
Una exposición rescatará antiguas piezas de colecciones privadas y públicas
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"Y se puso tranquilamente á arreglar sus cueros , como él le llamaba á su recado. Componíase éste de dos pequeñas caronas, una de algodón y la otra de cuero; de un pequeño basto de cabezadas, con estribos formados por un tiento arrollado en espiral para ser tomado entre los dós primeros dedos del pié, con toda fuerza y sin riesgo; de una cincha angosta de cuero crudo, con encimera de lo mismo; de un pequeño cojinillo hecho con una piél de carnero; de un pár de riendas gruesas, unidas entre sí por un bocado ó sea el tiento destinado á ser atado en la mandíbula inferior del potro y reemplazar al freno, y de un bozal con su correspondiente cabestro, terminado por una lonja de cuatro dedos de áncho, propia para golpear al animal como una palmeta, estimulándolo con su ruído, pero no acostumbrándolo al castigo.
Esta detallada descripción ilustra el "Viaje al país de los matreros", editado en 1897. La imagen que el lector logra componer desde entonces gracias a la frescura con que narró Fray Mocho, será rescatada por una muestra de aperos criollos que se realizará en el Museo Nacional de Arte Decorativo a partir del 28 de este mes. "Nos interesa mostrar tanto la evolución de las piezas como la vigencia de su utilidad y la calidad de los talleres artesanales que hoy los manufacturan", explica Roberto Vega, responsable de la organización junto con José Eguiguren Molina.
El mérito de la exposición es haber rastreado piezas de colecciones públicas y privadas que muestran los usos y costumbres de la equitación criolla de todas las regiones.
Pero además, para que se puedan apreciar en detalle los trabajos que reúnen los diferentes tipos de aperos, se instalarán obradores para reunir a sogueros, talabarteros, talladores de astas, plateros, tejedoras y herreros, que trabajarán frente al público.
Para apreciar la tradición ecuestre en la historia habrá pinturas de Juan León Palliére, Prilidiano Pueyrredón, Carlos Morel, Cesáreo Bernaldo de Quirós y Florencio Molina Campos. No faltarán los pinceles contemporáneos que retoman los temas vernáculos.
Las prendas criollas se montarán sobre esculturas de caballos en tamaño natural y en exhibidores, que serán acompañados por fotografías antiguas y comentarios sobre el protagonismo particular de cada pieza en el pasado.
En homenaje a la aventura andina de San Martín se mostrarán objetos de uso personal que serán custodiados por el Regimiento de Granaderos a Caballo.
Para quines buscan mayor documentación sobre el recado, los organizadores convocaron a expertos como Carlos Emilio Lunardi, Fernando Assunçao, Fernando Romero Carranza, Diego Mantilla, Luis Flores y Olegario Víctor Andrade para componer un libro en el que se describirá desde el sirigote y las calchas correntinas hasta matras y ponchos pampas. La publicación también se nutrirá de fotografías, dibujos y un registro de punzones de las más antiguas talabarterías.
"La intención es mostrar piezas de lujo y piezas de trabajo. Pero también mixturar lo viejo con lo nuevo", repite Vega con intención pedagógica.
"A la luz del movimiento tradicionalista y su actual vitalidad, podemos decir que en las filas de tan entusiastas grupos, también ha sobrevivido la equitación gaucha en todas sus variantes", señala en la compilación de ensayos que dirigió.
La atmósfera del encuentro recreará las aventuras de jinetes y caballos, recogidas por la literatura, el cine y la música. Es por eso que no faltarán libros, ni proyecciones fílmicas ni guitarras. Algo así como una fiesta campera en pleno centro urbano.
Antigüedad y vigencia
En tiempos de camionetas de doble tracción y cuatriciclos hábiles para el arreo, es oportuno valorar el apero como legado histórico y como herramienta que en el trajín mantiene vigente una identidad cultural. Ese es el espíritu de la muestra que se desarrollará en el Museo de Arte Decorativo.
Allí se expondrán piezas tan antiguas como un apero de 1824, que perteneció a Juan Vicente Pampín, quien fue gobernador de Corrientes. La platería que contiene se atribuye a Manuel Núñez de Ibarra, autor del primer grabado sobre José de San Martín. También se presentará el apero de Carlos Dows, quien donó la colección original del museo José Hernández.






