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Carlos Monayer y Carlos Tomasello se conocen de toda la vida. Aquel tiene casa de repuestos y campo en Saladillo, donde cría Aberdeen Angus y hace poco incorporó a su cabaña caballos de carrera.
Tomasello está en lo gastronómico; el centenario Bar Alemán, en Devoto, lo tiene por dueño. Allí, seguramente, festejarán semana corrida la victoria del caballo que en la Polla de Potrillos los unió más que nunca.
Mi Amiguito. ¡Vaya nombre para un pingo de dos hombres que más que compañeros se quieren como hermanos!
"Hace poco que empecé a criar caballos y con Carlos solemos tener algunos juntos. Siempre me gustó la genética de Ojo de Agua y La Quebrada", cuenta Monayer.
Mi Amiguito (Indigo Shyner) pertenece a su cría y es el primer hijo de Yankee Star, con servicio 2008 de Mutakddim. La Quebrada por arriba y por abajo en su pedigree, entonces.
"Esto me emociona mucho, para colmo hoy no tomé los remedios", agrega el dueño-criador , y se refiere a la presión que luego de la victoria le pudo haber subido hasta el cielo. De alegría, obvio.
Alicia y Mirta no son dos mujeres ajenas a la situación. Esposas de los Carlos, se preocupan porque sus maridos disfruten, pero con calma. Ellas también están al borde de un ataque de nervios. Por lo lindo vivido. Se entiende.
"Ellos se divierten con los caballos y nosotras le hacemos el aguante", apunta Alicia, mientras sostienen sus copas en el salón donde se agasajan a los ganadores tras los triunfos, en Palermo. Prometen volver, por amor y por cábala.
En el Bar Alemán, de Devoto, seguramente habrá una pared reservada para colgar cuadros con los triunfos de Mi Amiguito. Un clásico.

