
El proyecto tuvo media sanción en Diputados y fue girado a Senadores
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La Cámara de Diputados dio media sanción esta semana al proyecto de ley que impulsa la creación de la Libreta del Trabajador Rural como medio para terminar con el trabajo en negro dentro del sector y pasó ahora al Senado, donde se descuenta que será aprobado sin modificaciones.
La libreta será de uso obligatorio para todos los trabajadores "permanentes, temporarios o transitorios, que cumplan tareas de actividad rural y afines en cualquiera de sus modalidades". Tendrá carácter de documento personal, intransferible y probatorio de la relación laboral.
La instrumentación de la libreta no generará un costo extra para el productor, pero podría servir para simplificar y organizar el sistema. Según la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), la evasión previsional, que la estima en 720 millones de pesos, esconde a la evasión fiscal; los salarios en negro permiten la comercialización en negro y tanto el Gobierno como los legisladores coinciden en que si se combate la evasión previsional, se combate la evasión fiscal.
Es que el proyecto crea también el Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores (Renatre) de forma tal que el organismo estaría en condiciones de elaborar una base de datos con información productiva.
Como ente de derecho público no estatal, el Renatre será financiado con un aporte que deberán realizar mensualmente los empleadores rurales, equivalente al 1,5 por ciento del total de la remuneración abonada a cada trabajador.
La Uatre aclaró que los productores vienen realizando este aporte desde 1992 al Fondo Nacional de Empleo, pero que "paradójicamente" el único sector excluido de los beneficios del subsidio por desempleo son los trabajadores rurales. Esto se corregiría a partir de la sanción de este proyecto de ley, ya que crea un sistema integral de prestaciones por desempleo.
El Renatre tendrá un directorio que estará integrado por ocho miembros; cuatro representantes de los trabajadores y uno por cada una de las cuatro entidades rurales. Entre sus funciones se destacan las de fijar los aranceles que deberá abonar el productor para financiar la libreta, centralizar la información, llevar estadísticas, supervisar un régimen de bolsas de trabajo, brindar al trabajador una prestación social y podrá, además, desarrollar funciones de policía del trabajo que les sean delegadas por los organismos nacionales o provinciales.
Este último punto es para las entidades una vuelta al pasado. Haciéndose eco de este reclamo, el diputado Humberto Volando elaboró un dictamen en minoría, en el que se fundamenta que "la creación del Renatre implica un incremento de la burocracia sin sentido, ya que las actividades que pretenden asignarles al organismo pueden ser perfectamente desempeñadas por el Ministerio de Trabajo, la Comisión Nacional de Trabajo Agrario, la Anses y las seccionales de la Uatre en el interior".
Para la Uatre esto no es así. Por el contrario, es permitir que el trabajador rural dignifique su trabajo, ya que gracias a la libreta y al Renatre podrá acceder a beneficios que hasta ahora no tenía, como su propio fondo de desempleo.
Otro punto de controversia, es el que establece como obligación del empleador la de ser agente de retención de la cuota sindical correspondiente a la entidad gremial, redacción que hizo suponer a algunos analistas que se violaba la ley de asociaciones sindicales y la libertad de agremiación. Sin embargo, los legisladores explican que el proyecto no establece la afiliación obligatoria; por el contrario, si el empleado no está afiliado, no habría que hacer ninguna retención.






