Hay avances en algunos asuntos del sector, negociaciones por impulsar otros y cuestiones que todavía no aparecen en el radar de los legisladores
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Mientras en el Congreso la “rosca” de los últimos días pasó por el interés del Gobierno por frenar la sesión especial que se convocó desde la oposición en Diputados para enfrentar, entre otros puntos, el famoso decreto 70/2023 de la megadesregulación de Javier Milei, a la par sucedieron hechos, encuentros que permiten tomar el pulso sobre dónde está parada hoy la agenda legislativa vinculada con los temas del sector agropecuario. Hay avances en algunos asuntos, negociaciones por impulsar otros y cuestiones que todavía no aparecen en el radar de los legisladores, quizá un poco porque no lo consideran ellos y otro tanto porque no ha bajado aún orden al respecto de la Casa Rosada.
Con un Gobierno que, además de la desactivación de la sesión especial del 15 de octubre, tiene en el top 3 de la agenda el presupuesto 2027, la carta orgánica del Banco Central y las PASO, un movimiento importante se dio esta semana con el dictamen en Diputados sobre vandalismo rural. Es una iniciativa que permite abordar desde una problemática como la rotura intencional de silobolsas hasta la destrucción de cultivos, herramientas y otros ataques por el ingreso a la propiedad privada.
Según cómo evolucione la situación en el Congreso, está la expectativa de que en una posible sesión para el 21 de octubre se incluya vandalismo rural para intentar una media sanción en Diputados. También habría una posibilidad para incluir el nuevo marco para biocombustibles que ya tiene media sanción en el Senado, pero se debe dar el tratamiento en comisiones para que luego aterrice en el recinto. Falta un empujón de algunos gobernadores, cuentan fuentes con acceso al Congreso, para que biocombustibles avance también en Diputados. En el caso de vandalismo rural, si eventualmente entra en una sesión del 21, se podría en noviembre buscar luego que lo trate el Senado. Es uno de los tantos temas que la Fundación Barbechando, con amplias terminales en los distintos bloques legislativos, monitorea en el Congreso. Se habla de dos semanas claves para la actividad en el Congreso.
¿Y el proyecto de presupuestos mínimos de protección ambiental para la aplicación de productos fitosanitarios? ¿Y semillas? ¿Y las retenciones? Sobre el primer punto, algo que en su momento tuvo el respaldo de diversos bloques y el acompañamiento de la Red de Buenas Prácticas Agropecuarias en el mismo Congreso, por ahora no tiene lugar e incluso están quienes consideran que el Poder Ejecutivo no lo ve prioritario. Algunos entienden que hay que seguir empujando.
En cuanto a propiedad intelectual y semillas, después de la última reunión entre la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), las entidades del campo y autoridades oficiales, la pelota la tiene el Gobierno. Sabido es que los funcionarios escucharon a las partes y ahora tienen que jugar con una iniciativa propia. En el medio está el acuerdo con los Estados Unidos para enviar al Congreso el pedido de adhesión a UPOV-91.

En el Congreso, en tanto, la cuestión de semillas no aparece en la agenda. Esta semana que pasó, en una reunión con presidentes de distintas comisiones se indagó la agenda de prioridades y esta cuestión de la propiedad intelectual no figura aún como un tema para ser convocado. No significa, según se explicó, que si el Poder Ejecutivo insiste y manda una señal desde la Casa Rosada, el asunto se ponga en tratamiento, pero por ahora no hay nada.
De vuelta, el foco del Gobierno hoy está con la carta orgánica del BCRA, el presupuesto, las PASO y salvar el DNU 70/2023, en este último caso incluso con una jugada que, como trascendió en los últimos días, contempla incluir un apartado de la ley de tierras para desbaratar la avanzada opositora.
En cuanto a las retenciones, todos saben que es un tema trascendental para el campo. Sin embargo, más allá de las palabras y proyectos, en el Congreso, según se explicó, hoy la decisión es no acelerar con estas iniciativas. Se advierte que no están los votos para algo de este nivel y que se trata de un punto que genera un desgaste que puede afectar el abordaje de otras temáticas.
Por lo pronto, queda por ver la marcha de los acontecimientos de los próximos días en el Congreso, un área que, como se mencionó, sigue de cerca la Fundación Barbechando, que preside Ángeles Naveyra y que a fin de mes quedará a cargo de Ignacio Garciarena, según trascendió.



