
American se asocia al control de Aerolíneas
Los norteamericanos tendrán el 10% de Interinvest, controlante del 83,35% de la compañía argentina; Iberia conserva el 10% y buscarán otros inversores.
1 minuto de lectura'
A partir de esta semana, Aerolíneas Argentinas -la compañía de bandera que fue vendida en 1991 a la estatal española Iberia- contará con un nuevo accionista: American Airlines. Esto significa que dentro de un mes, Aerolíneas será operada, conjuntamente, por sus dueños españoles y norteamericanos.
Ayer fueron confirmados oficialmente los detalles del acuerdo -que se firmaría mañana- al que arribaron Iberia y American, tras más de un año de arduas negociaciones.
En virtud de este acuerdo, American comprará el 10% de Interinvest, la sociedad que controla Aerolíneas (posee el 83,35% del paquete), y de la cual Iberia retiene otro 10%. El restante 80% de esta sociedad será vendido durante el primer semestre de 1998 a inversores en los mercados de capitales, de un modo que aún no ha sido determinado.
El restante 16,5% del paquete de Aerolíneas Argentinas quedará distribuido de la siguiente forma: 10% corresponde a los empleados, 5% al Estado argentino y 1,65% a otros inversores.
La operación incluye también a Austral, la compañía de cabotaje perteneciente a Aerolíneas.
Cuál es el negocio
Para confirmar los detalles del acuerdo estuvieron ayer en Buenos Aires los españoles Javier de Irala y Pedro Ferreras, titulares de Iberia y de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), respectivamente.
¿Qué representa este acuerdo?
l Para Aerolíneas Argentinas significa el desembarco en el management de una de las tres compañías de aeronavegación más importantes del mundo, que a partir de ahora se hará cargo de la gestión.
También implica que la empresa podría -en pos de conseguir beneficios- abandonar las rutas menos rentables y potenciar su presencia en los tramos que tienen más demanda.
Esto dejó entrever ayer el propio Ferreras _que maneja el holding de empresas estatales españolas_ cuando aseguró a La Nación que "una compañía de bandera no está para hacer vuelos antieconómicos".
Ferreras confirmó también que Iberia -99,99 por ciento en poder del Estado español- será privatizada antes del 31 de marzo. Además de las partes que comprarán British y American, saldrán a vender el capital restante en los mercados financieros.
Tanto Irala cuanto Ferreras destacaron ayer que este acuerdo no significa "una retirada de Iberia, sino que nuestra presencia se ve fortalecida".
Los dos funcionarios destacaron que la apuesta es "a desarrollar el potencial de Aerolíneas" y descartaron que se produzca un "desguace" de la compañía.
Lo cierto es que el acuerdo pone fin a siete años de gestión española en los cuales no faltaron las críticas: sólo el año pasado la compañía pudo conseguir resultados positivos (US$ 18 millones).
Para los españoles la llamada "aventura americana" resultó un mal negocio.
Y lo confirmó Ferreras, ayer, en diálogo con La Nación , cuando señaló: "No hacemos negocio, es mucho menos lo que obtenemos que lo que puso el Estado español en todos estos años".
La cifra de los desembolsos del gobierno español superaría holgadamente los US$1000 millones.
De todas formas Ferreras tuvo palabras de elogio para la gestión de Manuel Morán al frente de Aerolíneas Argentinas:"sé que en los medios informativos hay una cierta imagen de fracaso de nuestra gestión, pero para nosotros fue exitosa", dijo.
Qué obtiene el cliente
El presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Pedro Ferreras, aseguró que el acuerdo alcanzado con American Airlines no sólo traerá beneficios para la compañía, sino también para los usuarios, aunque -aclaró- éstos sólo podrán ser advertidos "a finales del primer trimestre de 1998".
En una charla que mantuvo en exclusiva con La Nación minutos antes de abandonar el país, el funcionario español destacó, en tal sentido, que podrán sumarse las millas ya acumuladas por los viajeros frecuentes de Aerolíneas Argentinas, American Airlines y de Iberia con las que incorporen, a partir de la concreción del negocio, en cualquiera de estas tres compañías.
Anunció también que un pasaje de Aerolíneas Argentinas o de Iberia será equivalente a un billete de American Airlines lo que permitirá realizar mayor cantidad de conexiones de vuelos sin inconvenientes.
"Por ejemplo -dijo-,un pasajero de Aerolíneas Argentinas que vuele a Miami o Nueva York podrá llegar a Chicago mediante American Airlines".
Ferreras anunció, no obstante, que habrá una reorganización de los vuelos de las tres compañías, de manera de compatibilizar los de las empresa asociadas que en la actualidad compiten entre sí.
Ese criterio estrictamente económico, que se adoptará para administrar la empresa, fue utilizado por Ferreras para responder sobre si esta asociación no reiterará algunos de los inconvenientes que trajo la privatización de Aerolíneas, como la supresión de ciertos destinos o de algunos vuelos directos y el trastorno que implica, por ejemplo, que en París el personal de los mostradores de la compañía argentina no hablen castellano.
"La premisa básica en una compañía mercantil es obtener rentabilidad y una compañía de bandera no está para hacer vuelos antieconómicos, de lo contrario debería ser un servicio público del que se hace cargo un Estado y éste no es el caso de Aerolíneas Argentinas", fue el argumento.
Pero para despejar preocupaciones por la incorporación de American Airlines a la compañía argentina, el funcionario sostuvo: "El pasajero de Aerolíneas debe ser consciente de que su empresa ha ingresado en una especie de matrimonio con la compañía que hoy está considerada como la mejor del mundo en este negocio".
Por si quedaran dudas de que el acuerdo ha sido -a su juicio- la mejor elección de un socio, el titular de la SEPI concluyó: "Que hoy haya quienes protestan por nuestra alianza quiere decir que es muy buena".
Un elíptico mensaje a la compañía norteamericana Continental, el restante pretendiente de Aerolíneas Argentinas, que fue desairado a pocos pasos del altar y que acaba de presentar en los Estados Unidos un recurso judicial contra American Airlines por violación de la legislación antimonopólica.
Los Angeles no era rentable
Aerolíneas Argentinas informó oficialmente que la interrupción del vuelo a Los Angeles por 180 días "se debe a razones estrictamente comerciales". De esta forma la compañía aclaró cuál fue la estrategia de negocios perseguida al suspender el mencionado servicio a cambio de fortalecer los vuelos que conectan Buenos Aires con las ciudades de Miami y Nueva York.
"Se trata de ajustar la oferta hacia donde más demanda hay. Los servicios a Miami y Nueva York se han desarrollado de tal manera que le permite a Aerolíneas Argentinas aumentar su oferta en un 57%", se afirma en un comunicado de la empresa.
Según explicó Aerolíneas Argentinas, el servicio que de conexión entre Buenos Aires y Los Angeles ha significado pérdidas por 10 millones de dólares en lo que va de este año.
Esto se debe, exclusivamente, a una caída en el tráfico tanto entre Buenos Aires y Los Angeles como también entre las escalas intermedias de Lima y México.
El vuelo de Aerolíneas a Los Angeles se había inaugurado en los sesenta y era una de las rutas de comunicación entre nuestro país y la colonia de 60.000 argentinos que residen en la ciudad de la Costa Oeste norteamericana.




