
Alimentación de calidad y manejo flexible de la hacienda aseguran el éxito de una explotación en feed lot y semi feed lot.
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GUALEGUAYCHU (De una enviada especial). - A quince kilómetros de la ciudad de Gualeguaychú, la familia de Antonio Veronesi se jugó por la explotación intensiva de ganado vacuno y la convirtió en un polo de desarrollo. En esa zona, la instrumentación del feed lot es incipiente y quienes lo practican intentan superar los vaivenes económicos garantizando un ingreso mínimo y una mayor rotación del capital.
La alternativa fue adoptada por los Veronesi en 1995. El aumento de la rentabilidad llegó con diversas estrategias: la reducción de los gastos estructurales, la eficiencia en el uso de insumos, el trabajo de hacienda ajena en capitalización, la disminución del peso de compra y del gasto de flete, el uso estratégico de la suplementación, la flexibilización del manejo, la aplicación de los principios del bienestar animal y el aumento de la eficiencia de stock.
"Lo que nos condujo a instalar este sistema fue el destete precoz que el INTA de Concepción del Uruguay aconsejó como solución a las bajas pariciones en el Norte de Entre Ríos y de Corrientes.
"Veníamos observando lo que esta institución hacía para aumentar la producción de terneros en las explotaciones de cría y decidimos instrumentarlo", explicó Antonio Veronesi.
En feed lot maneja 2700 vacunos. El engorde se realiza en corrales de treinta por ochenta metros, en los que conviven alrededor de cien terneros.
Estos animales son destetados a los tres o cuatro meses del parto, pesan entre 80 y 120 kilos y terminan gordos como ternero bolita a los 200/230 kilos.
"Si el ternero está con la gordura suficiente, no conviene dejar que supere ese peso porque se transforma en el animal más caro de mantener. Hoy, el ternero vale entre $ 1,20 y $ 1,25 y un novillo sólo $ 0,90", evaluó Veronesi. La ración contiene entre un 15% y un 18% de proteínas, vitaminas y coccidiostatos. Debido al sistema de encierre a corral, los terneros se mueven poco y tienen un bajo gasto energético. Por día, los vacunos ingieren entre 4,5 y 5 kilos de alimento y convierten 1 kilo.
La política sanitaria incluye vacunación y refuerzo de la ración para evitar la mortandad.
El éxito del semi feed lot
Los Veronesi también apuestan al semifeed lot. El sistema consiste en la integración del confinamiento con el pastoreo en parcelas de 30 a 40 hectáreas de superficie. Los corrales cuentan con comederos automáticos y bebederos.
"Nosotros no utilizamos parcelas de tres o cuatro hectáreas. Logramos mayor conversión diaria en grandes espacios. Por día, esta hacienda aumenta entre 1,2 y 1,5 kilo consumiendo pasto y 2,5 kilos de alimento balanceado. Hemos logrado ganancias de peso que oscilan entre 40 y 45 kilos por mes. En la avena, estos animales estarían ganando sólo ochocientos gramos diarios", analizó Veronesi.
Los terneros que se destinan a este sistema son destetados a los seis o siete meses del parto y superan los 140 kilos. La invernada se extiende hasta que la vaquilla pesa entre 280 y 300 kilos y el novillo alcanza los 350/370 kilos.
En setecientas hectáreas de avena se instalaron 2550 vacunos, lo que representa una carga de 3,6 animales por hectárea. La sanidad y la alimentación son dos aspectos esenciales que se cuidan con rigurosidad.
La nutrición para semifeed lot contiene más cantidad de energía (pues el pastoreo implica un gran desgaste) y menor porcentaje de proteínas que el feed lot de ternero bolita. En ningún caso se suministran anabólicos.
Los vacunos que se crían en este sistema participan del concurso de terneros gordos de la zona y en varias oportunidades obtuvieron premios.
Ganadería eficiente
Entre los dos sistemas, egresan e ingresan mensualmente 850 cabezas. Los vacunos se comercializan en Paraná, Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Los Veronesi sostienen que el bienestar animal, que deviene del manejo de la hacienda, es una de las condiciones para obtener buena calidad de carne.
El consumo del alimento balanceado de elaboración propia es una ventaja comercial para los Veronesi. Por un lado, disminuyen los costos directos, y por otro, demuestran que la calidad de la composición comprobada en análisis de laboratorio se traduce en excelentes efectos biológicos.
