
La gran complejidad territorial y demográfica de algunos partidos bonaerenses provoca reclamos autonomistas
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En la extensa geografía del interior bonaerense, Guaminí es tal vez uno de los territorios más complejos de definir, considerando que su homónima ciudad cabecera tiene similar peso demográfico que su primera localidad, Cásbas, a la vez que los pueblos de Garré y Huanguelén -dos de los más grandes del distrito- poseen jurisdicciones y dependencias compartidas con otros distritos; el primero, con Trenque Lauquen, mientras que el segundo, con Coronel Suárez.
En este último caso, un vasto sector de la población se ha agrupado en una asociación que busca en las últimas décadas independizarse y crear su propio partido, aunque visto desde un marco político territorial autoridades distritales, instituciones intermedias y vecinos del resto de las localidades de Guaminí ven perjudicial el proyecto e insisten en una contrapropuesta.
"«La historia nos condena» es uno de los dichos más comunes en Guaminí y en especial en los pagos de Huanguelén", dice el vecino Mario Gutiérrez, que recuerda que desde hace tiempo esta última localidad "pedía a gritos la autonomía, más que por el crecimiento que había, por la falta de vínculos de la gente con sus dos ciudades cabeceras y la cierta desatención de éstas para con el pueblo".
Pero el proyecto de separación cobra una dimensión que va más allá de Huanguelén y los dos distritos en cuestión, ya que propone además la quita de tierras a los partidos vecinos de Daireaux y Lamadrid, lo que equivaldría a unas 200.000 hectáreas. Eso está bien para el dirigente y máximo referente autonomista, Néstor Bilbao, que afirma que "muchos pobladores tienen vínculos con la localidad e incluso la zona rural de influencia llega a ser atravesada por tres jurisdicciones judiciales: Azul, Trenque Lauquen y Bahía Blanca".
Mientras que en la otra vereda del conflicto, el intendente municipal de Guaminí, Carlos Cordero, resalta que "por tratarse de distritos dependientes en gran parte de la producción agropecuaria, restarles superficie implica poner en riesgo su economía y por consiguiente, restringir el nivel de servicios a la población".
Argumentos separatistas
En años recientes, el diputado Julio Alfonsín presentó un proyecto de creación de nuevos municipios, contemplando a pueblos que tengan más de 2000 habitantes (en el caso del interior), el aval de su población y la viabilidad técnica y económica. Como consecuencia de ese argumento, brotaron viejos y nuevos reclamos de independencia distrital y se agruparon en la actualmente denominada Asociación de Nuevos Municipios.
Esta organización no gubernamental tuvo su última movilización el 20 de enero pasado frente a la legislatura en La Plata, donde su presidente, Carlos Pro, ratificó la necesidad de "crear más jurisdicciones para que se achiquen las distancias entre las demandas de vecinos y las autoridades residentes en otras localidades y realidades".
En este marco, en Huanguelén se apoyan sobre el argumento de que "no se puede seguir viviendo sin un territorio común ni tampoco desoyendo el 98% de votos a favor de la autonomía [según el resultado que arrojó el plebiscito de 2004] y el proyecto del diputado Alfonsín, que cuenta con el apoyo de decenas de comunas, encuadrando a la localidad como factible", expresa Néstor Bilbao.
La otra orilla
Del otro lado, tanto Cordero como sus pares de Lamadrid y Daireaux creen lógico que los ciudadanos de Huanguelén tengan un espacio común y respuesta a sus supuestas desatenciones, pero sostienen que quienes son parte de los 80.000 habitantes de jurisdicciones ya constituidas juzgan contraproducente que "por 5000 pobladores se funde un municipio y se quiten tantas hectáreas a otras comunas".
Francisco Di Pietro, miembro del movimiento de integración territorial local, califica de "deshonesto hablar de viabilidad cuando se corre por de más el área de influencia [a 200.000 hectáreas] y se interpreta que el plebiscito de 2004 arrojó el 98% de votos a favor, cuando apenas un 50% de la población estuvo de acuerdo en participar de esa consulta".
Los que bregan por la integridad territorial, el cuerpo legislativo de Guaminí con apoyo de la comisión de defensa territorial, propusieron un corrimiento de límites, para que Huanguelén no quedara en medio de la competencia de dos o más jurisdicciones, según indicó Cordero.
A su vez, Di Pietro agregó que "incluso se estudió la factibilidad de que consecuentemente se opte por la alternativa de autonomía administrativa, como por ejemplo Treinta de Agosto en Trenque Lauquen o Claromecó en Tres Arroyos".
Por ahora, la cuestión de límites en el interior bonaerense es una discusión que reclama solución.






