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La historia empezó hace seis años, en abril de 2008, cuando Fabián Armoa llegó a San Juan para dirigir un nuevo proyecto: UPCN Voley . "Lo primero que me preguntó el presidente era si íbamos a salir campeones. Tuve que decirle que no, que íbamos a ir de a poco", cuenta el entrenador. Era la época en la que Bolívar , con Marcelo Tinelli al comando, lideraba la Liga Argentina. En esa primera temporada, UPCN terminó tercero. Al año siguiente, llegó a las definiciones por la Copa Aclav y la Liga ; en ambas cayó contra Bolívar. Y a mediados de 2011 se produjo el primer festejo. Que se repitió en 2012, y en 2013, y también en 2014. Cuatro títulos consecutivos que igualaron el récord del otro equipo -el propio Bolívar- que marcó una época en el voleibol argentino. Con otro estilo, también el conjunto sanjuanino construyó un imperio desde los cimientos. "Dominamos en el voleibol nacional desde hace cuatro años, y es un logro muy importante. Es un plan que alguna vez pensamos, pero cuando arrancamos no sabíamos hasta dónde podríamos llegar. Y llegamos muy lejos", cuenta Armoa a canchallena.com, pocos días después de la consagración con un 3-0 sobre Lomas Voley , y a poco de reanudar los entrenamientos. Porque dentro de pocos días, en Belo Horizonte, aparecerá el Mundial de Clubes, otro objetivo mayor para un grupo que se acostumbró al protagonismo grande.
-¿Qué tuvo de distinta esta conquista respecto a las tres anteriores?
-Esta vez se dio que, desde el vamos, se veía muy accesible, ya que todos nos daban como favoritos, declaraban que estábamos dos escalones encima del resto. Pero faltaba ganarlo y hacerlo de la mejor manera posible.
-¿Fue difícil cargar con la presión de ser el gran candidato?
-No fue una carga terrible, aunque sí agotadora porque estaba la expectativa de que teníamos que ganar siempre, y rápidamente, y el rival siempre juega, se prepara, y a veces los partidos no salían como queríamos. Pero el equipo siempre jugó en alto nivel, con mucha concentración y respeto por el adversario. Eso sí: si no se hubiera ganado la liga, habría sido un fracaso. Había que ser campeón sí o sí.
-¿Cuánto cambió el equipo desde el primer título hasta ahora?
-De aquella formación quedaron Demián González, Junior, Sebastián Garrocq, Gustavo Molina y Rodrigo Peres Lopes. No hubo cambios bruscos en el plantel, por eso parece que siempre se ven las mismas caras, pero sí varió la manera de jugar. En esta temporada se trató mejor la pelota desde la recepción, para tener un ataque más variado y rápido; antes hacíamos un juego más anunciado, con pelotas más altas. [Javier] Filardi nos dio un plus en la recepción, y llegó Theo Lopes, un jugador de altísima categoría, aunque ya teníamos a otro de muy buen nivel [Evandro Guerra].
-¿Cuáles son las mayores virtudes de este grupo de jugadores?
-El equipo posee muchísima precisión en comparación con lo que se ve habitualmente, en la primera pelota en recepción, armado y ataque. Además, saca muchos puntos, porque todos atacan y bloquean bien y entonces generan buen goleo. Y en lo anímico, siempre juega con muchísima intensidad; es difícil seguirle el ritmo. Hemos jugado de igual a igual contra equipos muy buenos, como contra Sada Cruzeiro [campeón del mundo] durante dos horas y media.

-¿Cómo llega el plantel para el Mundial de Belo Horizonte?
-Vamos a estar muy bien. Físicamente estamos un poco gastados porque venimos de una temporada muy larga, pero todos llegan iguales. La semana próxima vamos a jugar con el seleccionado nacional unos partidos que van a venir muy bien. No tenemos una liga tan exigente, pero la final nos sirvió mucho con miras al Mundial y vamos a llegar en buena forma. Fuera de eso, todos son campeones, así que no van a dar ninguna ventaja.
-¿Te ilusionás?
-Sí. El año pasado terminamos cuartos, y nuestro objetivo es superar esa posición. Podemos hacerlo. Es terriblemente difícil, pero es nuestra empresa. Hay que ir y mejorar; no podemos conformarnos con participar, o con jugar una semifinal, porque ya lo hicimos.
-¿Cuáles son las diferencias con los adversarios?
-Mirá: la última vez, en el partido con Trentino [campeón histórico, de Italia], no vi grandes distancias de categoría en cuanto a jugadores, pero sí me di cuenta de que ellos jugaban todos los fines de semana partidos de este nivel y nosotros, cada tanto. Había una cuestión de experiencia.
-¿Te quedás otro año en UPCN?
-Sí, tengo contrato por una temporada más. Estoy en San Juan desde hace seis años. Cuando llegué, tenía la expectativa de construir algo, porque Bolívar era el dominador absoluto, y había que trabajar duramente para igualar a ese equipo; recién en el tercero logramos ganar. Pero es algo que se da mucho en esta Liga: eso de los equipos que empiezan un proyecto con un cuerpo técnico y que, en la medida en que se mantiene éste, se va corrigiendo detalles y se va consiguiendo mejores resultados. Más allá de eso, sin dudas, la seriedad desde afuera ayuda. Hay una institución más que sólida que va siempre por algo más, con recursos humanos y logísticos, y con una preocupación constante para que todo salga cada vez mejor. Ésa es su marca.
En los próximos días, UPCN jugará algunos amistosos con el seleccionado argentino, al que dirige Julio Velasco . El flamante entrenador nacional tiene en la mira a la Liga Mundial, que se jugará entre fines de mayo y junio, y al Mundial de Polonia, que se celebrá del 30 de agosto al 21 de septiembre.
De UPCN, el receptor-punta Javier Filardi, el armador y capitán Demián González, el central Martín Ramos y el líbero Sebastián Garrocq fueron seleccionados y se sumarán al plantel albiceleste una vez que concluya la participación del conjunto sanjuanino en el Mundial de Clubes (5 al 10 de mayo, en Belo Horizonte). "Creo que antes nuestros jugadores no eran llamados porque UPCN tenía un juego diferente al de la Argentina; es algo por gusto del entrenador. Si el seleccionado tiene un estilo rápido y el equipo del club juega lento, los jugadores tienen que adaptarse, algo no tan fácil. Velasco ya los vio en el Sudamericano de Brasil", comenta Armoa.
–¿Qué pensás de la llegada de Velasco al equipo nacional?
–Me parece positiva. Lo que no me gustó fue la forma en que salió [Javier] Weber; ningún entrenador merece irse así. El seleccionado pasa un momento difícil, por las diferencias que había entre los jugadores y el cuerpo técnico. Espero que eso termine de una vez por todas; hay que dedicarse a jugar.
–Tras la salida de Weber estuviste entre los candidatos. ¿No quedaste con ganas de volver?
–No. No tenía ni tengo ningún interés en ser el director técnico. No me gusta mucho cómo se maneja algunas cosas; en su momento también yo tuve una mala salida. La llegada de alguien de afuera puede ayudar a mejorar, a que las cosas cambien de fuera hacia adentro.




