El Valle Medio, en Río Negro, fue azotado por un fenómeno que afectó a frutas, hortalizas y al cultivo de maíz
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SAN CARLOS DE BARILOCHE.- En los últimos días, el Valle Medio fue azotado por una fuerte tormenta de granizo. Si bien por estas horas se avanza con los relevamientos de daños, desde el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro advirtieron que los efectos fueron “devastadores”. En diálogo con LA NACION, Facundo Fernández, secretario de Fruticultura provincial, sumó que hay mucho daño estructural en la zona afectada por el granizo. “En fruticultura los daños se dieron mayormente en frutos secos. La cosecha de peras y manzanas estaba al 90% ya, aproximadamente. Hay mucho más daño en maíz y hortalizas”, dijo.

En tanto, Carlos Banacloy, ministro de Desarrollo Económico y Productivo, aseguró: “Es tremendo. Por el tamaño de la manga (precipitación intensa y localizada de piedras de hielo), lo lejos que llegó, los kilómetros que recorrió, la intensidad del granizo y el tamaño. Eso, sumado al viento, hizo estragos”. Desde ayer, el gobierno de Río Negro avanza en territorio con los relevamientos para dimensionar el impacto en las distintas producciones de la región.
Se están realizando sondeos y contactos directos con productores para conocer la situación en cada zona. En ese sentido, las autoridades remarcaron la importancia de que los productores afectados realicen las correspondientes declaraciones juradas para consolidar la información sobre los daños.
Banacloy indicó que el fenómeno afectó a un entramado productivo diverso, lo que amplifica el impacto sobre la actividad económica local. “Hoy el Valle Medio tiene una diversificación productiva enorme y nos pega tanto en fruticultura como en agricultura y horticultura, en cultivos bajo cubierta y en la producción de hortaliza pesada. El daño para un productor que viene atravesando años difíciles y que está en plena temporada de cosecha es muy fuerte; realmente es desolador, te deja devastado”, aseguró. “Es una tormenta que terminó prácticamente como si fuera un tornado. No fue una tormenta de granizo tradicional, como las que solemos tener en el valle. Tuvo una agresividad, un viento, una fuerza descomunal”, añadió Banacloy.

Fue el tercer episodio de granizo de la temporada, un hecho que profundiza la preocupación del sector. “Hay zonas que este año la han pasado muy mal y todavía no logran terminar de acomodarse”, señaló Banacloy.
Impacto
Las primeras evaluaciones indican afectaciones en distintos sistemas productivos, entre ellos, agricultura, horticultura, producciones bajo invernadero y fruticultura. Se reportaron daños en cultivos agrícolas como maíz y cebolla, así como en producciones hortícolas y en invernaderos. En el caso de la fruticultura, la cosecha venía muy avanzada, pero aún quedaban variedades de manzana en las chacras, por lo que el granizo también impactó sobre esa producción.
Ya a finales de enero pasado, las heladas tardías, el granizo y las lluvias activaron el estado de emergencia y desastre agropecuario en distintas zonas de la provincia. En ese marco, Río Negro puso en marcha un esquema de alivio impositivo para los productores de General Roca, Avellaneda, Adolfo Alsina y El Cuy, con el objetivo de sostener la actividad productiva. Para acceder, se requiere estar inscripto en Ingresos Brutos, tener las declaraciones al día y contar con Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) vigente. El trámite puede realizarse en las oficinas de la Agencia de Recaudación Tributaria o de forma online a través de la Oficina Virtual con clave fiscal ARCA. Para conseguir la exención impositiva, los productores deben presentar primero las declaraciones juradas.

En 2017, el gobierno provincial lanzó un programa de financiamiento de malla antigranizo. Pensado para el sector frutícola, se trata de un financiamiento para la compra y colocación de este sistema de defensa contra los fenómenos meteorológicos, que no sólo permite resguardar la producción sino que mejora la calidad de la fruta.
El Alto Valle, Valle Medio y Valle Inferior son tres regiones productivas clave a lo largo del río Negro: conforman el eje económico más importante de la provincia de Río Negro. El Alto Valle (Neuquén/Río Negro) se destaca por peras y manzanas, el Valle Medio (la zona de islas en Choele Choel, Lamarque, Luis Beltrán y Chimpay) se caracteriza por la producción intensiva, y el Valle Inferior (Viedma), cerca del mar, tiene una diversificación productiva.
De acuerdo con un reciente informe del INTA, en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, la recurrencia de tormentas convectivas es de media a alta para la mayoría de las localidades. El 33% de las localidades del Alto Valle se encuentran cercanas a los valores más altos de severidad, el 44% presentan severidad media y un 22% severidad baja.

Durante ese período, los cultivos atraviesan tres momentos críticos: entre septiembre y octubre ocurre la floración y el cuaje de los frutos, entre noviembre y diciembre se desarrolla el crecimiento y de enero a marzo se da la madurez y la cosecha. La frecuencia media máxima es de 4 a 6 tormentas de granizo durante los meses de octubre a marzo. A finales de noviembre del año pasado, otro evento de granizo tuvo una gran afectación en la zona del Valle Medio: Belisle y Chimpay fueron las más afectadas.










