

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Al final, lo imposible resultó posible mediante una hábil vuelta de tuerca contractual que de manera sorpresiva permitió a Boca Juniors lograr esta tarde la resonante incorporación del goleador Martín Palermo.
Lo curioso es que poco antes del acuerdo, la operación estaba totalmente caída e incluso tanto Palermo como su representante, Gustavo Mascardi, habían formulado durísimas declaraciones públicas en contra de Boca y en particular de su presidente Mauricio Macri.
Esto, debido a que Boca persistía en su firme postura de poner como condición excluyente una cláusula de productividad, según la cual exigía a Palermo jugar un mínimo de 25 partidos por temporada, en el marco de un contrato por tres años.
El mensaje de Boca a Palermo era claro: no quería asumir riesgos económicos y deportivos por un jugador que había sufrido dos serias lesiones que le causaron prolongados períodos de inactividad: una rotura de ligamentos cruzados de rodilla y otra de tendón de Aquiles. La controversia se destrabó cuando Boca eliminó la cláusula de la discordia a cambio de reducir a tan solo un año la duración del contrato.
Y finalmente, Boca le compró a Palermo el 50 por ciento del pase con opción a quedarse con el total del mismo en julio del 2005.
Trascendió que Palermo cobrará 700 mil dólares por el préstamo de una sola temporada, lo que lo convertiría en el jugador mejor pago de Boca y uno de los más caros del fútbol argentino.
Cuando se iniciaron las negocaciones, Palermo arrancó pidiendo 1 millón de dólares por año y Boca ofrecía poco menos que 600 mil, hasta arribarse a una cifra más cercana a las pretensiones del club.
Palermo estará desde mañana a las órdenes del flamante entrenador, Miguel Brindisi, quien había insinuado claramente sus preferencia en su favor respecto de su único desafiante como refuerzo goleador, el veterano paraguayo Saturnino Cardozo.
Y se transformó en la cuarta incorporación de Boca, después de los retornos de los históricos Aníbal Matellán y Christian Traverso, de la adquisición de Andrés Guglielminpietro y de la renovación del préstamo del talentoso conductor Carlos Marinelli, a quien Carlos Bianchi, tenaz impulsor del regreso de Palermo, no tenía en cuenta.
Resta saber si Palermo participará en la variada y nutrida gira que realizará Boca en Estados Unidos, Inglaterra y Japón o si se quedará en Buenos Aires efectuando una pretemporada especial.
Boca iniciará el periplo el próximo domingo enfrentando a Las Chivas de México en Los Angeles. Otra alternativa es que Palermo eventualmente se sume a la gira más tarde.
Palermo, de 30 años y uno de los grandes verdugos de River Plate retorna a Boca procedente del Alavés de la segunda división de España, donde jugó doce partidos y convirtió apenas dos goles.
Previamente disputó la misma cantidad de partidos en Betis, con la magra cosecha de un gol, mientras que en su primer incursión europea, Villarreal de España a principios del 2001, registró una performance de 24 anotaciones en 81 encuentros.
Durante su exitosísimo ciclo boquense, infló redes 91 veces en 124 salidas y por su breve paso por el seleccionado argentino anotó tres goles en siete cotejos.
Se inició en Estudiantes de La Plata, donde marcó 36 goles en 99 partidos.



