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Cuando el jurado de la raza Braford, Gastón García, terminó de armar la fila de campeones de todas las categorías, Alejandro Lauret, de la cabaña La Dominga, esperaba ilusionado, porque tres de los siete machos de esa fila final pertenecían a su cabaña.
Ansiosos, Lauret, su mujer Lorena y su chiquita de ocho meses, emponchada para hacer frente al frío, se perdían en la tribuna repleta. En ese momento, el jurado, a paso lento, caminaba para un lado y otro para despistar al público. Hasta que detuvo su marcha y marcó al toro de La Dominga como Gran Campeón Macho de la raza.
"En esa fracción de segundos, cuando el jurado le da la palmada a mi toro se me pasó por la cabeza las horas de sacrificio que no estás con tu familia, que llegás a tu casa y tu hija ya está dormida", dijo, emocionado, el criador.
Pero luego de recibir las cucardas por el gran campeonato, de hacer las fotografías junto al animal, había más para seguir festejando. Como si eso fue poco, el galardón del Reservado Gran Campeón quedaba en su fila. Así como dos hembras de la cabaña resultaban reservadas campeonas de la categoría, sumado al premio mejor trío machos Braford de la Exposición.
Lauret tiene 41 años, vive en en Jesús María y su cabaña está al norte de Córdoba en el departamento de Ischilín. Su relación con la raza empieza en los pagos de El Recreo, Catamarca, con la cabaña Santo Domingo.
El cabañero recordó sus comienzos con el Braford. "En Catamarca, con topes de calor de 54-56 grados, le vi muy buenas bondades a esta raza y me enamoré", dijo a LA NACION.
Terminada la jura, Lauret y su equipo, con Guillermina, su bebita, un poco cansada por el trajín de la jornada, se fueron retirando hacia su fila. Sobre su "cajón de pilchas" les habló a su gente que, emocionados, lo escuchaban sentados sobre los fardos. "Los felicito, estoy muy orgulloso de ustedes, sacar un campeonato es una alegría inmensa. Pero no nos va a cambiar, esto es fruto del trabajo y sacrificio. Seguiremos en este camino, tengamos en claro que no se gana todos los años. Lo más importante es entender el camino que hicimos para llegar acá", les dijo. Cuando terminó de hablar, Guillermina ya dormía en su cochecito.
Para Lauret venir acá es una proeza, compleja en gastos, donde el financiamiento se torna muy oneroso para una pequeña cabaña como la suya. Pero no tiene dudas que lo más importante es que, con esfuerzo, se pueden lograr grandes cosas sin perder la humildad. "Yo le tenía mucha fe a mis animales, pero las juras son subjetivas y ahí no se puede hacer nada", expresó.
La cabaña nació en 2013 y es un desprendimiento de la cabaña Santo Domingo. Con un proyecto de nueva incorporación genética, Lauret se especializó y, en busca de semen y embriones de primer nivel, viajó a tres veces a Australia. Ese mismo año de la creación de la cabaña sacaron el Gran Campeón Hembra en Palermo.
"El ganadero frente a cualquier dificultad de la vida no baja los brazos. La competencia con empresas muy importantes nos fortalece porque creemos en nuestro trabajo. Con humildad, esfuerzo y perseverancia las cosas se logran, esta es mi convicción en la vida", remarcó el productor. Y agregó: "En la Argentina necesitamos a las grandes empresas y a las empresas familiares. Hoy en el sector agropecuario hay esta diversidad, y eso es muy bueno".
Sus días en la cabaña son intensos. A veces Lorena, su mujer, le dice que no deja de trabajar ni sábados ni domingos, a lo que él le contesta que "no es trabajo sino una pasión".
"En época de parición ya saben todos que hay que dormir con las madres en el box. A veces nos pasamos noches sin dormir esperando un parto", relató. Luego añadió: "Como la admisión de Palermo es complicada, antes en el campo hicimos dos admisiones previas con personal externo para no tener problemas cuando venimos".
Como muestra de su dedicación, Lauret comentó: "El trailer también lo manejo yo, es estresante, hay que venir despacio y observar que los animales viajen lo mejor posible".
La idea de La Dominga es crecer y expandir su genética con exportaciones de embriones, por ejemplo a Paraguay. "Hemos clonado a la gran campeona de 2013 y estamos llevando genética nueva a Ecuador, Brasil y México", contó.





