La Argentina fue un origen muy competitivo en enero pasado; expectativa por el comportamiento exportador en febrero
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El ingreso de divisas en enero, de US$1850 millones, sorprendió por la magnitud del importe y más sorprendió cuáles fueron los productos que influyeron. Enero se caracterizó por el incremento de los embarques de trigo y cebada, así como por la continuidad de las exportaciones de maíz y productos industrializados de la soja exportación.
En el caso del trigo, las declaraciones juradas de ventas al exterior (DJVE’s) acumularon casi 9 millones de toneladas en el período diciembre-enero-febrero. En diciembre las DJVE’s fueron de 4,56 millones de toneladas, en enero 3,98 millones de toneladas y para febrero solamente 420.000 toneladas. El total de DJVE’s equivalen al 50% del saldo exportable estimado en 18 millones de toneladas.
Uno de los factores que sorprendió al mercado han sido las exportaciones de trigo a China. Nuestro país concretó a fines de 2025 hitos históricos al reanudar exportaciones directas de trigo a China tras 30 años, con embarques iniciales de más de 160.000 toneladas, incluyendo un buque de 65.000 toneladas desde Santa Fe.
Esta apertura busca diversificar mercados ante la alta demanda china y aprovecha una campaña argentina récord estimada de casi 28 millones de toneladas. Incluso las últimas proyecciones consideran que China podrá importar un total de 200,000 toneladas de trigo. Esta mayor demanda surge porque el trigo argentino es hoy el más barato del mundo: en diciembre de 2025 se consolidaron los primeros embarques, marcando un cambio estratégico en la comercialización. Inicialmente se registraron envíos de 65.000 toneladas desde Timbúes, seguidos por otros de 48.100 y 45.000 toneladas, superando las 160.000 toneladas en total.
China es un importador clave, con proyecciones de compra de alrededor de 6 millones de toneladas para la campaña 2025/26. El trigo argentino compite por precio y competitividad logística, y por este motivo es posible que China pueda incrementar las compras de nuestro país. Esta apertura se considera vital para diversificar los destinos del trigo argentino, históricamente enfocado en Brasil y el sudeste asiático. Este nuevo flujo comercial posiciona a la Argentina en un mercado de alta demanda, desafiando a proveedores tradicionales de China como Australia y Canadá.

El otro producto que tuvo impacto en el ingreso de divisas del mes de enero ha sido la cebada forrajera, con DJVE’s por un total de 1,74 millones de toneladas. En diciembre se registraron 575.000 toneladas, en enero 892.000 toneladas y para febrero 273.000 toneladas.
La exportación de girasol como semilla fue otro factor que sorprendió al mercado, las DJVE’s continúan en aumento y ya se lleva registrada la cifra récord de 528.000 toneladas, de las cuales 382.000 se registraron para embarque enero. Este es el principal motivo de la firmeza que tiene hoy el girasol disponible, en plena cosecha.

El aceite de girasol hizo también su aporte con DJVE’s en enero de 109.000 toneladas, al igual que los subproductos de girasol con 174.000 toneladas. De la misma forma la harina de trigo llega a 104.000 toneladas.
Vemos que los principales factores que impactaron en el ingreso de divisas han sido los volúmenes de producción récord de trigo, girasol y cebada forrajera. En un contexto de firme demanda internacional y precios muy competitivos de la Argentina como origen. La gran duda es cómo se comportará el mercado durante el mes de febrero y si se podrán repetir los volúmenes registrados y exportados durante enero.
El autor es presidente de Pablo Adreani & Asociados




