
En un documento se opusieron a un cambio que impulsaría el Gobierno para que las contribuciones al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (Ipcva) sean voluntarias; en lo que va del año el organismo recaudó más de $8000 millones
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Las entidades que integran la Mesa de Enlace del campo y de la industria frigorífica rechazaron en pleno cualquier modificación en el sistema de financiamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva). Lo hicieron luego de que trascendiera un anteproyecto para que los aportes al sostenimiento del organismo dejen de ser obligatorios para pasar a ser voluntarios. Como informó ayer LA NACION, circula un borrador que se habría originado en las oficinas del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que conduce Federico Sturzenegger. En la cartera del funcionario, en tanto, no confirmaron el contenido del mencionado texto. El tema del Ipcva ayer sobrevoló en un almuerzo en la Exposición Rural de Palermo donde asistieron Sturzenegger, el canciller Pablo Quirno y dirigentes de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
Creado por la ley 25.507, de 2001, el Ipcva tiene un esquema donde la producción aporta el equivalente al 0,07% del valor índice de res vacuna en la plaza de faena y la industria, por su parte, un 0,02%. Los fondos, según la ley, se deben destinar, por ejemplo, a tareas de promoción del producto en el mundo. Los productores hoy pagan 1185 pesos por animal que va a faena y la industria, $535. En lo que va del año el Ipcva recaudó $8.287.075.882, según pudo saber LA NACION.
“Es fundamental mantener el actual esquema de pago obligatorio para sostener el funcionamiento virtuoso del Ipcva, tal como sucede con los institutos de promoción de los principales países productores de carne del mundo, como Australia, Reino Unido, Estados Unidos o Uruguay (muchos de los cuales, además, complementan sus ingresos con fondos estatales)”, señaló un documento firmado por las siguientes entidades: Sociedad Rural Argentina (SRA), Coninagro, Federación Agraria Argentina (FAA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Consorcio de Exportadores de Carnes (ABC), Cámara Argentina de la Industria Frigorífica (Cadif), Unión de la Industria Cárnica Argentina (Unica), Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra) y Federación de la Industria de Frigoríficos Regionales (Fiffra).
Vale recordar que la presidencia del Ipcva es rotativa entre las entidades gremiales del agro y en la vicepresidencia se encuentra la industria frigorífica. En el último tiempo, algunas entidades del interior y los matarifes han expresado su disconformidad a que el pago al Ipcva sea obligatorio, lo que generó controversias. Algunos han puesto la lupa y cuestionado la operatividad del ente, reclamando explicaciones sobre una aplicación concreta de los fondos. Los matarifes, que reclaman el pago voluntario, le han hecho saber en cartas a Sturzenegger sus reparos a la obligatoriedad.

No obstante, las entidades firmantes del documento apoyaron al Ipcva y rechazaron cualquier cambio: “Los presupuestos que se manejan internacionalmente evidencian que la Argentina, uno de los principales productores y exportadores mundiales de carne vacuna, financia su instituto de promoción muy por debajo de otros países con cadenas cárnicas mucho menos desarrolladas”.
Y luego señalaron que “las propuestas de implementar un arancelamiento voluntario significarían, sin lugar a dudas, la eliminación del Ipcva”. Agregaron: “Queremos remarcar que a lo largo de la historia del Ipcva, la presidencia y vicepresidencia han sido ejercidas, de manera rotativa y consensuada, por representantes de distintas entidades y cámaras firmantes de la presente declaración, lo que resalta su carácter federal, plural y democrático, y refuerza su legitimidad institucional”.

El Ipcva ha participado de gestiones importantes. En 2005, por ejemplo, intervino para que se abriera el mercado de China, el mayor comprador individual que hoy tiene la Argentina para la carne vacuna. También hizo lobby en los Estados Unidos cuando en ese país estaba trabada la reapertura del mercado. El regreso al mercado se logró luego de 17 años, en 2018, junto a las negociaciones del Estado.
En este contexto, luego los firmantes remarcaron: “Por todo lo expuesto, rechazamos cualquier intento de alteración de las actuales condiciones de funcionamiento del Ipcva que ponga en riesgo la continuidad de su labor técnica e institucional, la cual ha sido clave para consolidar acuerdos comerciales, abrir nuevos mercados internacionales, sostener relaciones sanitarias con países compradores (entre un 3% y un 5% de presupuesto anual del Instituto se aporta al Senasa), y posicionar la marca “Carne Argentina” como un producto premium a nivel global".
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