La combinan con la actividad ganadera
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En un marco propicio para las exportaciones de miel en el mercado internacional aumenta la producción apícola, al tiempo que se ensayan formas alternativas.
Como muestra de las buenas perspectivas de este rubro, el ingeniero Héctor Raúl Triccó, técnico del área de Estudios Económicos y Sociales de la Estación Experimental Agropecuaria Pergamino INTA, señaló el ejemplo de la experiencia de una empresa familiar de la región pampeana que combina la actividad apícola con la ganadería , basándose en pasturas como fuentes melíferas.
"La difusión de esta modalidad -comentó Tricco- puede ser una alternativa rentable ante el fuerte avance de la agricultura y ayudará a mantener la actividad apícola en la región pampeana".
Tecnología combinada
En Colonia Castelar, localidad de la provincia de Santa Fe, el apicultor Norberto Sacaravino e hijo, que posee 50 hectáreas , priorizó para las abejas el aprovechamiento de toda la flora melífera y polinífera, compuestas por especies cultivables y malezas.
Realizan, asimismo, un aprovechamiento de la ganadería, con una baja carga animal, para preservar las pasturas y permitir una rápida recuperación en la campaña siguiente.
Los propietarios tienen lotes de una superficie de 6, 18 y 26 hectáreas, casi todos rodeados de cultivos agrícolas. Ello indica -refirió Triccó- que las abejas sólo aprovechan las fuentes melíferas preparadas para tal fin.
"Estas fuentes -explicó- están compuestas por pasturas plurianuales que se implantan en el otoño a una densidad por hectárea de alrededor de 5 kilogramos de Melilotus alba, mas 2 kilogramos de Trébol blanco y el agregado de cebadilla criolla y alguna brassica, como -por ejemplo- nabo o mostacilla, para producir entrada temprana de polen".
Agregó que en junio entra en cada potrero un vacuno por hectárea, para talar un poco las plantas y dar más luz a las de porte bajo como en el caso del trebol.
La carga apícola, por lote, es de 12 colmenas por hectárea, o sea, que en 50 hectáreas poseen 600 unidades.
Buenos registros
Estos apicultores manifestaron que durante la campaña 2002 obtuvieron un rendimiento promedio de 60 kilogramos de miel por colmena . Durante la cosecha anterior, con 1200 colmenas, se lograron 389 tambores, es decir, 100 kilogramos de promedio por unidad.
"No obstante -señaló Triccó- durante la campaña 1999/2000, debido al exceso de lluvias, se cosecharon sólo 7 tambores.
"Los resultados -concluyó- muestran las ventajas de esta nueva alternativa."






