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El festejo en el Buenos Aires se le quedó atragantado hace doce meses a Guillermo Coria, pero hoy tendrá la posibilidad de hacer realidad un sueño ante el mismo rival que lo privó del título, el español Carlos Moya. "El año último me quedé con la espina clavada por no haber ganado y por eso voy a dejar el alma en la cancha contra Moya. Mi objetivo en esta semana era llegar al último día y lo conseguí, pero quiero más. Hace mucho tiempo que quiero quedarme con este título; si lo consigo, seguro será el más lindo y el que más voy a disfrutar. Vengo con mucha confianza y estoy 10 puntos en la parte física, aunque sé que va a ser durísimo", señaló el jugador de Venado Tuerto, tras su victoria sobre el juvenil francés Richard Gasquet.
"Creo que fue mi mejor partido del torneo. Tuve algunos altibajos y en un momento me calenté con un fallo del árbitro y también porque tiré mal dos drops que casi me cuestan caro. El clic estuvo en el set-point que salvé, porque lo jugué en forma agresiva y ahí me di cuenta de que si seguía jugando así tenía muchas posibilidades; en el segundo set me solté y marqué la diferencia; él también aflojó bastante y por eso jugué cómodo. En este momento me faltan la regularidad y la agresividad que tuve en la última gira sobre polvo de ladrillo del año último", destacó Coria en el análisis de su éxito en la semifinal, y también habló del match decisivo: "Soy consciente de que a Moya no le puedo dar oportunidades y que tengo que jugar cada punto como si fuera el último. Ya jugué varias veces contra él y tengo que preocuparme más por mi juego y no por el del rival; debo jugar como lo hice hoy (por ayer) en el segundo set".
Además, Coria volvió a referirse al caso de doping del inglés Greg Rusedski, y recordó que cuando le tocó pasar por la misma situación no contó con el apoyo de los demás tenistas: "Cuando yo tomé una vitamina contaminada nadie me creyó: los jugadores entendieron que yo tenía un arreglo con la ATP y a nadie le importó mi suspensión. Fui sancionado con una multa alta que me costó mucho tiempo pagar; me duele bastante recordar esos momentos duros. A (el checo Bohdan) Ulihrach lo habilitaron después de suspenderlo y me alegro por él, pero a mí la ATP no me creyó. Incluso, varios jugadores se quejaron porque a mí me dieron sólo siete meses de suspensión. Ahora espero que la ATP no haga diferencias. Los jugadores tienen un poco de culpa por no haber hecho caso a las advertencias de no tomar vitaminas. No tengo nada contra Rusedski, pero hay que estar más atento a lo que uno toma".
Carlos Moya, verdugo de Coria en la final de 2003, expresó: "El partido de hoy fue bastante completo, pero el mejor para mí fue contra Mariano (Zabaleta). Hoy tenía un gran respeto por Chucho (Acasuso); es un gran jugador, y si está bien, es peligroso. Estoy muy contento de estar en la final de nuevo, parece que esta pista tiene magia para mí; veremos si hoy vale más la mía o la de Guillermo. Es verdad que Coria mejoró mucho y está jugando muy bien, pero vamos a ver qué pasa".
El mallorquín, ex número 1 del mundo e invicto en Buenos Aires en 14 partidos, agregó: "Llego mejor en lo mental que en mi tenis; estoy muy bien de la cabeza, porque partidos que los tenía cuesta abajo, como contra Sánchez o Zabaleta, los pude superar y en los momentos clave jugué mejor que el rival. También me dolió un poco el tobillo derecho, se me resintió un poco la lesión, pero me tengo que acostumbrar. Las piernas no son las mismas que en el primer día: hacía casi un mes que no jugaba y anoche -tras ganarle a Zabaleta- me fui a dormir a las cuatro de la mañana, pero estoy en una final y hay que sacar fuerzas de donde no las hay".
Este año, Guillermo Coria perdió en los octavos de final de Auckland (sufrió una lesión abdominal) y en la primera rueda del Abierto de Australia; además, ganó dos partidos contra Marruecos en su debut en la Copa Davis y cuatro por este ATP de Buenos Aires: frente a Horna, Squillari -cedió un set- y los jóvenes Mónaco y Gasquet. Asimismo, cambió de coach: Fabián Blengino ocupó el lugar de Alberto Mancini.
Moya se adjudicó Chennai y abandonó en la final de Sydney (lesión en el tobillo derecho); aquí superó a Levy, Sánchez, Zabaleta y Acasuso.
Estoy muy contento por todo lo que viví aquí. En esta semana le gané a grandes jugadores, rendí cada vez mejor y eso me va a dar más confianza. Me voy contento, porque nunca había pasado de una segunda rueda; esto fue una gran experiencia, la verdad es que no esperaba llegar tan lejos", admitió el francés Richard Gasquet, tras caer ante Guillermo Coria. Sobre el partido, el joven de 17 años comentó: "Antes de empezar ya no estaba bien, me sentía muy cansado y me dolía un pie; jugué bien el primer parcial, pero después de perder el set point se me hizo muy difícil. No sentí la presión del público".
"Me quedó una sensación amarga porque quería ganar y tuve posibilidades -afirmó José Acasuso-, pero no se dio; él (por el español Carlos Moya) jugó bien los puntos decisivos y a mí se me hizo difícil levantarlo al final. Es cierto que entré a jugar con una ampolla en un pie, y en algunos momentos me molestó, pero eso no es excusa." El misionero añadió: "El balance es positivo, porque me faltaba ritmo y llegué a las semifinales; esto me da mucha confianza, y si las lesiones no molestan, voy a tener un buen año. Con Frana (Javier, su coach) estamos trabajando para cerrar los puntos en la red. Me acompañará hasta el torneo de Acapulco, y después hablaremos para ver si seguimos juntos".



