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- Anselmo Avila
Asesor
Desde 2004 trabajo en el área de agronomía de Pioneer en la zona sur de Santa Fe y Córdoba, y en las recorridas de lotes de maíz vengo observando la presencia de chinche de los cuernitos con un incremento marcado en su población, especialmente los últimos tres años.
Estas chinches, cuyo nombre científico es Dichelops furcatus, pueden afectar al maíz desde sus primeros estadíos hasta V5, siendo el período que va desde emergencia hasta V3 el más susceptible.
La manera de accionar de estos insectos es colocándose con la cabeza hacia abajo mientras succionan la base del tallo de las plantas de maíz. Al mismo tiempo, para lubricar su estilete inyectan una saliva tóxica que puede producir deformación de tejidos, o bien la detención del crecimiento en el punto de alimentación que recién se observará de V3 en adelante.
Las zonas alrededor del punto afectado por el estilete y la saliva crecen deformadas, como rasgadas, siendo el síntoma más característico del ataque de esta chinche la presencia de "huequitos" alineados circundados por un halo clorótico amarillento.
El impacto en los rendimientos depende principalmente de la presión de esta plaga. En casos más extremos de incidencia, se pueden encontrar hasta el 90% de plantas afectadas. A su vez, podemos evaluar diferentes grados de afectación o severidad que pueden variar desde plantas con una sola hoja con picaduras hasta otras con todas las hojas con síntomas y, en algunos casos, varias picaduras en la misma hoja.
Al avecinarse una nueva siembra resulta clave prestar suma atención. Se recomienda hacer monitoreos de adultos en el rastrojo en presiembra donde se podría encontrar hibernando, como así también en los lotes de trigo, garbanzo u otros cultivos de invierno cercanos al lote destinado a maíz. Asimismo, en los primeros 10-15 días de emergido el cultivo es recomendable hacer un nuevo monitoreo en el lote.
Dado que es un insecto difícil de visualizar en rastrojo, los tratamientos preventivos en presiembra o preemergencia se están usando cada vez más, y son los de mejores resultados. Los terápicos que traen incorporados las semillas actualmente no alcanzan para frenar esta plaga.
El atardecer es la mejor hora para ver chinches moviéndose en el lote, y por lo tanto, también para hacer un tratamiento con insecticida para alcanzar la mayor efectividad.






