Turf: Enrique Martín Ferro, entre el veterano El Margot y el "juvenil" Power Up

La última de las siete premiaciones clásicas de Enrique Martín Ferro con El Margot, la del Clásico Perú
La última de las siete premiaciones clásicas de Enrique Martín Ferro con El Margot, la del Clásico Perú
Gustavo S. González
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30 de agosto de 2018  • 23:59

Entrena dos caballos de gran nivel en ambas puntas de la trayectoria en una pista y los dos estarán este sábado en el hipódromo de Palermo , para ser parte importante de una de las reuniones marcadas con grandes caracteres en el año, uno de esos objetivos que se trazan apenas se adivina en los primeros movimientos que un potrillo o una potranca es especial. Enrique Martín Ferro prepara a El Margot, una especie de prócer de las carreras, que a los 7 años competirá en el Gran Premio General San Martín (G 1-2400 m-césped) y a Power Up, de 3 años, su carta en la Polla de Potrillos, la primera gema de la Triple Corona .

"Va a correr hasta que él me diga o tenga algún tipo de lesión, que espero que no ocurra; con la actitud que tiene en la cancha y la energía para seguir entrenándose está lejos del retiro". NMo es difícil deducir que habla de El Margot el cuidador, al que su ojo de veterinario le da más autoridad en el tema. Pero ni los dos GP República Argentina ni los cuatro clásicos en su foja de victorias ni toda su experiencia serán preponderantes ahora. Sólo su clase. Lo explica Quique: "Encaramos la carrera en una pista y una distancia que desconoce, pero los dueños quisieron correrla y trato de darles el gusto. Para eso le di un vareo distinto. Tengo el concepto de que es un caballo de la milla a 2000 m, donde es más competitivo, aunque ha corrido bien en 2400 y 2500. Y él se mantiene mejor con ese entrenamiento diferente, por la tendida. Siempre trato de que le sobren energías cuando varea, que le quede resto, cosa que generalmente es al revés, a los caballos adultos hay que exigirlos más. Lo veo muy bien físicamente, con buenos kilos…"

El entrenador aclara que no es por la edad que prepara así al hijo de El Garufa y Reina Margot, que viene de ganar el Clásico Perú. La cuestión es la distancia. Y la pista. El Margot tiene un lejano y único triunfo en el césped, en San Isidro , en una condicional sobre 2000 metros y, por caso, en el mismo trazado quedó 9° en los 2400 m de un GP 25 de Mayo. "Él es muy profesional; los 2400 m en realidad la hacen una carrera acotada, en la que se esconde bastante y se corren los últimos 1200 metros. El Margot está tendido, varea con montura, no es de hacer fuerza, no se va a desgastar, elegí el partidor 1 para que venga tranquilo por dentro, sin viajar en los codos, y tampoco lejos, porque no es una carrera de desarrollo violento. Está acostumbrado a carreras bravas con Old Bunch, por ejemplo, que se venía en 44s (los 800 m), se pasaba en 1m11s (1200) y llegaba en 1m57 (2000 m), carreras muy violentas. Este clásico es lo contrario, debe venir mucho más cerca y galopando a voluntad".

El mismo Martín Ferro da vuelta la página, y no porque esté aburrido de hablar del veterano. Más bien es porque está entusiasmado. "¿Hablamos de Power Up, mi crédito para la Polla?" Y cuenta: "Perdió el invicto en la Polla de Potrillos en La Plata, su última carrera –la tercera de su campaña–, corriendo con bastantes problemas de tráfico, viajó en el codo. [Francisco] Gonçalves me dijo ‘la regalé’, y es que venía por afuera y no quiso abrirlo, se encajonó por dentro y, en lugar de quedarse, levantó por mitad de codo, sacó por afuera de uno de Ramella que se paraba y arrancó a seis cuerpos de los punteros, se les puso a las patas y perdió a medio cuerpo. El jockey fue sincero, corrió con exceso de confianza". Una confianza que provenía de la condición de invicto, con triunfos en el Especial Julio Penna y en el Clásico Aramburu, en La Plata .

"Si repite ese debut en Palermo, donde le ganó a American Tattoo, un caballo de gran concepto –y rival de nuevo el sábado–, pienso que vamos a tener muchas chances de definir. Es un potrillo muy ágil, la recta larga le va a venir bien. Queríamos un suelta por afuera pero no tanto (le quedó el 12). Yo siempre digo que la Polla de Potrillos es la más difícil, se corre ligero de abajo, hay que ser parejo y llegador, todo. Si no tengo un caballo con muchas posibilidades no la corro", confía Martín Ferro, que no tuvo mucha suerte en el sorteo de gateras.

Para estos clásicos y con caballos de calidad es fundamental manejar la ansiedad de los propietarios. "El dueño de Teodisio Joy –otro buen potrillo de su stud– me dijo '¿por qué no corremos la Polla?', y no tiene sentido si es solo para decir que corriste la Polla, si después te perdés los clásicos en su pista. ¿Para qué, para que te llenen la cara de tierra? Terminó segundo en las Dos Mil Guineas, en el pasto, y pronto tiene el Ensayo, la carrera de él. Por ahí corrés la Polla, te quedás sin caballo para las otras dos y tardás 40 días en recuperar el caballo.

Un viejito que no quiere rendirse y el potrillo que entusiasma con su futuro. Así encarará Enrique Martín Ferro el gran sábado de Palermo. Con recetas distintas para cada uno, en busca del mismo resultado.

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