Arcor sigue llevando caramelos al Brasil
El principal productor mundial de golosinas invirtió 50 millones de dólares en su tercera planta en el vecino país
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SAN PABLO.- La tonada cordobesa no deja de sonar simpática, incluso en Brasil. Arcor, el principal productor de caramelos del mundo y una de las más importantes empresas de alimentos de la Argentina, inauguró ayer su tercera planta en este país, lo que le demandó una inversión de US$ 50 millones.
Se trata de un centro fabril, para la elaboración exclusiva de chocolates, en la localidad de Bragança, a 80 kilómetros de San Pablo.
El objetivo prioritario es captar el 10 % del mercado brasileño y así poder entrar en la discusión con las ya instaladas Lacta (del grupo Philip Morris), Nestlé y los locales de Garoto, que se reparten en partes iguales el restante 90 por ciento de la torta.
El interrogante que se plantea es cómo Arcor se anima a semejante inversión en el momento económico actual de Brasil y de la región en general.
"Esta planta ya estaba proyectada desde hacía cuatro años y es independiente de la crisis. Pero la situación de la región es delicada. Estas crisis son circunstanciales. En Arcor invertimos a largo plazo, con el Mercosur como mercado", afirmó Luis Pagani, presidente de la empresa.
La planta inaugurada
La flamante planta tiene una capacidad de producción de 25.000 toneladas por año, con posibilidad de ser duplicada. "La ampliación dependerá de cómo reaccionará la demanda en Brasil", aclaró Oscar Guardianelli, gerente general industrial del grupo.
El 80% de los chocolates que se elaboren será para consumo interno. El eje de consumo Río-San Pablo-Belo Horizonte es lo que la empresa quiere aprovechar.
En el mercado de golosinas regional todavía queda mucho por crecer. Tanto en la Argentina como en el Brasil, el consumo de chocolate per cápita se encuentra entre 1,5 y 2 kilos por año. En los Estados Unidos, esa cifra se ubica en 8 kilos y en Europa, en 10 kilos, según mediciones privadas.
La planta de Bragança Paulista dará empleo a 400 personas y será la tercera de Arcor en Brasil. Las otras dos se dedican a producir chicles, caramelos (Rio das Pedras) y polipropileno (Santo André). Sus ventas por estas tierras fueron en 1998 de alrededor de US$ 120 millones.
Con esta planta, Arcor suma 37 centros fabriles en América latina, repartidos en la Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Perú, en los que elabora 1000 diferentes productos, entre alimentos, golosinas, chocolates y galletitas.
Otros proyectos
Los próximos pasos del grupo serán la inauguración para fines del mes próximo de un nuevo proceso de extracción de azúcar en su planta de Tucumán, que demandó una inversión de US$ 10 millones. Luego seguirá la ampliación del centro de distribución en el Gran Buenos Aires, con un desembolso de US$ 2,5 millones.
Con respecto a la apertura de capital, Pagani volvió a pronosticar que, "en un futuro" , su empresa será pública y cotizará en bolsa. La firma, de origen cordobés, tuvo que aplazar una emisión de obligaciones negociables, de alrededor de US$ 200 millones, pensada para octubre del año último, debido a las distintas crisis financieras en Rusia y en Asia.
Arcor no puede escapar a las dificultades por las que están atravesando las empresas alimentarias. "Será un éxito para nosotros mantener la misma facturación del año pasado, que fue de US$ 1300 millones, al final de 1999. Las ganancias creo que serán menores y no llegarán a los $ 40 millones del ejercicio anterior", remarcó Pagani.
Al igual que la mayoría de los empresarios, Pagani respaldó la convertibilidad, al salir al cruce de versiones que pusieron en duda su continuidad.






