
Batalla por el uso de los nombres en Internet
En la Argentina se pueden obtener gratis los llamados dominios; hay quienes los obtienen por miles y se apropian de marcas
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Internet despertó la viveza criolla. Algunos argentinos aprovecharon que, a diferencia del resto del mundo, el registro de dominios de la Red en este país es gratuito y se abocaron a apropiarse de cuanto nombre se les ocurría. Así, particulares registraron denominaciones de empresas, marcas, instituciones oficiales y personas famosas para después reclamarles dinero a cambio de ellas.
Hay una persona que tiene pendientes de aprobación más de 26.000 pedidos de dominios en la Cancillería, el organismo estatal encargado de las inscripciones. Otros registraron marcelotinelli.com.ar o freddo.com.ar . Ante semejante descontrol, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió el martes último la resolución 2226, que crea más restricciones a registro de nombres de páginas web. Las nuevas reglas ya rigen, aunque no parecen suficientes para una solución final.
Tres días antes de finalizar su gobierno el entonces presidente Carlos Menem, apareció la resolución 4536 de la Secretaría de Comunicaciones, que encomendaba al Correo Argentino -en manos del grupo Macri- la administración del servicio NIC (Centro de Información de la Red, según sus siglas en inglés) en la Argentina, que se encarga del registro de los .ar . Según esta medida, el Correo podía tercerizar el servicio y cobrar 100 pesos más impuestos por cada inscripción, renovable cada dos años por otros 50 pesos más tributos. La autoridad de aplicación era la Secretaría de Comunicaciones.
Pero el gobierno de Fernando de la Rúa derogó todo aquello y emitió, a principios de año, el decreto 252/2000, que transfería el NIC-Argentina a la Secretaría de Ciencia y Tecnología, que encabeza Dante Caputo. Sin embargo, el traspaso se retrasó por motivos presupuestarios, según fuentes oficiales. En conclusión, la Cancillería -cuyo titular es Adalberto Rodríguez Giavarini- sigue ejerciendo esta función, de la que se apropió porque fue el primer organismo argentino que dispuso de Internet, en 1987, cuando el canciller era precisamente Caputo.
"La nueva resolución introduce algunos cambios positivos", rescata el abogado Antonio Millé, que logró que la gasífera Camuzzi, la editorial Errepar y la eléctrica EDEA recuperaran sus .com.ar con la medida cautelar de un juez. "Hay una determinación más seria de la identidad del registrante", comentó Millé, con referencia a la exigencia de llenar una declaración jurada con datos personales, incluidos el número de DNI y de CUIT o CUIL.
En línea
La inscripción sigue haciéndose vía Internet, en la página http://www.nic.ar . Y continúa abierta a cualquier ciudadano del mundo. Otros países, como Brasil y Chile, en cambio, sólo permiten matricular nombres a sus connacionales. Una novedad consiste en que ahora aquí se deben renovar cada año. Además de la mejora en la inscripción, Millé destaca que la resolución reglamenta el procedimiento de transferencia de un dominio. Ahora se exigirá que se formalice con firma certificada de los participantes en el traspaso.
Millé, no obstante, lamenta que no se haya usado la fórmula de registro del Icann (Corporación de Internet para Asignar Nombres y Números, según sus siglas en inglés), de Estados Unidos. El Icann establece en los contratos de empadronamiento las obligaciones del registrante y del solicitante -en caso de que no sean la misma persona-, así como una política uniforme para solucionar las controversias en una instancia extrajudicial.
Un grupo de tres expertos ofician de árbitros. Millé, panelista de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), ha sido uno de ellos en la disputa por los dominios de las compañías brasileñas Globo (televisión) y Embratel (telefonía). Sucede que la viveza no sólo es criolla: hubo quienes se adelantaron en registrar la MTV, McDonald´s, Julia Roberts y Sting. En este último caso, el cantante inglés perdió en el arbitraje por el domino www.sting.com porque su nombre verdadero es Gordon Matthew Summers. El dominio sting.com.ar pertenece a un tal Mariano Guerrero.
La reciente resolución de la Cancillería le encarga a la Dirección de Informática de esa cartera, que administra en la actualidad el registro, que elabore un mecanismo de resolución de controversias. También le pide que estudie un sistema de arancelamiento.
Millé critica que aún no se resuelva cobrar para anotar los dominios nacionales y así disminuir la fiebre del empadronamiento, que sobrecarga de trabajo a la Cancillería e incrementa el número de litigios. La Argentina, con sólo 900.000 usuarios de Internet, es el sexto país con más dominios anotados: 324.548. Uno por cada tres cibernautas.
