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El ganado avanza lentamente bajo el agua sucia: las crías estiran la cabeza para lograr respirar. En algunos lugares, los productores colocan los terneros en balsas improvisadas para salvarlos. Uno de ellos los arrea a caballo: su preocupación se agrava cuando divisa los bajos o desagües de lagunas donde hay mayor estancamiento de agua. Hay casos donde los animales tienen que, literalmente, nadar. El objetivo es salvarlos y llevarlos a otros lotes con tierra firme.
Las imágenes se repitieron durante toda la semana en el norte de Santa Fe, en departamentos como 9 de Julio, Vera y General Obligado. Los animales están en contacto con el agua desde hace días y también semanas. ¿Cuáles son las afecciones que pueden sufrir y qué consejos dan los profesionales ante este tipo de situaciones de emergencia?

El médico veterinario Juan Dalla Fontana, coordinador de Sanidad Animal de la Regional Centro del Senasa, explicó que hay que diferenciar dos grandes problemas. "El primero es la falta de alimentos y que el ganado no tiene acceso a la comida. Están en malas condiciones de nutrición y esto favorece a la predisposición de todo tipo de enfermedades", dijo.
Además, explicó que el ganado sufre problemas podales al estar totalmente sumergidos en el agua. "Los cascos se reblandecen y están más expuestos a infecciones. Sucede lo mismo con la piel, que empieza a agrietarse: una piedrita puede provocar una lesión y una infección. Esto sucede tanto para el ganado vacuno, equino y ovino", afirmó Dalla Fontana.
Por ejemplo, en la zona de Las Garzas, General Obligado, un video muestra el traslado que realizan los productores en medio del agua durante 12 kilómetros para poder salvar sus vacas.
El profesional también destacó el estrés al que están sometidos ante la ausencia de dormideros, ya que no cuentan con lugares para "echarse" y poder descansar. "Esto deriva en un agotamiento físico que tienen desde hace días y que los predispone a cualquier tipo de enfermedades", explicó. Agregó que en algunas zonas es muy complejo conseguir lugares secos donde llevarlos.
Recomendaciones
En lo inmediato, el veterinario sugirió trasladar el ganado a lotes secos y utilizar corrales. "La primera medida es darles de comer un poco de forraje para que se recompongan. Luego se debe realizar un control sanitario, sobre todo referido a garrapata, y a partir de allí trasladarlos a sitios que no estén afectados por las inundaciones", explicó a LA NACION.
Como recomendación de mediano plazo, el profesional destacó la importancia de realizar la vacunación de aftosa en los próximos meses. "Si bien sabemos que va a ser muy complicado por la situación que estamos atravesando, es importante que tengamos un contacto con el productor a fin de poder actualizar el stock ganadero", afirmó.

Explicó que dentro de las consecuencias sanitarias posibles, y ante las condiciones de exceso de humedad, hay que prestar atención al desarrollo de enfermedades infectocontagiosas como leptospirosis o la aparición de olas de abortos en las hembras.
"Una suma de voluntades"
Dalla Fontana explicó también que los vacunos más perjudicados son las crías. "Muchos terneros fueron arrastrados por la corriente y los que se han podido salvar es porque los productores los han sacado en lancha, canoa o carros", afirmó. "La situación es muy complicada, pero esto es una suma de voluntades. Hemos recibido mucha ayuda de gente del sector", indicó.

Ayer por la tarde, llegó a Villa Minetti, una de las localidad más afectadas, un camión de Farmquip, una empresa que diseña y fabrica equipos para el manejo de ganado. La firma, ubicada en Acebal, Santa Fe, envió el vehículo con corrales por la mañana.

Según explicaron productores del lugar, en una hora pudieron ensamblar los corrales. Dalla Fontana explicó que fueron armados y hoy están "funcionando a pleno".

En Farmquip explicaron: "Uno está siempre en contacto con los productores y nos pusimos a disposición ante cualquier necesidad. Por eso enviamos un cargador móvil con módulos para armar corrales con una capacidad para dos jaulas. Esto es un proceso que no se puede demorar: a medida que llega la hacienda hay que evacuarla". Y agregaron: "Entendemos lo que es para el productor perder a un animal que crió durante uno o dos años".
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