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A 10.000 metros de altura, entre Los Ángeles y Dallas de regreso a Buenos Aires, el pasajero de American Airlines encendió su iPhone, se conectó a Internet, instaló la aplicación Hapsamobile en su equipo y se dispuso a ver en vivo el clásico Chacabuco, por primera vez sobre la pista de césped. Respiró profundo cuando largaron. Cinco minutos después se desconectó y suspiró aliviado. Entonces, pidió una Cola-Cola Light y pudo seguir disfrutando de su vuelo con destino a casa.
El hombre era Antonio Bullrich, el presidente de la comisión de carreras de Palermo, quien el sábado último tuvo un par de confirmaciones: la cancha de pasto del Argentino funciona para los clásicos tan bien como la aplicación que su hipódromo mandó a diseñar para los celulares.
Desde arriba las cosas se ven distintas; desde allí la vista panorámica devela grandes diferencias entre el nuevo trazado de la pista verde con el de la cancha de arena. Dato gratis para jockeys inquietos: se recomienda hacer clic sobre la imagen satelital del hipódromo que proporciona Google Earth. Es un mapa para tener en cuenta antes de salir a la pista a competir.
Para 2020 se espera que haya 12.000 millones de celulares en el mundo. Desde todos se podrán ver las carreras. Los hipódromos argentinos deberán aprovechar esa salida para expandirse a nuevas audiencias, tan necesarias para asegurar la supervivencia del deporte. Dicen que de eso también está convencido Miguel de Achával, el ex capitán de Los Pampas, considerado uno de los puntales para la renovación dirigencial de Palermo cuando llegue ese tiempo.
De aquellas necesidades se habló mucho durante la 34» Asian Racing Conference (ARC), que del lunes al viernes pasados, en Estambul, reunió al bloque hípico dueño del 60% del juego turfístico con Enrique Olivera como único dirigente sudamericano invitado y la presencia también de Horacio Espósito y Pablo Kavulakian. Advirtió entonces Winfried Engelbrecht-Bresges, vicepresidente de ARC, en su discurso de bienvenida: "Otros operadores de apuestas ya han sacado ventajas de las nuevas tecnologías para hacer crecer su base de clientes. En la era digital, debemos proporcionar un contenido rico para volver a conectar las carreras de caballos, un juego de siglos de antigüedad, con los clientes de hoy en día".
Andando por esa senda, Hong Kong, por ejemplo, consideró un éxito su simulador de carreras en 3D, una aplicación orientada a predecir los resultados de las carreras y ayudar a tomar mejores decisiones a los nuevos fans. Se dijo que llegó a encabezar la lista en iTunes Store durante dos semanas.
Por aquí ya se lanzó Turf Star, un juego para Intenet que, más allá de su plan de negocios, puede servir para seducir a los futuros expertos en turf. De eso se trata.

