
Pueden proteger a más de 60 cultivos
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Luego de algo más de un año de la fusión entre las corporaciones Basf y Cyanamid la nueva compañía decidió participar activamente en el mercado de fungicidas. Así es que, acaba de anunciar en el mercado argentino el lanzamiento de la línea F-500 y el primer producto: Comet.
Con una inversión en el orden mundial de unos US$ 200 millones, Basf está interesada en desarrollar las strobilurinas. "Gracias a que esta molécula es muy activa y estable estamos en condiciones de lanzar esta nueva línea de productos fungicidas", comentó Rodrigo Ramírez, gerente de la División de Fitosantiarios de Basf.
Señaló que los fungicidas presentados pueden proteger a más de 60 cultivos de 177 enfermedades y de controlar a los hongos patógenos de 4 grupos de enfermedades económicamente importantes como el de la Plasmópora Vitícola, Ascomicietes Drechslera, Deuteromicetes y Basidiomicetes. Una vez aplicado el fungicida se solubiliza y parte de la sustancia activa se difunde dentro del tejido vegetal en distancias cortas y, además, forma depósitos en las áreas de la capa cerosa de la epidermis desde donde libera continuamente la sustancia activa durante semanas.
La línea F-500 bloquea el abastecimiento de energía del hongo dejándolo sin sus funciones vitales y, al mismo tiempo, dejan de funcionar los sistemas de bombeo de la membrana celular por lo que finalmente muere.
Los fungicidas son un grupo de productos que se están utilizando cada vez más en el país. Se estima que hay un área potencial de 11 millones de hectáreas, de las cuales en cerca de un millón sería altamente aconsejable.
Se calcula que la aplicación de los nuevos productos presentados es de unos 13-14 dólares por hectárea. Los responsables de la Basf apuntan a un mercado en expansión y están "confiados en los resultados de la aplicación a la luz de los 120 ensayos".
Las ventajas, de estos productos, según Basf, son la rapidez de llegada al lugar de acción, y la amplia eficacia, entre otras.






