
Quedan más dudas que certezas después de la reunión de los representantes del campo con el presidente De la Rúa; las entidades hacen un esfuerzo para mantenerse unidas, aunque son perceptibles las diferencias internas
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El sector agropecuario no sólo enfrenta un año difícil en el aspecto económico, sino también en el ámbito político, donde se defienden, justamente, los intereses económicos.
La reunión con el presidente Fernando de la Rúa marcó un pico en la relación de la gente de campo con el actual gobierno. Ese encuentro, concretado el miércoles último, significó un punto de inflexión entre el diálogo que los representantes del sector venían manteniendo con el secretario de Agricultura, Antonio Berhongaray, y el que pretenden establecer con el ministro de Economía, José Luis Machinea.
El campo le dio 100 días a la secretaría para encontrar respuestas. Pero desde ese organismo no se puede esperar una decisión política, por eso los dirigentes viraron el rumbo, apuntando sus críticas a Economía y a Presidencia, donde aún no encontraron respuestas.
Las internas son perceptibles entre las principales entidades del agro, que recibían las presiones de sus bases. El costo de esta situación se transformó en diferencias que nunca trascendieron, pero que están limando muy lentamente las relaciones.
Una de ellas nació con la unión de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) en el Grupo Productivo, junto con la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), los mismos socios de la Sociedad Rural Argentina, entre otros, en el Grupo de los 8.
Un consenso aparente
Por un momento, en las últimas semanas, las cuatro entidades estuvieron cerca de fraccionarse, como sucedió en el primer cuatrimestre del año anterior, cuando la Rural y CRA se separaron del camino que querían transitar Coninagro y la Federación Agraria Argentina. Ahora, la historia pareció repetirse cuando las entidades redactaban el comunicado más duro contra el actual gobierno, pero la situación fue salvada a tiempo en la cocina de las negociaciones, para llegar en una aparente armonía en la reunión con el Presidente.
El tiempo parece detenido para el campo en los últimos 15 meses, aunque en la realidad, prácticamente, pasaron dos cosechas. La lucha por recuperar la rentabilidad del campo comenzó a tomar cuerpo en enero del año anterior y las escenas se repiten, casi caprichosamente, para el lamento del productor, que luego de un año de reclamos, protestas, paros y manifestaciones no advierten cambios en las condiciones del negocio agropecuario.
El delicado equilibrio entre las principales entidades del agro este año recorrerá la línea más delgada de las negociaciones, debido a las distintas necesidades políticas.
En los próximos meses habrá elecciones en tres de las cuatro principales (SRA, FAA y Coninagro) y dentro de CRA se renovarán autoridades en una de sus entidades asociadas más fuertes: Confederaciones de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap).
Hasta lo que se conoce hoy, dos de los cuatro puestos que están en juego cambiaría de mano, porque René Bonetto y Valentín Levisman dejarían la presidencia de FAA y Coninagro, respectivamente, aunque esto no significa que se alejen de las entidades.
Mientras tanto, Enrique Crotto aspira a continuar al frente de la Rural, lo mismo que Dardo Chiesa en Carbap.
Tiempos de convivencia
La pregunta que se hacen muchos analistas es: ¿cómo es la convivencia de cuatro dirigentes que tienen objetivos diferentes para este año?
Según Juan Corea, titular de CRA, "la relación por ahora es excelente entre los cuatro. El tema será cuando tengamos que decidir la medida de fuerza", señaló a La Nación planteando las dudas que tienen todos respecto del camino que tomará cada entidad para exteriorizar sus reclamos.
Como ya se apuntó, las primeras disidencias se plantearon a la hora de redactar el comunicado para reclamar medidas activas para superar la crisis. Aunque ese documento se conoció con la firma de las cuatro entidades, no todos estaban de acuerdo con el contenido.
Corea tiene sensaciones opuestas en su entidad. Por un lado no tiene la presión política de afrontar un año electoral, pero por el otro siente una fuerte competencia interna de sus filiales asociadas, que hace más difícil el manejo.
