
Para observar, los West-Highland, Belted Galloway y Salers
1 minuto de lectura'
Como todos los años, en el Pabellón Ocre se pueden encontrar ejemplares vacunos que llaman la atención y hasta se los puede definir como curiosidades de la Rural.
Por un lado, los West-Highland, con su pelo largo y rojizo y su cornamenta bien definida y las negras con faja blanca Belted Galloway, ambas presentadas por la cabaña La Biznaguita, de la localidad bonaerense de Roque Pérez y propiedad del criador Carlos Pedro Blaquier.
Por el otro, los imponentes Salers, exhibidos por el único criador en el país, Antonio Deane, de la cabaña El Patacón, de Ameghino, provincia de Buenos Aires.
Fabricio Santos, encargado de campo de La Biznaguita, explicó a LA NACION que tanto la West-Highland y como la Belted Galloway son razas carniceras procedentes de Escocia, con la diferencia que la primera es de la sierra, más rústica y adaptable al clima frío, y la segunda, es de una zona más llana.
"Ambas razas se crían durante casi todo el año en sistema pastoril, pero 60 días antes de llegar a Palermo se ponen en piquetes y se le da una ración", agregó el encargado.
"Es una cuestión de gustos" se refirió Santos al explicar los motivos del criador en elegir estos animales. "El West-Highland es un animal muy conocido en los Estados Unidos. Se utiliza como imagen para cotos de caza y es más bien un animal para coleccionistas, en tanto que la Belted Galloway, si bien tiene el mismo fin, quizá tenga un futuro diferente, pues mucha gente la está cruzando con Angus en zonas marginales", acotó.
Con acento francés
La raza Salers nació en Francia hace más de 7000 años. "La traje a mi cabaña porque considero que es la mejor para el entrecruzamiento de carne", comentó el criador, Antonio Deane.
A diferencia de la mayoría de las razas europeas, que se desarrollan bajo condiciones de confinamiento en granjas intensivamente controladas, el Salers es un ganado con gran capacidad de pastoreo.
"Empezamos la cabaña en 1990 con la adquisición de dos vaquillonas en Alberta, Canadá", explicó Deane, quien expresó su convicción de que "las cualidades excepcionales de la raza - fertilidad, facilidad de parto, leche, precocidad y conformación que transmite a su progenie-, avalan la fe que tenemos en que los Salers ocuparán en breve un lugar importante en los esquemas de producción de carne que se avecinan".
El criador explicó que al nacer los terneros pesan unos 37 kilogramos en promedio. "Nacen con cabezas pequeñas, son angostos entre paletas y de cuerpos largos y delgados, lo que permite gran facilidad en el parto", subrayó.
Respecto de sus condiciones para el cruzamiento, el cabañero explicó que "los resultados de las pruebas de cruzamientos con Polled Hereford y Angus colorado han demostrado que al año y medio los novillos alcanzan los 500 kilogramos de promedio a campo no suplementado".
Esta raza tiene una alta proporción de carne, bajo nivel de grasa, gran área de ojo de bife y alto rendimiento en mostrador, "cualidades demandadas por la industria frigorífica", concluyó Deane.






