus primeros pasos en el tenis. También es vox populi que Gumy, en 1999, ayudó al Gato con los viajes en los comienzos, aunque el actual entrenador de Guillermo Cañas prefirió restarle trascendencia.
"No quiero que se hable más de eso porque Gaudio no está ahí gracias a mí. Yo lo aprecio como persona y es cierto que lo ayudé para que vaya a cuatro o cinco torneos, pero nada más; no es algo que le haya cambiado la vida, porque él se hubiera metido igual en el circuito. Todo lo que hizo se lo debe a él, a la familia y al grupo de trabajo que tiene", le dijo Gumy a LA NACION.
-¿Tenías alguna preferencia antes de la final argentina?
-No. En lo personal, me gustó que haya ganado Gastón. Lo conozco desde chico y me puse contento por él, pero también fue una lástima lo de Coria, porque estuvo a un punto de ganar.
-¿Te sorprendió que Gaudio haya llegado tan lejos?
-Es que el tenis está hoy muy parejo. Contra Willy (Cañas), Gastón tenía un partido muy duro, pero lo disputó con buen estado de ánimo. En un Grand Slam, que dura dos semanas, se tienen que dar muchas cosas y hay que estar bien de físico y de cabeza, y Gaudio levantó su nivel partido tras partido. Tenía unos cuartos de final (contra Hewitt) y una semifinal (ante Nalbandian) difíciles, pero las pasó con solidez y eso le dio la tranquilidad de ver que podía ganar el torneo.
-¿Cuánto puede cambiar su carrera a partir de este título?
-Mentalmente, es muy grande lo que hizo. Lo fundamental es que estuvo dos semanas con un estado de ánimo muy bueno. Espero que eso le haga ver lo que produjo en estas dos semanas, porque nadie duda que tiene un gran tenis. También hay que darle mérito a Davin, que hizo un muy buen trabajo, porque nadie cambia por el simple hecho de cambiar; es el grupo de trabajo el que ayuda. Y eso se dio justo en el torneo más importante, en el que es la aspiracion de cualquier tenista argentino.

