Javier Filardi: "UPCN tiene que entrar a ganar todo lo que juega"

Javier Filardi, el más ganador de la historia de la Liga
Javier Filardi, el más ganador de la historia de la Liga Crédito: ACLAV
El cordobés, que obtuvo su sexta Liga Argentina, cuenta los secretos del pentacampeón de voleibol
José Luis Domínguez
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24 de abril de 2015  • 22:54

En San Juan, UPCN profundizó su huella en la historia del voleibol argentino con un pentacampeonato consecutivo, que se hizo realidad con la obtención de la Liga Nacional 2014/15 al ganarle por 3 a 2 a Bolívar la serie decisiva. Dentro de la formación dirigida por Fabián Armoa hubo dos jugadores que demostraron su vigencia y se convirtieron en los máximos ganadores de Ligas , con seis títulos: Demián González (5 con UPCN y otra en Club de Amigos) y Javier Filardi (4 en Bolívar y 2 en UPCN). A los 35 años, Filardi mantiene el protagonismo desde su puesto de receptor punta; es, además, el capitán de la selección que conduce Julio Velasco .

El día después de la consagración, mientras arma los bolsos para el regreso hacia Unquillo, su ciudad, Filardi reflexiona sobre lo que dejó una gran final. Anteanoche, junto con la obtención del título, también culminó su vínculo con UPCN. "Hablaremos dentro de unos días con los dirigentes y veremos cómo sigue esto. Por ahora estoy desocupado, ja", comenta. Pronto, Velasco lo espera para los entrenamientos con miras a la Liga Mundial . Mientras prepara unos días de descanso, repasa lo sucedido en un duelo de alto voltaje dentro de una rivalidad que lo ha tenido en ambas veredas.

"Pensábamos que la final iba a ser difícil, en nuestro caso, porque llegamos con lo último a la serie final, se nos hizo larga la Liga; hay que recordar que también jugamos el Sudamericano de Clubes. Cuando ganamos los dos primeros partidos en San Juan, parecía que lo podíamos cerrar en Bolívar, pero en el cuarto partido les dimos la chance de zafar cuando lo teníamos controlado. Pero se dio así. Cuando llegamos al estadio, pensamos: con toda esta gente a favor no lo podemos perder; cuando tenés 7000 u 8000 personas en contra se te hace difícil, y a Bolívar se le vino el Cantoni encima. Ellos hicieron una final impresionante, pero nosotros nos rompimos el alma todo el año, y nuestro objetivo era darle el pentacampeonato a UPCN; lo ganamos en casa y lo pudimos disfrutar mucho", le cuenta Filardi a la nacion desde San Juan.

-Jugaste siete temporadas en Bolívar y llevás dos en UPCN, las dos franquicias más exitosas de la última década. ¿En qué se parecen y en qué se diferencian?

-Es difícil comparar. Yo le estoy agradecido a Bolívar. Pero sí, se manejan distinto. En su momento quedé desafectado de Bolívar; me llamó Armoa, me preguntó si me interesaba venir a San Juan, y me decidí; el cambio me hizo muy bien, a mí y a mi familia. Luego, claramente los dos apuestan muy fuerte, y ambos ponen condiciones óptimas para que vos sólo puedas pensar en el voley; por ahí en Bolívar me tocó estar en una época en la que había muchas luces, pero los dos quieren ser clubes ganadores, y para un jugador es bueno aspirar a pelear el campeonato y no a otra cosa.

El perfil de un campeón
El perfil de un campeón Crédito: ACLAV

-¿Cuál fue la clave de este pentacampeonato?

-Creo que el equipo trabajó muchísimo cuando las cosas no iban bien. En un momento el plantel se cerró, nos miramos para adentro, sabíamos que los que estábamos teníamos que dar vuelta la situación, y no negociamos el sacrificio, e hicimos todo lo que había que hacer; al final, tuvimos un año increíble.

-En los resultados no pareció que hayan pasado momentos duros...

-Fue difícil porque nos costaba ganar los partidos. El equipo no estaba fino, no terminaba de ensamblarse, y UPCN tiene que entrar a ganar todo lo que juega. Y hubo partidos de la Liga que nos costaba cerrar contra rivales que en principio eran de menor jerarquía; por ahí también los rendimientos individuales no eran los mejores. Era como que la cosa no pintaba bien para este año, lo veíamos complicado. Pero el grupo y el cuerpo técnico siempre apostaron a trabajar fuerte y a no parar nunca; hay un objetivo que se plantea y ahí nos enfocamos. Por eso fue meritorio lo de este año.

-¿En qué aspecto insistía Armoa en ese momento?

-Él es un entrenador que trabaja muy duro, nunca afloja, y siempre confía en el equipo. Cuando hay jugadores que se van y que son importantes, como lo eran Junior y Olteanu, es difícil reemplazarlos, pero a los jugadores que llegan él les da su apoyo. Después, sin gritar, a veces te castiga donde te duele. Pero eso ayuda a responderle, y siempre te lo agradece. Cuando estaba por terminar la Liga, antes de que ganáramos, nos dijo: si tengo que volver a elegir un plantel para esta final, juego con ustedes de vuelta. Armoa confía mucho en sus jugadores y entrega sus armas para lograr el campeonato.

-También debió ser especial alcanzar el récord de seis títulos de Liga.

-En el momento de la final no lo pensé. El equipo trabajó mucho y yo tengo que agradecerles a los planteles a los que pertenecí. Es un logro personal que me pone contento, pero también por compartirlo con Demián (González), que es un amigo dentro y fuera de la cancha. Lo de los seis títulos tiene un poco de suerte, de estar en el lugar indicado en el momento justo, pero es también un premio al sacrificio que uno hace cada día. Estuve en el lugar justo y me tocó.

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