
Estancias y Cabaña Las Lilas ingresó en la plaza colombiana
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Un ejemplo ahorra mil palabras. Si se quiere hablar sobre las posibilidades que tiene la Argentina de exportar altísimo valor agregado, basta con observar lo que está haciendo la gente de Estancias y Cabaña Las Lilas.
Esta empresa líder en mejoramiento genético de los rodeos de carne viene afianzando desde hace ya unos cuantos años su presencia en los mercados de países vecinos. Hace pocos días se sumó Colombia, el entusiasmo que despertó en la delegación de criadores colombianos el Congreso Mundial Brangus tuvo mucho que ver con esto, y en poco tiempo mas abrirán Venezuela.
Por año y en forma creciente, cruzan la frontera rumbo a Brasil, Paraguay y Bolivia 80.000 dosis de semen y más de 1000 embriones.
"Estamos trabajando para abastecer una demanda internacional por genética pastoril que es de bajo riesgo y muy estable. Esto significa que todas las mediciones y la selección posterior han sido realizadas en sistemas extensivos de producción. Esta modalidad representa para países como Colombia una característica clave a la hora de trasladar a sus propios campos esta genética adaptada a producir en ambientes difíciles. Lo hacemos con el aval de tener los registros que nos permiten cuantificar y medir a través de información confiable el potencial mejorador de nuestros toros", afirma el doctor Claudio Fioretti, responsable de la dirección genética de la empresa.
La cría de reproductores de carne ha dejado de ser un arte, que consistía básicamente en la calificación fenotípica, para convertirse en una ciencia a partir de la utilización de los registros que miden distintos rasgos y desarrollos del animal.
Con nombre propio
Estancias y Cabaña Las Lilas es una creyente fervorosa de este camino. Fue la primera cabaña de razas de carne, crían Angus, Hereford, Brangus, Braford y Brahman, en identificar y ofrecer reproductores evaluados con DEP (diferencia esperada de progenie), con información sobre peso al nacer, peso al destete, peso final, aptitud materna, circunferencia escrotal y composición corporal.
En 1992 y después de una trayectoria envidiable en premios (más de treinta grandes campeones de Palermo), decidieron no asistir más a las exposiciones porque creen que "el trabajo a realizar con los toros para la obtención de la información de la progenie (DEP) en forma temprana, indispensable para obtener un mayor progreso genético, es incompatible con las exigencias de preparación que demandan las exposiciones". Por eso llamó la atención que este año rompieran la regla presentándose en Palermo, donde obtuvieron los grandes campeones machos de las razas Brangus y Brahman, y el gran campeón hembra de la raza Brahman. "Tomamos esta decisión, porque creímos importante apoyar el Congreso Mundial Brangus, que terminó siendo una promoción excelente para la raza ya que asistieron 150 criadores de 11 países", explica el doctor Fernando Charró, gerente comercial. Pero la sonrisa de Charró se explica más por los buenos resultados que obtuvieron este año en las ventas de los 2500 toros y 700 vientres comercializados en remates y ventas particulares.
Ochocientos cuarenta y cinco criadores compraron este año los productos de la cabaña. Pero lo interesante es que casi todos son visitados después de haber efectuado la compra para comprobar algo así como la "satisfacción del cliente" y chequear la evolución y el trabajo de los toros. Parte del personal de la empresa especialmente preparado está abocado a este trabajo durante todo el año.
Probablemente la nota destacada se vivió en el 34° remate del establecimiento La Leonor (ganadora del gran campeón Brangus de Palermo) que el próximo año cumple nada menos que cien años. Obtuvieron el mejor precio del año de todas las razas para remates comerciales con Yacyretá, un Brangus colorado que se fue al Paraguay después que la señora Maris F. Llorens (Viradolce SA) pagó 101.000 pesos.




