
Jorge Cuatrín, veterinario y docente de la UBA, explicó este concepto, así como el de bienestar animal, que condicionan cada vez más el proceso productivo
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En el predio ferial de Palermo también hubo espacio para numerosas charlas técnicas. La bioseguridad en los establecimientos rurales y el bienestar animal, fue una de ellas abordada por el especialista Jorge Cuatrín, docente de la UBA, en una disertación organizada por el laboratorio Agropharma.
Según el técnico, la implementación de las normas de bioseguridad y bienestar animal condicionan hoy el proceso productivo, que cada vez es más intensivo "¿Por qué decimos esto? Porque básicamente el consumidor tiene una mayor exigencia en cuanto a conocer la calidad y las normativas de toda la cadena de producción", dijo Cuatrín.
El especialista definió la bioseguridad como el conjunto de prácticas de manejo que reducen el potencial de enfermedades. "Es decir, no deben entrar enfermedades ni tampoco deben salir enfermedades de los establecimientos. Por otra parte, el estado de salud involucra a todos los actores, no sólo a los animales, también al productor, al personal temporario y permanente y al cuidado del medio ambiente", agregó.
¿Cómo se logra? Con la implementación de métodos sencillos y repetibles en el tiempo. Además, es necesario concientizar a todos los actores de que las normas que se implementen son comunes y diarias. Dentro de ello, es importante establecer en que situación se encuentra cada establecimiento.
También se requiere una capacitación continua del personal a través de charlas técnicas y de manuales de procedimiento que sean de fácil comprensión. Es fundamental identificar los riesgos potenciales: aquellas enfermedades que pueden no estar, pero que es posible que ingresen, y aquellas que también podrían dispersarse hacia afuera. Resulta primordial, una evaluación y fiscalización permanente de todo lo actuado durante el proceso productivo.
Una de las primeras normativas es el uso de ropa adecuada. Para realizar cada trabajo, absolutamente todos los actores deben utilizar la ropa correspondiente. En la recorrida del área de crianza, por ejemplo, es necesario usar guantes y botas de protección.
Es importante la clasificación del establecimiento. En forma simple, Cuatrín, los definió como de riesgo bajo, mediano y alto. "Por supuesto, cuánto más movimiento haya, mayor va ser el riesgo", afirmó.
Entre otros de las actores de la bioseguridad se encuentran los elementos materiales del establecimiento, todo lo que tiene que ver con el equipamiento, con los tractores. "Si usamos equipos para una zona de cuarentena, no utilizar el mismo tractor y los mismos acoplados con los alimentos para los corrales en los que se está haciendo engorde. "Hay que tratar de aislar y focalizar cada parte del establecimiento."
Además, se deben conocer los puntos críticos de la cadena productiva; es necesario establecer las fortalezas y también las debilidades, y realizar un control sanitario de todo lo que ingresa y egresa del establecimiento.
Lo ideal es tener un lugar de cuarentena con los animales que ingresan y aislarlos por lo menos 300 metros de los lugares operativos de producción. Se debe agregar el conocimiento de la situación sanitaria de los campos vecinos.
Según Cuatrín, el ingreso y egreso de vehículos es crucial. Su desinfección resulta fundamental tanto a la entrada como a la salida del establecimiento. También hay que ser estrictos con el ingreso de las personas para que cumplan con los requisitos que se establecen para cada explotación.
La trazabilidad es otro aspecto fundamental. El seguimiento del proceso productivo tiene que estar acompañado de la identificación constante de todos sus actores, porque eso permite ver cuándo se produce una falla, o un riesgo potencial se transforma en un riesgo real. También la trazabilidad mejora el posicionamiento de costos y beneficios en lo que es la cadena de comercialización.
Papel activo
"Por supuesto, los criterios que se adopten implican un papel activo del productor en el proceso. Nosotros consideramos que, aparte de todos los actores involucrados, es del productor de quien depende esta temática de introducir la bioseguridad", agregó.
Para el especialista, hoy en día un componente muy importante en la producción es el bienestar animal; esto es, darles las condiciones ideales para poder producir. Esas condiciones no son sólo un buen trato, sino también un área de superficie bien determinada por animal, con lugares limpios y alimentación correcta. Todo esto influencia notoriamente la cadena de comercialización.
Como resumen de las reglas de bioseguridad, Cuatrín destacó las siguientes: capacitación continua; conciencia preventiva y humanitaria, y buena disposición para las modificaciones, un tema álgido para todos los involucrados en el proceso y corrección de las fallas detectadas en el manejo sanitario.