"Se podrían cobrar $ 75 por cada inscripción y renovación, como en el resto del mundo", opina Millé. La tarifa varía según el país: entre US$ 25 en Brasil y 150 en el Reino Unido. Si rigiera aquí el arancel del país vecino, el Estado podría ingresar $ 8 millones, de acuerdo con el actual número de dominios.
Los abogados Daniel Quagliano y Leonardo Straschnoy, del estudio Señal Marcas & Patentes, coinciden en la necesidad urgente de arancelamiento. Pero, además, encuentran otras fallas en la nueva reglamentación. "Al rellenar el formulario por Internet, no hay comprobación fehaciente de los datos", observa Quagliano, que junto con Straschnoy y Osvaldo Pereira litigó con éxito en favor de Marcelo Tinelli para que recuperara su .com y su .com.ar que alguien se había adelantado a colocar a su cargo.
"Debería establecerse alguna vinculación del reglamento con la ley de marcas", exige Quagliano. "Podría usarse la base de antecedentes de marcas notorias que existe en el Registro de la Propiedad Intelectual. Quizás habría que limitar, además, la cantidad de dominios que puede registrar una persona", agregó.
Los letrados de Señal Marcas & Patentes, que también lograron devolver su dominio a la empresa de salud Femeba y al frigorífico Riosma, critican asimismo que se haga al solicitante del dominio corresponsable de la inscripción con el registrante. "Muchos servidores ofrecen este servicio y ahora corren riesgo por cuenta ajena de enfrentar un juicio", advierte Quagliano. No obstante, el abogado de Tinelli juzga otros aspectos de la nueva reglamentación como positivos: "No se aceptarán solicitudes de dominios que ya están en trámite. No se concederán dominios de personas de notoriedad pública, salvo que se acredite su autorización". Quienes registran un .com.ar ajeno, ya sea el nombre de una empresa o de otra persona, no comete un delito. Pero si va a la Justicia, pierde. Por lo menos, eso es lo que sucedió en todos los casos.
De ahí que funcionarios y abogados recomiendan nunca pagar por un nombre "robado". Los ciberokupas , un gremio que abarca desde informáticos dedicados a la registración hasta adolescentes aburridos, llegan a pedir entre 100 y 60.000 pesos a cambio de la transferencia.
"Algunos se conforman con un equipo de música, pero cuando se recurre a los tribunales, arrugan", enfatiza Millé. Este abogado explica que en los casos de Camuzzi y Errepar, los ciberokupas se doblegaron ante la sola medida cautelar pedida por él ante el juez para que, mientras se resuelve el litigio, se entregue el dominio al querellante. "Sólo el que anotó a EDEA decidió seguir la causa, a pesar de que ya le sacaron el dominio".
Algunos entuertos se arreglaron por las buenas, sin dinero ni jueces de por medio. Es el caso de marcelotinelli.com.ar , que estaba a nombre de Cibrián Campoy Creativos SA, según fuentes del sector. Esta sociedad vinculada al fundador de El Sitio transfirió el dominio apenas lo pidieron los abogados del animador televisivo. En cambio, les fue más difícil recuperar el nombre marcelotinelli.com . Si bien la terminación .com se otorga en EE. UU., recurrieron a un juez federal argentino, que dictó una medida preventiva -vía Cancillería- para reintegrar el dominio a Marcelo Tinelli. En este caso también el ciberokupa aceptó retirarse de la disputa, con la condición de que no le iniciaran acciones por daños y perjuicios.
En cuestiones de .com.ar , un juicio es mucho mejor que un arreglo.
Casos puntuales
Susana virtual
Susana Giménez tiene a su nombre el dominio www.susanagimenez.com.ar , pero no instaló aún allí su página oficial; aparentemente tuvo menos inconvenientes que con los derechos por el título de su famoso programa de televisión.
Adrián Suar
El animador y empresario debió hacer gestiones y conseguir asesoramiento profesional para conseguir usar su nombre y apellido en un dominio de la Red, tanto aquí, para obtener el punto ar, como en los Estados Unidos para el punto com.
Marcelo Tinelli
El exitoso actor y productor tiene registrados su nombre y el de su productora, Pol-ka. Tal vez alguien quiso tomarle por anticipado la denominación de su empresa en la Web, pero el dominio anotado es polka.com.ar , sin el guión.





