
Apuntan al rol del hombre como factor de cambio
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Los empresarios agropecuarios líderes, así como organizaciones como Aacrea y Aapresid, están trabajando sobre los que se denomina tecnologías blandas. Son aquellas que están vinculadas a la participación del hombre como factor de convergencia de los cambios agronómicos, económicos y sociales que apuntan a una vida distinta. Y mejor.
Una vida digna, justa y que comprenda no sólo a los empresarios, sino que también englobe a los colaboradores y al medio regional que rodea una empresa. "No se puede vivir bien si las personas que nos rodean no lo están", aseguran los que se preocupan por estos puntos.
La primera cuestión que se pretende resolver es que las nuevas tecnologías necesitan menos cantidad de gente que las anteriores. Por lo tanto, resulta imprescindible que los que se quedan afuera adopten una actitud proactiva en la búsqueda de caminos alternativos.
Hay empresarios que buscan soluciones. Gustavo Grobocopatel creó una "Escuela de Jóvenes Emprendedores", para capacitar y evitar la emigración de los participantes. Esta escuela está en Carlos Casares, provincia de Buenos Aires y alberga casi un centenar de chicos, que van allí después de su horario de clases. Y reconocen que van con gusto porque allí "aprenden a ganarse la vida por sí mismos".
La otra cuestión es que es muy probable que muchas personas que hoy están empleadas en alguna organización tengan en el futuro que arreglárselas por su cuenta, ya sea proveyendo servicios o generando alguna actividad cuentapropista. "En el año 2020, el mayor generador de empleos será uno mismo", aseguró Nicolas Negroponte, gurú de las comunicaciones y presidente de la empresa Being Digital, de Estados Unidos.
Por otro lado, un reciente trabajo presentado por otro experto, Tom Peters, comentó que el 75% de la actividad de las personas que trabajan en forma dependiente o independiente resulta la comunicación de mensajes, o sea, que la emisión/recepción de los mismos es una tarea frecuente en los tiempos que corren.
Por eso, está resultando cada vez más común el entrenamiento en temas como comunicaciones efectivas, dentro y fuera de las empresas agropecuarias. También proliferan los cursos de "media traning" (cómo actuar ante los medios) de productores y empresarios vinculados a la producción y a los insumos.
Según lo percibido en firmas agropecuarias y proveedoras de fitosanitarios y semillas, hoy son los propios empleados los que desarrollan sus carreras, a través de sus decisiones, emprendimientos, entusiasmo y conocimientos.
Respecto de este nuevo paradigma, algunos se quejan acerca de que "están solos en este emprendimiento". Los hechos indican que quien arriesga, gana y pierde, y quienes se colocan los proyectos sobre los hombros, son los que más tienen posibilidad de crecer.
Los contratistas rurales son un ejemplo de ello. Una vida de sacrificio, viajes, competencia, toma y pago de créditos. Empresarios criollos, con mayúsculas.
Según Tom Peters, se vienen tiempos en los que los empleados "tendrán que bailar sobre varios proyectos y los empresarios tenderán a reducir la burocracia". No es lo único que se avecina. También es posible que los clientes estén siempre insatisfechos, y quieran mejores precio y calidad. "Habrá que dárselas", dijo Peters.
Los productores saben de estos pormenores. Por eso, la ética, la responsabilidad empresaria, la pasión por el trabajo y su ejecución son cada vez más tenidos en cuenta.
Como si esto fuera poco, una nueva generación de productores está tomando el control. Son cuestionadores y muy capaces. Por eso, el desafío será ayudar a esos jóvenes a que crezcan en las empresas. Y los veteranos tendrán que dejar paso o estar a tono de las nuevas circunstancias. Las "quintitas" en el trabajo se están acabando para todos. En eso parecen coincidir la mayoría de los productores entrevistados.






