Es una especie nativa, que crece entre la primavera y el otoño; adaptable a variadas condiciones ambientales
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El pasto miel, gramínea nativa, podría ayudar a superar la disminución que sufre la producción de las pasturas que no contienen alfalfa durante el verano, incorporándola en las mezclas forrajeras.
Una investigación que desarrolla la cátedra de Forrajicultura de la Facultad de Agronomía de la UBA destaca la importancia de incorporar el pasto miel en las mezclas forrajeras. Teniendo en cuenta que la mayoría de las especies forrajeras cultivadas en la pampa húmeda tienen dos picos de producción, uno primaveral y otro otoñal con algo de producción en el invierno, el período estival se ve afectado por una disminución considerable de la producción. Este escaso o nulo crecimiento de las pasturas en el verano es además acompañado por un enmalezamiento originado por la reducción de la biomasa, momento ideal para que ocupe la gramilla.
Posibilidad
De las especies cultivadas, la única que produce en el verano es la alfalfa, pero su raíz se ve afectada con impedimentos en el suelo a menos de un metro. Como alternativa surge el pasto miel, gramínea perenne que tiene una posibilidad para sobrevivir en lugares medio arenosos, basada en una raíz que llega muy profundo, con todos los perfiles de exploración de agua y de suelo.
Es una especie nativa de crecimiento primaveral-estival-otoñal, muy plástica, por lo que se adapta a variadas condiciones ambientales, resistente a la defoliación y con gran capacidad de rebrote, originaria de los pastizales naturales de la pampa húmeda, la mesopotamia argentina y Uruguay.
"Lo que nosotros proponemos es ubicar en la mezcla una especie que es nativa nuestra en aquellos suelos en los que la alfalfa no puede ir. Hemos diseñado una mezcla que tiene dos tréboles, el trébol rojo y el trébol blanco, un pasto de otoño, invierno, primavera, que es una festuca y el pasto miel", comenta Alejandro Deregibus, de la cátedra de Forrajicultura.
Interrogantes
A partir de ahí surgieron tres interrogantes; el primero era si la incorporación de pasto miel afecta a las otras especies. Se efectuaron ensayos, que mostraron que la inclusión de hasta el 50% de las plantas de pasto miel no afecta la producción de los tréboles o la festuca y aumenta la producción de forraje en verano. "Nosotros sugerimos que lo mejor es que un cuarto de la nueva mezcla sea pasto miel."
Por otro lado se comprobó que el pasto miel tiene la capacidad de impedir el avance de las malezas estivales, ya que llena ese espacio propicio que dejan los demás cultivos al retraer su crecimiento.
Por último surgía la inquietud sobre la calidad de la pastura una vez incorporado el pasto miel a la mezcla, ya que se conoce que posee una calidad menor que las especies tradicionales.
"Hemos hecho ensayos que dicen que si el pasto miel está asociado con trébol, la calidad no disminuye, tanto el nivel de proteínas como el de digestibilidad. Y que la mejor forma para que la asociación trébol-pasto miel prospere en verano, es hacer cortes no muy frecuentes para que el trébol tenga tiempo de recuperarse. Aunque el pasto miel envejece al pasar mucho tiempo entre cortes, la calidad que el trébol aporta mantiene la calidad forrajera de la mezcla.
La otra forma que vimos de aumentar la calidad es fertilizando con nitrógeno; ésta no es ninguna novedad. Con lo cual todos estos conocimientos aportan a la idea de que es posible la incorporación del pasto miel a la Argentina. Con él se puede producir sin afectar a las otras especies, con el beneficio de reducir la cantidad de malezas, produciendo en verano forraje de calidad. Sumando al pico de producción en verano a los otros picos se alcanza un 30 o un 40 por ciento más de producción, agregando solamente el costo de la semilla", aclara Deregibus.
Asociación comercial
Otros ensayos realizados tratan de evaluar cómo mejorar la producción de semillas, que es baja porque la maduración es progresiva, además por la pérdida de fertilidad causada por el parasitismo de un hongo que también complica su recolección.
"Se ha hibridado el pasto miel con un pasto parecido, que es de más al Norte, y reducido los problemas de este tipo. Esta se suma a otras variedades del pasto miel que habría que poner en multiplicación. Sólo falta la asociación comercial con un semillero o un grupo de semilleros que estuviesen dispuestos a asumir un compromiso financiero para multiplicar las variedades que tenemos, desarrollar una metodología de cosecha y procesamiento adecuado."
Todavía no se ha hallado un interesado en asociarse con la universidad para hacer uso de créditos especiales.





