
En esta campaña se venderían unas 80.000 unidades, un 15 por ciento más que el año pasado; el sistema contribuye a compensar la falta de camiones para el transporte de granos en épocas de cosecha
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El mercado del silo en bolsa de plástico crecería esta campaña un 15% y los productores lograrían almacenar con este sistema unos 13 millones de toneladas.
Aunque no hay estadísticas oficiales, en las empresas proveedoras de este insumo sostienen que finalmente se venderán entre 70.000 y 80.000 bolsas, aproximadamente.
Las proyecciones están bastante más arriba de las 60.000 que se habrían comercializado en la última campaña, y que permitieron dejar a campo entre 11 y 12 millones de toneladas.
Según los especialistas, el aumento del 15% indicaría que el silo bolsa se estabilizó como sistema y que, además, los productores apuestan a su continuidad.
Ahora bien, el mercado no seguiría con la tendencia del explosivo avance que, por ejemplo, tuvo en los últimos años.
En este sentido, entre las campañas 1999/2000 y 2000/2001 su crecimiento se ubicó en un 40%. Lo mismo pasó en los ciclos 2000/2001 y 2001/2002.
Mientras tanto, entre las campañas 2001/2002 y 2002/2003 el mercado del silo bolsa se expandió un 20 por ciento.
El escenario
"El productor vuelve a elegir la bolsa", aseguró a LA NACION Alejandro Martínez, gerente de Marketing de Plastar. Según el directivo, con la soja se va a observar nuevamente una fuerte utilización de este sistema.
El tema es que en las zonas que hubo una menor cosecha de trigo, rindes inferiores o lotes que no se hicieron con maíz, directamente se pasó a la oleaginosa. Dicho de otra forma, en las compañías esperan una concentración de la demanda para destinar el silo bolsa a este grano.
Algo similar piensan Carlos De Tullio, gerente de Marketing de Ipesa, y Hernán Berardocco, responsable del Departamento Técnico de la firma Agrinplex.
"Va a ser un año de mucha concentración a partir del cultivo de soja", puntualizó De Tullio.
Por otra parte, varios técnicos tienen presente que este sistema contribuirá otra vez a solucionar más de un problema ante la falta de camiones en plena cosecha.
Quizás esto se podría notar aún más en la zona norte del país, porque la impresionante expansión de la agricultura todavía no vino acompañada de una buena logística de transporte.
Más allá de lo que pueda pasar con la gruesa, en la campaña de trigo que finalizó se observó que la demanda de silo bolsa fue distinta según las regiones. Así, en algunas firmas dicen que la demanda no fue tan contundente en las zonas afectadas por la grave sequía.
En cambio, en otras regiones, como el sudeste bonaerense, los buenos resultados en el trigo impulsaron una demanda estable con respecto al año pasado. Por supuesto que también están los que sostienen que al haber menos maíz, que posee más kilos por hectárea, y en consecuencia requiere más bolsas, el mercado sintió una menor demanda.
De todos modos, en algunas empresas creen que, a pesar de esto y hasta de la misma sequía, la situación se emparejará claramente con la soja y, también, con la recuperación lechera, que por ejemplo hizo que el año pasado los tambos requirieran más picado de maíz, sorgo y alfalfa."Ya hubo un aumento en la utilización del silo bolsa para todas las alternativas de conservación de forrajes", explicó el técnico de Agrinplex.
Otro dato que parece interesante en el mercado es que crecieron las ventas de mantas para tapar silo torta o bunker. Esta tendencia tiene que ver con el mayor uso de reservas forrajeras picadas para tambo y ganadería.
Una opción para los fertilizantes sólidos
El silo bolsa también está siendo atractivo para una nueva modalidad: el almacenaje de diferentes fertilizantes como urea, superfosfato y fosfato diamónico.
Según Alejandro Martínez, gerente de Marketing de Plastar, con esta opción el productor puede guardar el fertilizante bastante tiempo antes de la siembra, evitar la época de mayores compras, y tal vez de precios, y realizar una medición indirecta de su consumo.
Para Carlos Roldán, técnico de la empresa, ahora hay más productores que buscan implementar el embolsado de fertilizantes. "Nosotros observamos que estos productos pueden estar hasta un año en la bolsa. Esta alternativa es óptima para quien compra a granel; ahorra en dinero y en logística", manifestó el experto.
Este embolsado no tiene las mismas características que lo que habitualmente se hace con el grano seco o húmedo. Aquí se debe trabajar con menor presión para no aglomerar el fertilizante, retirar los rodillos si se utiliza la embolsadora de grano húmedo y observar que no ingrese agua ni que el silo bolsa presente roturas.
También es importante que el fertilizante llegue hasta el campo no muy manipulado. Si ocurre esto, se corre riesgo de que se aglomere en la bolsa.





