

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
En Liniers hubo incidentes que empañaron la noche.
El más grave tuvo como protagonista a un jugador: Flavio Zandoná. El defensor de Vélez se fue expulsado a los 38 minutos del primer tiempo, tras una descalificadora patada a Pedro Ojeda. En el momento que dejaba el campo de juego, un hincha que estaba en la tribuna popular local acompañó la retirada del futbolista con insultos.
Zandoná se metió en el vestuario y, sin cambiarse, fue en busca del simpatizante. Cuando lo encontró, le aplicó un golpe en la cara. Enseguida, intervino la policía y evitó más incidentes.
En la platea Norte, donde está el sector de prensa, varios hinchas de Vélez agredieron a simpatizantes de Racing, que estaban en una cabina, cuando festejaron el último gol de su equipo, convertido por Rubén Capria. Como el caos no encontraba su final a pesar la presencia de algunos efectivos policiales, Raúl Gámez, presidente de Vélez, se acercó hasta el lugar para frenar la reacción de los plateístas locales. Por este hecho de violencia, la policía detuvo a un individuo.
Como si fuera poco, antes de que comenzara el match, José Luis Chilavert recibió un impacto de un proyectil en la espalda, que partió desde el sector donde estaban los hinchas de Racing. Luego de la aprobación de los médicos para que el arquero actúe, el árbitro Ruscio comenzó el partido.
Dentro de la cancha, la conducta de algunos jugadores de Vélez no fue la mejor. Además de Zandoná, Esteban Buján, de 19 años, también vio la tarjeta roja por reiteración de faltas. Se sabe que no fue una semana fácil para el plantel de Vélez, que sufrió la renuncia del técnico Eduardo Solari, y el nerviosismo se reflejó en la cancha.


