
Desde Monte Buey, una fábrica que elabora fiambres y otros productos derivados de los porcinos está exportando a Brasil
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MONTE BUEY, Córdoba.– La fabrica Calchaquí-Bocatti, una de las más importantes firmas del mercado, tiene una de sus bases más importantes en la localidad cordobesa de Monte Buey, adonde la empresa cría el 80% de los animales que usa para producir sus fiambres.
Frigorífico Calchaquí inicio sus actividades en 1971, con una amplia producción de chacinados (jamones y paletas cocidas, mortadelas, salchichones, salame tipo Milán).
Al principio fueron cuatro los socios, pero desde hace varios años quedaron sólo dos, con gran trayectoria en el mercado (uno de ellos tiene más de 50 años de experiencia en el negocio).
Esta firma tiene en el criadero cerca de 11.500 animales, entre padrillos, hembras en servicio y capones en sus distintas etapas de desarrollo, de los cuales 9500 se crían en Monte Buey. Según Liliana Daurelio, integrante de la firma, una de las características salientes de la producción es que “en todas las instalaciones se usa tecnología que apunta a preservar las características naturales de las materias primas originales”.
Además, según Daurelio, “en ambos criaderos se procura la adquisición de hembras híbridas hiperprolíficas, que produzcan capones de buena calidad de carne con óptimo porcentaje de magro”.
De esta manera, señaló, “se obtienen índices de 2,4 partos por año, alcanzando 24 capones aptos para la venta por año”. Luego de la crianza, que se realiza entre los criaderos de Monte Buey y Alberti (provincia de Buenos Aires), los chacinados son elaborados en la planta industrial de la firma ubicada en el partido bonaerense de Florencio Varela.
Presencia internacional
Si bien el fuerte de la marca es la presencia en el país, actualmente se está exportando con regularidad a Brasil. Más adelante se piensa también hacerlo a Paraguay, Bolivia y Perú.
Los productos que se venden afuera con las especialidades de la línea Bocatti: jamones cocidos y horneados, patés, y salchichas Frankfurt, etcétera. “Como nuestro producto es de calidad internacional, éste fue un aspecto que nos abrió las posibilidades de manera más rápida”, señaló Juan Carlos Mármol, gerente comercial de la firma. “Para ello, los grandes desafíos fueron encontrar los mercados y sus nichos para insertarnos con éxito y estudiar en detalle las normativas de cada país para ingresar de manera efectiva. Descubrimos una estrategia de exportación bien focalizada, de nicho, que nos permite ingresar en los mercados cuidando el producto y pudiendo atender con facilidad los requerimientos de cada uno porque la atención es personalizada”, agregó.
Mármol comentó que entre las ultimas innovaciones de la firma están los productos feteados “muy finos”, (lomo horneado, mortadela con pistachio, y salame Di Milano), los patés de 90 gramos (con pimienta verde, al champignon y clásico), el lomo horneado en trozos y el Leberwurst.
Para el futuro, comentó Mármol, la empresa tiene en la mira el desarrollo de nuevos productos, incursionando en el mercado de carne y de los embutidos de cerdo fresco.





