
Léony y Bertrand, un matrimonio de Sierra de la Ventana, factura unos 250.000 dólares anuales con la venta de aromáticas.
1 minuto de lectura'
Léony Staudt y su marido, Bertrand Laxague, hicieron, a partir de las azuladas lavandas, un negocio perfumado y redituable. En su pintoresco campo de Sierras de la Ventana, al sur de la provincia de Buenos Aires, sumaron, a la actividad de la cría y de la agricultura, el cultivo de un grupo de saludables hierbas aromáticas que tienen la particularidad de ser de pura estirpe orgánica, generarles unos 250.000 dólares al año y vender en Europa.
Ejemplo de diversificación exitosa, el matrimonio decidió explotar todas las ventajas de su emprendimiento y sacarle una ganancia extra. El campo es hoy, también, uno de los circuitos turísticos más atractivos de la zona. Y maravillas no le faltan para encantar a los visitantes. En verdad se trata de un corto viaje por una serie de aromáticas postales.
Las plantaciones aparecen y desaparecen entre imponentes sierras, se topan con ríos y crean un espectáculo imperdible. El "tour" a este universo de plantas pequeñas y milenarias, prolijamente ubicadas en hileras, dura tres o cuatro horas e incluye paseos por las plantaciones, té con tortas en coquetas mesas ubicadas bajo sombrillas y la posibilidad de adquirir en un "shop" armado en el viejo almacén del lugar, una multiplicidad de "recuerdo", productos hechos con las hierbas del lugar.
El circuito comercial
Ingenioso circuito comercial que se caracteriza por explotar todas sus potencialidades, al matrimonio Staudt-Laxague armar éste emprendimiento les llevó ocho años. "Los primeros 3.000 plantines llegaron en 1989. Trabajamos largo tiempo en la multiplicación y, recién en 1991, salimos a campo con tomillo. Con las primeras lavandas no nos fue bien. Las habíamos plantado en un lugar muy sombreado. Pero fuimos aprendiendo de a poco. Hoy tenemos 35 hectáreas en plena producción y el volumen anual de cosecha va de 20 a 25 toneladas", comenta Léony Staudt de oficio técnica en producción agropecuaria.
En cuanto a los rendimientos que obtienen, Staudt comenta que logran de 600 a 900 kilos de flores de lavanda por hectárea (sólo utilizan esta parte de la planta) y entre 800 y 1500 del resto de las aromáticas que cultivan (ajedrea, tomillo, hisopo, romero, orégano, estragón francés, melisa, coriandro, salvia).
Efectúan dos o tres cortes por año y, por cierto, todas las tareas que desarrollan en el campo son artesanales. A las malezas, por ejemplo, las quitan con azadas (requiere mucha mano de obra) y los cortes que años atrás hacían con tijeras ahora se efectúan con una segadora de corte lateral. "Por la característica de nuestra producción -cien por ciento orgánica- no usamos agroquímicos ni fertilizantes sintéticos. El material vegetal recolectado se seca a campo, se despalilla y pasa por zarandas hasta obtener un producto de primera calidad, sin tallos, tierras ni impurezas", aclara la emprendedora.
Un reino de aromas, colores y sabores, las hierbas se comercializan frescas, fraccionadas en bandejas de 30 gramos cada una, o en sobres. Secas se venden a granel y en frascos PET de 350 centímetros cúbicos. También incluyen una línea de productos envasados en bolsas y en almohadillas y aceites esenciales.
En supermercados
"Hasta el momento comercializamos la producción en 26 bocas de Supermercados Norte; Unimarc, Wall Mart y Carrefour. Para vender en el extranjero, participamos en algunas ferias orgánicas mundiales. El año pasado exportamos un contenedor de 20 pies a Holanda y en el 97 volveremos a hacerlo. No es fácil este negocio. A los extranjeros debemos garantizarles continuidad en la entrega y calidad.
Por otra parte, si bien hay mucho interés por lo orgánico, y el potencial de Argentina es importante, en nuestro caso tenemos que competir con el bajo costo de los productos del este europeo, un tema que aunque no nos deje fuera de la red, dificulta las posibilidades de expansión ", acota Staudt.
Negocio perfumado enmarcado en un escenario de ensueño, el dúo Staudt-Laxague se las ingenió de primera para demostrar que las aromáticas tienen mucho para dar.





