
Por Carlos Marín Moreno
1 minuto de lectura'
"El mercado de granos muestra una situación estable porque se transita el período durante el cual ingresa la cosecha gruesa en los Estados Unidos. Pero ese comportamiento no es eterno y para vislumbrar las futuras tendencias habría que monitorear la evolución del clima en el hemisferio sur en los próximos meses y luego, a partir de febrero de 2003, hacer lo propio con el hemisferio norte. También habría que estar atentos al escenario económico interno."
Las recomendaciones son de Enrique Erize, de la consultora Nóvitas, que agregó que la actual estabilidad también es consecuencia de la inactividad de los fondos de inversión norteamericanos, que estaban muy comprados antes de la cosecha y deshicieron sus posiciones luego.
* * *
El próximo hito para avizorar el comportamiento de los precios es la evolución del clima en América del Sur. Entre Brasil, la Argentina y Paraguay pueden llegar a producir 85 millones de toneladas de soja -13 millones más que en los EE.UU.-, por lo que los operadores de Chicago no podrán dejar de prestar atención a estas latitudes en las próximas semanas. Un año Niño, que produce tremendos excesos de humedad en la Argentina y en el sur de Brasil, pero fuerte sequía en el Norte, provoca volatilidad y se convierte en inocultable factor de mercado.
En ese contexto, las últimas proyecciones del Departamento de Agricultura de los EE.UU. para la cosecha de soja argentina son excesivamente conservadoras: 31 millones de toneladas. Erize estima 34-35 millones por un incremento del 10-15% del área de siembra y porque aumentará el porcentaje de soja de primera tras la fuerte reducción de la superficie de trigo. Este comportamiento puede ser un factor bajista cuando sea asumido plenamente por los operadores de Chicago.
El analista advirtió un horizonte con señales contradictorias en el mercado de soja: hay elementos positivos, como una demanda internacional muy activa, pero ésta se contrapone con una oferta potencial muy alta en América del Sur. Y en el medio juega el clima: "Si el tiempo acompaña en Brasil y en la Argentina se puede esperar tranquilidad en el mercado. Pero si la cosecha es reducida puede haber una explosión de precios", acotó.
* * *
En maíz, en cambio, el panorama es más claro. La suba ocurrida en los últimos meses es más estructural que coyuntural, según el analista. Se debe a un fracaso parcial de la cosecha de los EE.UU., que ningún país puede compensar, excepto el propio EE.UU. el año que viene. Sin embargo, una gran cosecha norteamericana tampoco alcanzaría para recuperar todos los stocks perdidos este año. "Un nuevo fracaso de la cosecha norteamericana de maíz sería dinamita para el mercado", anticipa Erize, que no está muy convencido de tomar posiciones de venta anticipada en un contexto con esas características, al menos por ahora.
Respecto del girasol, después de las fuertes subas de principios de año las cotizaciones derraparon por muy buenas cosechas en Rusia y Ucrania. No obstante, Erize entiende que la suba del mercado de aceites vegetales también es estructural, porque la oferta no acompaña, ni remotamente, el aumento del consumo.






