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MIAMI.- La reina domina el circuito femenino casi a su antojo, y cuando ya transcurrieron tres meses de competencia, la pregunta de todos es: ¿quién puede detener a Serena Williams? La norteamericana, de 21 años y N° 1 del mundo, cosechó su tercer título de la temporada y el 22° de su carrera al adjudicarse por segundo año consecutivo el Nasdaq-100 Open, en Miami, con un triunfo sobre su compatriota Jennifer Capriati (5ª) por 4-6, 6-4 y 6-1, en 2h4m.
La menor de las hermanas Williams mantuvo además la racha de 17 partidos sin perder en lo que va de la temporada. Hasta aquí, alzó los trofeos en los tres torneos que participó: el Abierto de Australia, el Open Gaz de París y el Nasdaq Open de Miami.
Y al igual que el año último, Serena postergó en la definición a Capriati. La ex niña prodigio, que ayer celebraba su 27° cumpleaños, sufrió su tercera caída consecutiva ante las Williams en la final de este certamen: la primera, en 2001, fue ante Venus, la hermana mayor.
Pero Capriati le puso precio a su derrota. El juego sólido y preciso que mostró en el comienzo, capaz de resistir la potencia de su rival, le permitió quedarse con el primer set. Serena se mantuvo en la lucha y esperó su oportunidad, que llegó cuando promediaba el segundo set, con una pelota discutida que desató la furia de Capriati y el abucheo de todo el estadio, y que cambió el rumbo en el segundo game.
Desde entonces, la concentración de Capriati nunca volvió a ser la misma, aunque pasó de estar 0-4 a 4-5 y su saque en ese segundo parcial, en lo que parecía la última oportunidad. Los 14.000 espectadores se inclinaron en favor de Capriati, pero Serena luchó con todo ese 10° game y se las arregló para cerrar el set.
Después, todo resultó muy fácil para la N° 1 del mundo, que se mostró más decidida y arriesgó bastante (33 tiros ganadores y 42 errores no forzados contra 13 y 21 de su rival).
Capriati, en tanto, debió resignarse a otra derrota en la final de Miami. "Algunos días pienso que me estoy volviendo vieja, en cosas como ¿cuánto tiempo más jugaré? o ¿es el final de mi época? Pero está todo en mi mente. Puedo seguir jugando todo el tiempo que quiera", dijo la ex N° 1 del ranking. Acerca de su derrota, aseguró: "Jugué un primer set perfecto. Pero en vez de mantener ese nivel, retrocedí".
Serena, que obtuvo su octavo triunfo -el séptimo consecutivo- sobre Capriati en 12 encuentros, apenas cedió cuatro sets en lo que va de 2003 (tres en Australia y uno en Miami). No obstante, y pese a su marcha demoledora, exhibió una fuerte autocrítica. "Hoy esperaba que la victoria llegara sin mover mis pies. Fui haragana y no trabajé lo suficiente", dijo la morena norteamericana, que por su victoria recibió un cheque de 395.000 dólares, y superó la barrera de los US$ 11.000.000 en ganancias por premios oficiales.
"Me iré a casa y no me tomaré descanso. Voy a entrenarme porque creo que no practiqué lo suficiente. Esa es la razón por la que estoy fuera de forma", agregó Serena, y volvió a molestarse cuando supo que hizo 42 errores no forzados.
Serena, que viene de ganar los últimos cuatro torneos de Grand Slam (Roland Garros, Wimbledon, el US Open y Australia, en ese orden), también se refirió a la posibilidad de terminar la temporada sin perder un solo partido: "Es imposible ganar todo. Me encantaría hacerlo si pudiera, y voy a intentarlo, pero no sé si es posible". En todo caso, su hermana mayor y la belga Kim Clijsters, números 2 y 3 del mundo, respectivamente, parecen ser las únicas en este momento que están en condiciones de poner en peligro su hegemónico dominio, que ya lleva 40 semanas consecutivas al frente del ranking.
Larry Scott, dirigente de la ATP durante 11 años, fue designado ayer como director ejecutivo del WTA Tour, con el propósito de aportarle una mayor estabilidad al tenis femenino. Scott, de 38 años, reemplazará a Keith Wulff, que renunció tras sólo 18 meses en el cargo.
MIAMI (DPA).- El norteamericano Andre Agassi y el español Carlos Moya tendrán a su cargo la final de caballeros del Nasdaq-100 Open, el quinto Grand Slam . Moya había logrado su pase a la definición anteanoche con un triunfo sobre el tailandés Paradorn Srichaphan, mientras que Agassi derrotó en la semifinal de ayer al español Albert Costa por 6-2 y 6-4.
Agassi, de 32 años, llegó así a su octava final en un torneo que ganó cinco veces y en el que se impuso los dos últimos años.
El choque entre Agassi y Costa ofreció varios pasajes de buen tenis, incluido un arranque muy intenso, con un primer game de 17 minutos en el que Agassi quebró en el quinto break-point. El norteamericano, que en algunos pasajes pareció imbatible, se adueñó cómodamente del primer parcial; Costa mejoró su producción en el segundo parcial, pero no aprovechó sus oportunidades.
"Una final con Agassi siempre es algo atractivo", comentó Moya, campeón de la Copa AT&T de Buenos Aires este año. El mallorquín se midió dos veces con el norteamericano, con una victoria por lado. El encuentro, al mejor de tres sets, comenzará a las 13 de nuestro país, con transmisión por ESPN según anunció el canal de cable, y el campeón recibirá un premio de 500.000 dólares.




