El potrillo de los dos récords y un festejo alocado desde Salta, en el regreso de las carreras en Tucumán

Sarfo, el potrillo que hace ilusionar a los Haddad, desde Salta
Sarfo, el potrillo que hace ilusionar a los Haddad, desde Salta
Carlos Delfino
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24 de julio de 2020  • 07:55

En Tucumán no había carreras de caballos desde el 1 de marzo pasado y el regreso, con los protocolos vigentes en casi todo el mundo, donde el turf sigue activo sin espectadores, deparó este jueves casi seis horas de emociones en continuado. La segunda fecha en la Argentina en medio de la pandemia por el coronavirus, tras la de Río Cuarto el 28 de junio, también se generó desde el interior del país, con un récord, un festejo alocado desde otra provincia y algunas estrellas repetidas.

La fecha tomó temperatura a media tarde, cuando Sarfo se quedó con el premio Unión de Trabajadores del Turf y Afines, para productos de 3 años. El potrillo del stud El Califa se impuso por varios cuerpos y los gritos se escucharon desde Salta, donde residen sus dueños. "No sabés la emoción que tenemos. Esta carrera fue la mejor terapia que recibí en mi vida. Se juntó con un problema de salud de mi viejo, que nos tuvo bastante preocupados, y solté toda la tensión acumulada", confesó Guillermo Haddad, después de viralizarse un video de cómo lo vivió la familia a casi 300 km, en el calor del hogar, a los gritos y abrazados como si hubiera sido la Copa del Mundo. El zaino, que había vencido en récord para los 700m en esa pista, esta vez batió otra marca, sobre 1000 metros.

Guille y su padre Eduardo no podían viajar por el confinamiento. Debían seguir la jornada por el canal de Youtube del hipódromo. No había otra posibilidad. Meses de espera para verlo correr. También, con la adrenalina contenida, al únicamente estar en contacto con sus caballos a través de filmaciones que viajan por WhatsApp. La pasión es el motor que tienen los dueños para sobrellevar tanta espera, inédita en el país, mientras la actividad igualmente sigue trabajando y teniendo gastos normalmente en el cuidado, alimentación y entrenamiento, pero sin ningún ingreso posible porque vive de los premios. "Si no hubiera pasión, si sólo fuese dinero, ya hubiésemos levantado campamento hace rato", explica Haddad.

"Añoramos los tiempos del hipódromo Limache de Salta, pero gracias al de Tucumán podemos mantener nuestra ilusión intacta. Hace cuatro meses que los propietarios hacemos un esfuerzo inmenso por mantener a los caballos, apuntalando al cuidador y a todo el equipo de trabajo", detalla. Con el escenario salteño entre los tantos que están cerrados o desaparecieron en las últimas décadas en el país, no les importó tener que buscar otro palenque. De hecho, el que tiene un caballo sabe que irá de provincia en provincia buscando la mejor opción, según el nivel que tenga. Tucumán se convirtió en su segundo hogar y desde allí apuntan a los clásicos en la ciudad que sea.

Se sueña en grande. Y Sarfo los invita a hacerlo en igual medida que cuando tenían a Blacky Halo, que fue campeón en el Jardín de la República y luego ganó seis en Buenos Aires, entre ellas el Provincias Unidas (L) de 2010 por 15 cuerpos. El premio de esta carrera era de 83.000 pesos al vencedor, pero para ellos, ver al potrillo ganar no tiene precio. "Nos vieron en todo el país, que sea por el vuelta del turf nacional", es el deseo de Guille. Toda una paradoja: hay marchas convocadas para ello durante la mañana y las primeras horas de la tarde de este viernes.

Sarfo, con José Vizcarra, de regreso tras la victoria
Sarfo, con José Vizcarra, de regreso tras la victoria

El potrillo comenzó a desvelar a los Haddad con los primeros aprontes. Más tarde, aceleraba tanto que formaba parte de cada carrera que se corría en sus cabezas al juntarlas con la almohada. En el estreno, también en una prueba no computable, ganó por cinco cuerpos en 38s 4/5 e igualó el récord de los 700 metros. Esta vez, cruzó la meta al cabo de 58s 2/5 los 1000 metros, el nuevo récord para el trazado con codo y a sólo 2/5 de la marca de Viandante que quedó eternizada en 1995, porque ese recorrido se hacía en una especie de diagonal que ya no existe en el predio.

Como las carreras en la Argentina se han discontinuado en medio de la pandemia, no se sabe cuándo podrá volver a competir el potrillo de origen humilde y con un corazón enorme, como su padre Equal Talent. Donde sea posible, estarán los Haddad otra vez a la expectativa de las noticias que les lleguen desde el stud que comanda Víctor Pedraza y sentados frente a la pantalla, dispuestos a que nada, ni el coronavirus, les quite el sueño... hípico.

Las otras estrellas de la jornada

En la fecha tucumana, la carrera principal de las 13 que se desarrollaron tuvo un ganador ya célebre por aquellos pagos. En el Clásico 105º Aniversario Caja Popular de Ahorros de Tucumán se impuso Teenek, el caballo por el que en septiembre pasado José Luis García desatendió el consejo médico de ni ver por televisión el Batalla de Tucumán y se escapó para ir a recibir el premio cuando vio que había ganado la prueba más importante de la provincia. Esta vez, las limitaciones estaban dadas para todos, porque apenas un puñado de empleados, profesionales y propietarios podían ingresar. El final, en la pista de arena, fue repetido, con el alazán cruzando victorioso por cuarta vez, ahora con dos cuerpos de ventaja sobre la tordilla Prohibition, la única yegua que se les animó a los machos.

La diferencia con lo sucedido hace 10 meses también estuvo en las riendas, ya que el jockey Osvaldo Alderete está radicado en San Isidro y no pudo viajar a montarlo. Tuvo un reemplazante de lujo en José Vizcarra, que el 10 de este mes cumplió los 20 años y este jueves celebró cuatro triunfos, una cosecha que se completó con los éxitos al mando de Sarfo en el premio UTTA, Dalek y Spice Prince, éstos dos en pruebas de 1200 metros y en el caso del último de ellos repitiendo la sociedad con el preparador Héctor Jiménez y vistiendo la chaquetilla de la caballeriza Seba y Cami, que identifican a Teenek.

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