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Hondo pesar provocó el fallecimiento de Héctor Ordóñez, ocurrido el martes pasado a causa de una prolongada enfermedad.
Ordóñez fue uno de los impulsores de cambios de paradigmas en las estrategias del negocio agropecuario en diversas instituciones públicas y privadas del país. Su visión lo convirtió en el pilar de intercambio y amistad con la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid).
Como director del Programa de Agronegocios y Alimentos de la Universidad de Buenos Aires (UBA), se destacó por su aporte de valor en aspectos tecnológicos, organizacionales e institucionales. Además, participó junto a Aapresid en el desarrollo de las Buenas Prácticas Agrícolas y su potencial certificación.
Su formación profesional incluye los títulos de ingeniero agrónomo y psicólogo social, y un Máster en Negocios.
En el ámbito empresario se destaca su gestión en empresas como Pioneer, Aceite Fino, Agrolatina, Banco La Pampa, Los Grobo, Terminal Quequén y Bioceres, entre otras.
En el sector estatal, fue reconocido su papel de negociador internacional en OMPI y Aladi. En 1991 participó en la fundación del Instituto Nacional de Semillas (Inase) y en 1994 de la creación de la Coordinación de la Unidad de Agronegocios Alimentarios de la Sagpya. Mientras que en el aspecto académico, desarrolló una amplia actividad en docencia e investigación.





