
En este partido conviven las huellas de las viejas estancias con los nuevos emprendimientos que rescatan la tradición de los sitios que crecieron con el ferrocarril
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MAIPU.- Pasado de revueltas entre malones y milicias, de ranchos y de fortines. En Maipú conviven las huellas de las viejas estancias con los nuevos emprendimientos que rescatan la tradición de los pueblos que crecieron con el ferrocarril a fines del siglo XIX. "Es un partido ganadero, dedicado a la cría bovina, aunque la producción tradicional era la ovina. Sus suelos conforman la pampa deprimida y, como otros partidos de la cuenca del río Salado, Maipú ha padecido grandes inundaciones que alteraron sus condiciones productivas", explicó Solange Navarro, de la Subsecretaría de Cultura, Educación y Turismo local.
Hacia 1820, en esta zona del sudeste bonaerense, conocida como los pagos de Monsalvo, comenzaba a formarse un poblado modelo de civilización. Gracias a la mediación del estanciero Francisco Ramos Mejía, se firmaba un acuerdo de convivencia entre indios y blancos. El entonces gobernador de Buenos Aires, Martín Rodríguez, aceptó el pedido del hacendado, que apostaba a la integración armónica de los aborígenes en las villas rurales. Así fue que en su estancia Miraflores se concretó el tratado de paz.
Sin embargo, apenas un año más tarde, Rodríguez, que no se fiaba de los indígenas, utilizó como excusa el levantamiento de malones en las localidades de Lobos y Salto para emprender una expedición contra el aborigen. Esta terminó con la masacre de la comunidad de Miraflores y Ramos Mejía fue preso bajo los cargos de herejía y connivencia con los indios.
Tierra de mapuches
Estas extensiones eran habitadas por mapuches descendientes de los araucanos llegados de Chile, quienes resistían tras arroyos y lagos a los conquistadores que avanzaban desde Chascomús, el asentamiento blanco del Sur. "A comienzos de 1839, el gobernador Juan Manuel de Rosas dividió la región en 17 partidos, de acuerdo con el proyecto del influyente Francisco Madero, yerno de Ramos Mejía, que donó las tierras", dijo Navarro.
Así se formaron los partidos de Monsalvo, Ajó, Mar Chiquita y Lobería. El trazado del pueblo se fijó en abril de 1875 y tres años después se decretó a Maipú como cabecera del partido. En lengua araucana Maipú significa "tierra allanada", aunque, en este caso, el nombre fue elegido por Madero, en recuerdo de la batalla librada por el general José de San Martín.
Hoy la ciudad recupera su esplendor de la mano de las propuestas alternativas de producción y turismo. Uno de sus atractivos es el complejo turístico de la laguna Kakel Huincul, una gran extensión de pampa bonaerense alrededor de un espejo de agua que ronda las 1900 hectáreas.
Detrás de esta laguna, cuyo nombre indio significa "loma atravesada", hacia 1817 se levantó el fuerte Kakel Huincul para protección de las familias asentadas en el paraje Kakel. Este fortín servía de posta para las carretas que viajaban desde Buenos Aires hacia el Sur, donde todavía se conservan los restos de un cementerio indio. "En la laguna se puede disfrutar de la pesca deportiva de la tararira, acampar y participar de excursiones fotográficas", comentó Navarro.
En el centro de la ciudad pueden visitarse la parroquia Nuestra Señora del Rosario, construida a fines del siglo XIX, y el museo municipal Kakel Huincul, emplazado en una casona colonial restaurada en 2001 como espacio cultural. Este cuenta con una sala histórica con elementos de las comunidades aborígenes que habitaban la región y de los primeros funcionarios políticos de la ciudad. También hay una sala de armas, una sacra, otra de época y una destinada a las ciencias naturales. En el exterior hay un patio de carruajes, en el que se conservan una carroza fúnebre y una carreta de carga.
Otro de los atractivos de Maipú es la estancia Las Armas, antes conocida como Coronel Dorrego, cuyo cambio de nombre responde al hallazgo de un cañón y dos rifles en el fondo del arroyo que atravesaba el campo. "Los primeros propietarios llegaron en 1789 a ocupar unas 25.000 hectáreas para la producción ovina. El casco original de 1890 se incendió casi por completo y fue reconstruido al estilo europeo", explicó Manuel Basualdo, su dueño actual.
El ex Prado Español, un paseo que se construyó en el predio donde hasta la década del 40 se realizaban las típicas romerías españolas al aire libre, es otro sitio para visitar.
Actualmente, muchos otros espacios que hacen rico el patrimonio histórico de la ciudad comenzaron a recuperarse como atractivos turísticos, además de una tupida agenda de ferias y fiestas tradicionalistas. Maipú apuesta a la generación de actividades con sello propio.
"Por eso apoyamos proyectos productivos relacionados con artesanías indígenas y criollas, propuestas recreativas y elaboración artesanal de alimentos, para que la oferta de productos locales tenga cada vez más valor agregado", afirmó Navarro.
Ficha técnica
Nombre: Maipú
Ubicación: en el sudeste bonaerense, en el kilómetro 275 de la Autovía 2.
Población: 11.000 habitantes.
Santo patrono: Nuestra Señora del Rosario.
Fundación del partido: 26 de septiembre de 1878.






