
Carlos Slim negocia una inversión para apuntalar las finanzas de The New York Times
The New York Times Co. está en negociaciones con el multimillonario mexicano Carlos Slim sobre una inversión para ayudar a aliviar los problemas financieros del grupo de medios de comunicación, dijeron fuentes al tanto.
Las conversaciones continúan y podrían colapsar, pero una de las opciones en la mesa es que The New York Times Co., la matriz del periódico, emita acciones preferentes a Slim, las cuales no tienen derecho a voto pero pagan un dividendo anual, a cambio de su aporte. La inversión sería similar a un préstamo. Las acciones preferentes a menudo pueden convertirse en acciones comunes después de un período determinado.
No se sabe a ciencia cierta cuánto estaría dispuesto a invertir Slim, pero fuentes cercanas dijeron que probablemente el monto ascienda a los varios cientos de millones de dólares. También ha trascendido que The New York Times Co. planea realizar una reunión especial de su junta directiva esta semana. Un portavoz de The New York Times Co. no quiso hacer comentarios al respecto. Un vocero de Slim tampoco quiso referirse al tema.
Aún es posible que aparezca otro inversionista que provea capital al grupo neoyorquino. Una posibilidad que se baraja es el fondo de cobertura Harbinger Capital Partners. Harbinger posee cerca de 28,5 millones de acciones Clase A, equivalente a una participación de 20%. El año pasado, el fondo libró una batalla para obtener puestos en la junta directiva de The New York Times Co. y conseguir cambios estratégicos como la venta de activos no esenciales, como el periódico Boston Globe. En marzo, The New York Times Co. le dio al fondo de cobertura dos asientos en la junta. Sin embargo, el deterioro en el valor de su inversión en The New York Times Co. y otras empresas hacen poco probable que Harbinger esté dispuesto a comprometer más capital en el alicaído grupo de medios. Un vocero de Harbinger declinó comentar al respecto.
Una inyección de capital por parte de Slim al menos le daría a The New York Times Co. más tiempo para capear el declive en el mercado de publicidad para medios impresos que ha puesto a prueba la capacidad de la empresa para pagar su deuda. A finales de septiembre, The New York Times Co. contaba con cerca de US$ 46 millones en efectivo y US$ 1100 millones en deuda. El conglomerado dispone de una línea de crédito de US$ 400 millones que vence en mayo, US$ 250 millones en bonos con vencimiento en 2010 y otra línea de crédito de US$ 400 millones con vencimiento en 2011. Sus ejecutivos dijeron en diciembre que la compañía está negociando con los acreedores de la deuda de largo plazo y no planea reemplazar el crédito que expira en mayo dado que no necesita tomar prestada una cantidad tan grande. También informaron que buscaban recaudar hasta US$ 225 millones mediante la venta o alquiler de parte de su sede principal y que tienen otras opciones de financiamiento en carpeta.
Slim ya había acumulado una participación de 6,4% en The New York Times Co. a finales de septiembre. El valor de su inversión ha caído en más de la mitad desde entonces y ahora bordea los US$ 60 millones. Al momento de la inversión, un vocero de Slim dijo que el magnate de 69 años simplemente detectó una oportunidad para hacerse con una parte de una "gran compañía" a un precio "atractivo" y que no tenía planes de asumir un rol en la gestión ni en la junta.
Slim controla Telmex, el ex monopolio estatal mexicano de telecomunicaciones, y América Móvil, el mayor operador de telefonía celular en América Latina por número de abonados. Sus empresas telefónicas han obligado a la mayoría de sus rivales a batirse en retirada al cobrarles tarifas exorbitantes por completar sus llamadas a través de la red de Telmex y empantanar las acciones legales en su contra en los tribunales mexicanos. Su estrategia para invertir en EE.UU. es hallar acciones subvaluadas y comprarlas como una inversión.
Al igual que el resto de los periódicos de EE.UU., The New York Times ha debido reducir costos para compensar la brusca caída en sus ingresos en momentos en que los lectores y los anunciantes se trasladan a Internet. El año pasado, el conglomerado eliminó empleos en su periódico principal, combinó secciones de The New York Times y el Boston Globe y consolidó sus plantas de impresión en el área de Nueva York.
La crisis económica, sin embargo, ha exacerbado la caída de la publicidad, obligando a los grupos de medios a emprender medidas más drásticas. En noviembre, The New York Times Co. redujo su dividendo trimestral en 75%. El reparto del dividendo es un asunto de suma importancia porque es considerada como una de las principales fuentes de ingresos para los numerosos miembros de la familia Ochs-Sulzberger, que controla la empresa. La disminución del dividendo recortó el ingreso de los Sulzsberger de US$ 25 millones a US$ 7 millones al año.






