
Producirá maquinaria para siembra directa, hasta ahora importada
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GRANADERO BAIGORRIA (Santa Fe).- Con una gran dosis de confianza en el país -y particularmente en el campo argentino- Industrias John Deere Argentina lanzó su División Equipos Agrícolas y habilitó -en esta ciudad cercana a Rosario- una nueva planta industrial en su complejo de 5000 metros cuadrados, donde inició la producción de la sembradora de grano fino para siembra directa (JD 1560), que hasta el mes último se importaba desde los Estados Unidos.
La planta de procesamiento industrial, dotada de la más avanzada tecnología específica para estos equipos, demandó una inversión de cinco millones de dólares. El desarrollo total del proyecto rondará los 11 millones de dólares. Con estas innovaciones la empresa ratificará el liderazgo en la fabricación y venta de cosechadoras de granos y de algodón, y sostendrá el segundo lugar en venta de tractores.
Con todo ello, es la empresa de mayor facturación de equipos agrícolas de la Argentina. El año último facturó ventas por más de 200 millones de dólares.
Confianza
"Todos sabemos que el campo no pasa por su mejor momento como para ir a venderle maquinaria. Pero John Deere Argentina nunca se fija metas a corto plazo. Hemos ratificado ante nuestros concesionarios que es necesario que el árbol no les tape el bosque. ¿Sabe por qué? Porque tenemos que asumir una actitud positiva; porque es cierto que siempre que llovió paró, y porque si el campo hoy está mal, hay mucha confianza en que en los próximos meses esta situación comenzará a revertirse", reflexionó ante La Nación el presidente de la empresa, Miguel A. Di Stefano.
-¿Es un deseo o hay elementos que permiten asegurar que las cosas son así de claras?
-Es evidente que a corto plazo las perspectivas son duras, pero a largo plazo aparecen muy diferentes. Es que el mundo necesita alimentarse y hasta los países que hoy están reticentes a comprarnos producción primaria, en los próximos meses revertirán la decisión. Creo que el campo tiene que estar preparado. De lo contrario, no hubiésemos efectuado esta inversión.
-Han realizado una apuesta muy fuerte...
-John Deere Argentina no concibe la falta de rentabilidad. Hacemos todos los esfuerzos para cumplir con ese objetivo. Por eso es una empresa austera, que gasta sólo en tecnología y desarrollo del recurso humano.
-Es lo que se llama hoy la política cultural de la empresa moderna...
-Es una actitud ética frente a los negocios. Tenemos nuestro propio código de ética empresarial. No ganamos muchas licitaciones, porque en los pliegos muchas veces ingresan elementos que nuestro código prohíbe.
-La habilitación de esta nueva planta habla de la confianza en el país...
-Si algo ha caracterizado a John Deere es la independencia frente a los vaivenes políticos. En este acto no hay funcionarios. Deseamos y confiamos en que al próximo gobierno le vaya bien.
-¿Se puede revertir el momento actual del sector de la maquinaria agrícola?
- Es difícil. En tractores, este año se vendió la mitad de 1998. No creo que se superen las 2500 unidades. En la segunda mitad de este siglo, creo que 1981 y 1999 han sido los peores años para nuestro sector.
-Con las asimetrías que muestra el Mercosur, ¿puede ser factible un nuevo acuerdo Argentina-Brasil?
-Hay que negociar. Las asimetrías deben corregirse. Nosotros apuntamos a ser grandes exportadores en el Mercosur, pero las reglas deben ser actualizadas.
Los próximos pasos
Como el proceso productivo en la empresa no se detiene, el desafío próximo es el lanzamiento de la producción local de una plantadora de grano grueso neumática. Fue desarrollada especialmente para cubrir necesidades del productor argentino y estará disponible a partir del próximo ciclo granario.
Luego de la apertura de la nueva planta, Di Stefano anunció los próximos pasos de la empresa: dos nuevas líneas de motores de última generación y baja emisión de gases (exigencia de los principales mercados mundiales) y la radicación de John Deere Credit, la compañía financiera de la corporación, que sólo aguarda la autorización del Banco Central para iniciar operaciones.
"Esto significa para el productor la posibilidad de obtener financiación directa para los productos de la marca. Hemos invertido 17 millones de dólares en este proyecto", concluyó el titular de la firma.
Radiografía
- En el país: hace cuatro décadas que la empresa viene mejorando su posición en el mercado argentino; el año pasado facturó ventas por 205 millones de dólares.
- Ránking: es la primera firma en cosechadoras de granos en el país y ocupa igual posición en venta de cosechadoras de algodón. En tractores ostenta el segundo lugar.
- Recurso humano: emplea 310 operarios, pero la planta se ampliará a 400 en el corto plazo. Otras 150 personas están ocupadas en forma indirecta.