La familia sostiene que para alcanzar un rédito económico significativo nunca se debe ahorrar en alimento porque éste garantiza la ganancia de peso en lapsos cada vez menores. La estrategia consiste en aprovechar las oportunidades de compra de vacunos y aumentar la carga de cabezas por hectárea para un mayor giro del capital y una mayor eficiencia de stock.
Las razas que se engordan son Hereford, Aberdeen Angus y Cuartino (con un cuarto de sangre cebú). Respecto del rinde de estos animales, el productor asegura: "Con suplementación el Cuartino logra entre dos y cuatro puntos más de rendimiento en el gancho. Por ese chorro de sangre cebú tiene mejor desarrollo y conversión. Creo que en el mediano plazo costará lo mismo que un Hereford".
La experiencia de Veronesi se trasluce en sus comentarios. "El semi feed lot de ternero bolita se ve afectado por los factores climáticos. Por eso, cuando el tiempo no acompaña, debo aumentar la suplementación y disminuir las horas de pastoreo. El feed lot, en cambio, funciona como un reloj: nada altera el ritmo de la alimentación y se sabe con exactitud cuándo se debe vender la hacienda."
La comparación entre los dos sistemas va más allá del manejo del ganado. Veronesi arremete con una sentencia: "Puedo asegurar que el semi feed lot es mucho más rentable que el feed lot tradicional porque el animal convierte más kilos y genera costos menores".
En cuanto a los precios que establece el mercado comprador, el ingeniero Ignacio Galli, especialista en sistemas de produción del INTA Concepción del Uruguay, expresó: "Se necesitará que estos polos de desarrollo lleven a nivel comercial estas experiencias para que el mercado aprecie las ventajas de mayor rinde, mayor seguridad de abstecimiento y mayor uniformidad del producto.
"Se están creando las condiciones para que mañana produzcamos una carne con atributos de calidad diferenciales. Debemos profundizar el estudio de la composición de ácidos grasos, la terneza y la distribución de la grasa dentro del corte que queremos lograr."
Diversificación de actividades
La historia de los Veronesi no se reduce a la explotación ganadera. La familia ramificó los negocios y logró la integración del sistema.
Antonio Veronesi y Señora, Agropecuaria Sur y Unión Cerealera son las firmas que, progresivamente, surgieron de la mano de los productores. Las dos primeras organizaciones se dedican a la siembra de 7000 hectáreas con girasol, trigo, lino, maíz, avena, sorgo y arroz. También se encargan de las 3500 hectáreas destinadas a invernada extensiva e intensiva.
La tercera empresa es responsable del acopio y la venta de cereales y oleaginosas, la elaboración de arroz y alimento balanceado, la venta de agroquímicos, semillas híbridas, implementos agrícolas y de los servicios de asesoramiento y fumigación.
Los cambios estructurales que condujeron a una mayor rentabilidad e inserción en los mercados nacionales y extranjeros incluyen diversas estrategias: inversión en tecnología, instrumentación de un esquema administrativo, financiero y comercial adecuado a la diversificación de actividades, asesoramiento y capacitación permanente de los niveles gerenciales, incorporación de personal especializado y manejo racional del campo.
La estabilidad económica obligó al matrimonio Veronesi y a sus nueve hijos a buscar alternativas para obtener mayor rentabilidad en la comercialización de granos. La capacidad de acopio era reducida y el 3% de ganancia que se obtenía no indicaba perspectivas alentadoras.
La instalación de una nueva planta de silos, las posteriores ampliaciones y el alquiler de otras plantas condujeron a una alta capacidad de almacenaje.
Con el objetivo de aumentar el valor agregado de los productos se concretó la compra de una planta de alimentos balanceados y de un molino arrocero. Durante la campaña 96/97 se acopiaron alrededor de 52 mil toneladas y de esa cantidad se elaborará el sesenta por ciento (26% de arroz y 34% de alimento balanceado).
Una afianzada presencia en el mercado interno y la incursión en el comercio exterior fueron dos señales del aumento en las ventas.
Para diciembre próximo se proyecta la instalación de otra planta de silos, que ampliaría la capacidad del acopio en un cincuenta por ciento. El espíritu de lucha y la visión empresarial de los Veronesi les permiten superar circunstancias adversas y proyectar el crecimiento de los negocios.
Los desafíos aumentan a diario. Se requiere mayor inversión, mayor cantidad de materias primas y la incorporación de personal especializado. "Esta empresa -en relación a Unión Cerealera- va a salir curtida y aguerrida porque arrancó en los períodos más críticos del país", sintetizó Veronesi.
Analía H. Testa






