Quién es Raúl Pérez Roldán: su llegada a Tandil, la escuela de tenis y las giras por Europa con sus hijos que le dieron prestigio

Pato Tarabini, Omar Carminatti (PF), Raúl Pérez Roldán, Franco Davin y Guillermo y Mariana Pérez Roldán, en Tandil.
Pato Tarabini, Omar Carminatti (PF), Raúl Pérez Roldán, Franco Davin y Guillermo y Mariana Pérez Roldán, en Tandil. Fuente: LA NACION
Sebastián Torok
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24 de mayo de 2020  • 19:30

La llegada de Raúl Pérez Roldán a Independiente de Tandil no pasó inadvertida desde el primer momento. Nacido en Belgrano e hijo de un policía, eligió la ciudad serrana "por un golpe de inspiración", mientras se debatía entre seguir jugando al tenis o convertirse en entrenador, según se contó en "Cien Años del Mundo Rojinegro", el libro del centenario del club, escrito por Elías El Hage. Cuando el presidente Duggan Martignoni comunicó, en 1972, que la creación de la escuela de tenis iba a ser llevada adelante por alguien desconocido en la ciudad, se generó cierta resistencia por parte de un grupo de socios.

Inclusive, varios socios desfilaron en autos y tocando bocina por las calles de la ciudad, en protesta de lo que sucedía. El diario El Atlántico, de Mar del Plata, que tenía corresponsalía en Tandil, abordó la polémica. "Un grupo de socios de Independiente, en lo que consideran 'una absurda delegación de facultades que ha hecho la actual comisión directiva' , cuestionaron el haber entregado a través de un contrato leonino las instalaciones tenísticas del club al señor Raúl Pérez Roldán para hacer que éste las explote como club privado de tenis". Martignoni, referente de la historia de Independiente, defendió la postura de la CD y detalló las cláusulas del acuerdo, que ayudarían "al crecimiento del patrimonio del club".

Con los años, las tensiones se fueron suavizando y la escuela se convertiría en un rico semillero del que saldrían, entre otros, Juan Martín del Potro, Juan Mónaco, Mariano Zabaleta y Machi González.

Guillermo Pérez Roldán, Tarabini, Raúl Pérez Roldán y Franco Davin, en el torneo Avvenire, de Milán, en 1984.
Guillermo Pérez Roldán, Tarabini, Raúl Pérez Roldán y Franco Davin, en el torneo Avvenire, de Milán, en 1984. Crédito: Gentileza Guillermo Pérez Roldán

Su vínculo con el tenis

Raúl Pérez Roldán empezó a jugar al tenis a los 10 años, en el Círculo Policial de Buenos Aires. "Tenía muy buen revés, un drive malo y un saque pobre, pero con piernas formidables", se describió. "Llegué a Tandil ya con mi señora y mis hijos, que eran muy chiquitos. En realidad no venía a enseñar, pero tenía la idea de que si jugabas más o menos bien sí podías hacerlo. Cuando advierto que el nivel en el club era bastante pobre, hablo con Duggan y le propongo abrir una escuela", relató Pérez Roldán en el libro de los 100 años del club rojinegro, cumplidos en 2018. Y añadió: "El cambio comenzó un año después de empezar, cuando tomé una decisión que dio un vuelco en mi vida. Me presenté ante el maestro Felipe Loccícero [N. de la R.: el profesor de Guillermo Vilas] que daba clases en el Náutico de Mar del Plata. Yo quería aprender". Durante seis meses estuvo yendo a la ciudad balnearia para formarse como entrenador.

Además de Locíccero, su referente como coach fue el australiano Harry Hopman. "Le decían El Diablo, era un duro entrenando. Pero los jugadores decían: 'Si queremos ganar, tenemos que entrenar con El Diablo' ", contó Pérez Roldán en la obra de Independiente, dejando en claro con qué filosofía comulgaba. Con la generación de Guillermo y Mariana Pérez Roldán, Franco Davin y Pato Tarabini, grupo que empezó a viajar al exterior en 1986 y obtuvo destacados resultados, la academia empezó a ganar mucho prestigio.

Producción de la revista El Gráfico en 1985. "El futuro: Guillermo Pérez Roldán y Franco Davin, el noqueador y el mago".
Producción de la revista El Gráfico en 1985. "El futuro: Guillermo Pérez Roldán y Franco Davin, el noqueador y el mago". Crédito: Elgrafico.com

¿Cuál fue la virtud de la escuela? "Hacerles sentir a los chicos que con el esfuerzo se superaban en todo", afirmó Raúl. El Hage, autor del libro de Independiente, uno de los clubes más valiosos de la provincia de Buenos Aires, escribió: "Pérez Roldán no pudo con su propio mito: con los años, a la par del prestigio internacional que cosechó, tampoco le esquivó a la fama de entrenador duro e implacable, formado en rituales sagrados como el apego a la disciplina. De allí entonces que se entienda su opinión sobre el talento: 'El talento es algo intangible y natural que simplifica el esfuerzo. Sólo con talento no alcanza'".

Guillermo Pérez Roldán, a los 13 años: con fortaleza física y un drive poderoso llegó a ser el Nº 13 del mundo en 1988.
Guillermo Pérez Roldán, a los 13 años: con fortaleza física y un drive poderoso llegó a ser el Nº 13 del mundo en 1988. Crédito: Gentileza Guillermo Pérez Roldán

En agosto de 2009, Raúl Pérez Roldán se hizo cargo de la dirección de tenis del club Estudiantes de Olavarría. El diario El Popular, de esa ciudad, publicó una entrevista realizada el día de su presentación. Y allí se refirió a su hijo:

-¿Cuál fue el mejor jugador que entrenó en su vida?

[Largo silencio] - Mi hijo.

-¿Por qué ese silencio?

-Porque entrené muy buenos jugadores. Lo pensé mucho por Franco Davin, gran jugador.

Raúl y Mariana Pérez Roldán, en abril de 2019, en la inauguración del Museo de los Deportes, en Tandil.
Raúl y Mariana Pérez Roldán, en abril de 2019, en la inauguración del Museo de los Deportes, en Tandil.

Una de las últimas apariciones públicas de Raúl Pérez Roldán en Tandil fue en abril de 2019, en la inauguración del Museo de los Deportes de la ciudad, donde descubrieron una estatua en tamaño real. Allí, estuvo acompañado por su hija, Mariana.

Un tiempo antes, en octubre de 2017, cuando la dirigencia de la Asociación Argentina de Tenis llevó al club Independiente la Copa Davis ganada por el equipo capitaneado por Daniel Orsanic en 2016, Pérez Roldán asistió a ese evento festivo. Ante LA NACION, Raúl dijo que uno de los secretos de la escuela tandilense de tenis había sido la "disciplina" y el entrenamiento físico. Y recordó la final de su hijo ante Ivan Lendl, en Roma 1988, ganada en forma ajustada por el entonces número 1 del mundo. "Me hijo fue al quinto set, seguía saltando y perdió 6-4 en el último. Lendl estaba todo cagado porque se le venía la noche".

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