
La firma Nidera mostró el desarrollo de sus semillas resistentes a Imidazolinonas y lanzó al mercado el CL Plus; los expertos afirman que la genética argentina en el cultivo se destaca en el nivel mundial
1 minuto de lectura'
NORBERTO DE LA RIESTRA.- En esta localidad bonaerense, Nidera estableció un "campo líder" de girasol.
El miércoles mostró allí, a productores y asesores, el desarrollo de sus tres líneas comerciales: girasol convencional, el girasol CL (resistente a Imidazolinonas) y lanzó al mercado al girasol CL Plus, en sus dos variantes, Paraíso 1000 y 1001.
El CL Plus es un girasol que Nidera desarrolló juntamente con la firma BASF. La mutación genética que se le hizo le confiere al híbrido una resistencia a Imidazolinonas mayor a la que tiene el CL tradicional.
"Por eso funciona muy bien con el nuevo herbicida Clearsol Plus que posee mejor poder de volteo y deja menos residualidad en el suelo", dijo a La Nacion Amelia Bertero, responsable del Programa de Girasol de Nidera.
Según Guillermo Alonso, gerente del Servicio Técnico de la compañía, la combinación del girasol CL Plus y el herbicida Clersol Plus determinan que "diminuya el riesgo de toxicidad y así se favorece una rotación más amigable para el resto de los cultivos, por eso permite abarcar mercados donde las lluvias son escasas, como el sudoeste bonaerense".
En cambio, con otros herbicidas, la implantación de un cultivo después de la cosecha de girasol estaba condicionada a que la cantidad de lluvias fuera la suficiente para lavar los residuos químicos, explicó el técnico.
"A nivel de ensayo comparativo, la diferencia estadística de rendimientos fue del 5 por ciento", adelantó Bertero, y agregó que gracias a la mutación genética que tiene el CL Plus "el híbrido posee dos puntos más de aceite que los CL tradicionales".
Pero no sólo se habló del último desarrollo de la empresa. También se mostró el rendimiento que obtuvo el Paraíso 73, resistente a roya negra, y el Paraíso 303. El primero de ellos, fue "muy bien recibido en el Norte", comentó Alonso. En esa zona es donde la roya negra provoca más problemas.
Potencial de rendimiento
Mientras que con el híbrido triple, el Paraíso 303, la empresa quiere llegar a mercados donde el costo de la semilla es determinante. "Este híbrido tiene potencial de rendimiento y compite en precio", apuntó Alonso.
El campo experimental no fue elegido al azar. "Norberto de la Riestra es una zona históricamente girasolera. Tiene un suelo muy exigente y por eso nos permite analizar bien el rendimiento del cultivo. Son suelos muy rústicos y arenosos", explicó Bertero.
Durante la jornada también se dieron recomendaciones de manejo. Entre otras cosas, Alonso propuso a los productores adelantar la fecha de siembra del girasol, por ejemplo, a través de un adecuado manejo de rastrojos. "Así se logra coincidir con una mejor oferta ambiental", dijo el gerente del Servicio Técnico de Nidera.
Lo que todavía no se pudo combatir es el ataque de los pájaros. "Para muchos ambientes es un condicionamiento complicado", lamentó Alonso.
"La genética de girasol posiciona a la Argentina en el principal exportador de tecnología", opinó el técnico de Nidera y comentó que Rumania, Bulgaria, Rusia, Ucrania y otros países de Europa del Este ya cuentan con estos avances desarrollados en la Argentina.
Sin embargo, se quejó de que el área de siembra no fuera tan alta como debería ser 1.600.000 h. de girasol y como mínimo tendrían que haber 3 millones", opinó. Alonso fundamentó su posición explicando que el girasol es un cultivo muy importante para la rotación y que, además, brinda liquidez en una época de bajos ingresos para los productores.
Más defensa ante el estrés
El técnico agregó que el girasol se defiende mejor frente al estrés hídrico que otros cultivos y este año obtuvo excelentes precios.
De todos modos, festejó que la de 2010/2011 "fue una campaña muy buena" porque "se pudo sembrar en fecha y se obtuvieron buenos rindes".
Por ejemplo, en Chaco y el norte de Santa Fe, la producción fue mayor a la media histórica. Mientras que los promedios se encuentran entre los 1600 y 2000 kilos por h.
Hubo productores que consiguieron llegar a los 3000 kilos. Alonso también destacó los rindes del oeste y sudoeste de Buenos Aires conseguidos gracias a que la oferta hídrica fue mejor a la de otros años.





