La actividad es impulsada por la Universidad Nacional de Tucumán y por la Asociación Sericícola.
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Desde la Asociación Sericícola Argentina -ASA-, Gonzalo Fernández Larré, junto a un grupo de colaboradores trabaja para difundir la cría del gusano de seda, una alternativa que desarrolla desde hace más de una década la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
El gusano de seda es un insecto originario de China, donde su cultivo lleva ya varios siglos de práctica y se constituye en el primer productor mundial.
En la UNT la actividad está a cargo del ingeniero Pailhé, que asesora a los miembros de ASA.
En el país hubo proyectos de instalar colonos asiáticos en zonas semiáridas con el objeto de desarrrollar la alternativa, pero no prosperaron. En cambio, países como Brasil, que han optado por la sericicultura en forma reciente, ya han alcanzado valores de producción importantes dentro del contexto mundial.
"En China y otros países asiáticos se está dejando de lado esta labor debido a la intensificación en la producción de electrónicos. Por eso, buscan otras áreas de producción y la Argentina apunta con buenas perspectivas", señaló Fernandez Larré.
Area de distribución
El área apta para la cría del gusano de seda se extiende en todo el país, hasta Buenos Aires, quedando afuera la Patagonia debido a varios factores, entre ellos, el rango de la temperatura adecuada, que se ubica entre 23 y 27 grados, y las condiciones ambientales necesarias para que prospere la mora, la planta que constituye su único alimento.
Los animales se crían bajo techo y subirían mucho los costos si se hiciera uso de la calefacción, por ejemplo, o el acondicionamiento que habría que dar a los cultivares de mora.
¿Tiene posibilidades este negocio? y ¿con qué cantidad se empieza? "Se puede comenzar con un telaino que contiene unas 20.000 semillas o huevitos y cuesta alrededor de 18 a 20 pesos -expresó Fernández Larré-. Además, se necesitan algunas plantas de mora que se pueden adquirir en cualquier comercio a un costo no mayor de un peso."
Después, si se amplía la producción, hay que pensar en la adquisición de plantas híbridas, las cuales no dan frutos y sí más hojas, con lo que se incrementa la posibilidad de alimento. Los telainos se pueden adquirir en la UNT o en ASA.
Estos son algunos aspectos por tener en cuenta en esta alternativa que tiene como objeto la producción de seda o de seda artesanal, y cuyo manejo no ofrece dificultades. La cría es estacional y se desenvuelve en seis meses del año, donde se pueden realizar varias crianzas, ya que el ciclo dura unos 38 días.
- El desarrollo se produce en etapas en las que el gusano muda de piel y ya cerca de la madurez incrementa rápidamente su tamaño y adquiere resistencia, con lo cual, los cuidados son menores.
- Una vez que está hecho el capullo se lo seca o se lo deja fresco; también se reserva parte de la producción para efectuar la reposición de nuevos telainos.
- La mortandad es escasa y una producción bien llevada tiene del 96 al 98 por ciento de efectividad.
- Según el tipo y tamaño del capullo se lo destina para diferentes hilados: cardado o devanado y seda artesanal. En este aspecto la Asociación Sericícola asesora en todos estos aspectos y además compra la producción, si es que el productor prefiere esta opción a hacer la elaboración por su cuenta.
- En el nivel mundial, el capullo vale en estado fresco 1,80 a 2,60 dólares el kilo, y seco, 8 dólares. De un telaino se obtienen 26 a 28 kilos.