René Bonetto, asimismo, valoró la experiencia que está adquiriendo como director del Banco Nación. "Ahora tengo una visión más amplia de la realidad del campo y desde este lugar puedo hacer cosas por el sector", apuntó el dirigente cordobés, que mucho antes de que le ofrezcan el cargo en el Nación había anunciado que dejaría la Federación Agraria, "para darle paso a la sangre joven ", dice.
Sin embargo, el puesto que tomó Bonetto fue utilizado por algunos para marcarle el paso. En muchos sectores de la dirigencia aún no digieren el doble cargo del presidente de la FAA y es una carta que jugarán en su contra cuando decidan atacarlo.
Voces de la discordia
En el juego de las negociaciones para llevar adelante una medida de fuerza las cuatro entidades tendrán que armar un rompecabezas, con un mayor número de piezas con el que armaron hace un año, cuando realizaron dos paros y una marcha a la Capital Federal. Esto significará que será más difícil organizarlo, como sugirió Corea.
Tiempo de reclamos
En esta oportunidad, los observadores del sector advierten que Enrique Crotto está más firme en su posición frente al Gobierno y que le resultará más sencillo que el año anterior adherir a una protesta nacional.
Pero a la probable decisión de la Rural de sumarse a un reclamo, como lo hizo en abril del año anterior, hay que advertir que hay entidades de segundo orden que están jugando un papel importante, aunque todavía no es decisivo.
En este sentido hay que asignarle un lugar de privilegio a Carbap, que con sus asambleas regionales, sus constantes amenazan de iniciar una protesta y el apoyo al reciente paro de cinco de los empresarios del transporte de carga se ha mostrado como la entidad más dura frente a la administración De la Rúa.
El mes que queda por delante para que el Gobierno decida qué respuesta le da al campo es clave para las futuras relaciones de las llamadas entidades madre del agro.
La tregua que acordaron hasta el 16 de mayo próximo será el tiempo suficiente para pactar un programa común de trabajo, a la espera del momento apropiado de iniciar la protesta.
Si bien los dirigentes mantienen la esperanza de superar la crisis sin llegar a la medida de fuerza y sumarán sus técnicos a los de Economía para buscar una solución a sus reclamos, también saben que sus expectativas se debilitan frente al escaso margen que tiene el Gobierno para ofrecer alternativas para el agro.
Desde el corazón
Durante el encuentro con De la Rúa, Juan Corea (presidente de CRA) se dirigió al primer mandatario con tono firme, pero buscando conmoverlo.
El diálogo fue el siguiente: "Le habló con el corazón de un productor y no como un dirigente o un político. Trate de buscar una respuesta para nuestra gente, porque si no vamos a terminar en un paro", señaló Corea.
Según se pudo saber, De la Rúa tomó el mensaje y respondió que sabía "perfectamente la transferencia que hace el campo a otros sectores de la economía" y que estaba preocupado por la situación del sector. También encomendó al ministro de Economía, José Luis Machinea, a que "trate de buscar los medios para responder a los reclamos del campo". Esa respuestas se conocerán el 16 de mayo próximo.
Tradicionalmente, el sector agropecuario no es propenso a concretar medidas de fuerza. Pero la actual crisis, considerada la más grave de su historia, modificó esa actitud y la voluntad de protestar "tranqueras afuera" está cada vez más fuerte en el interior.
Frases
- Balance: "No salimos satisfechos de la reunión", señaló Juan Corea, presidente de CRA.
- Gasoil: "Para el 16 de mayo, cuando nos volvamos a reunir ya vamos a tener definido el tema del gasoil", dijo Antonio Berhongaray, secretario de Agricultura.
- Rentabilidad: "El campo tiene una pesada carga y hay que pensar como devolverle la rentabilidad", sostuvo René Bonetto, titular de FAA.
- Programas: "El ministro de Economía autorizó a transferir $ 5 millones para Cambio Rural y Social Agropecuario", dijo Berhongaray.





