
Cerró la fábrica de lámparas de Philips
Mudanza: la decisión de la empresa holandesa, que ahora importará al país desde Brasil, dejará al menos 130 nuevos desocupados.
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(DyN).- La tradicional fábrica de lámparas que la empresa Philips Argentina tenía desde hace más de 30 años en el barrio porteño de Saavedra, cerrará esta noche sus puertas y dejará sin trabajo a alrededor de 130 empleados, según dijeron voceros de la empresa.
La planta, ubicada en la avenida General Paz y Posta desde hace más de 30 años, cerrará esta noche alrededor de las 22 y, según denunció ayer el delegado gremial de los trabajadores que quedarán cesantes, Marcelo Soto, "podría instalarse en Brasil, donde obtiene mayores beneficios económicos".
En declaraciones a las radios Mitre y La Red, Soto aseguró que las notificaciones enviadas por la empresa al personal justificaron la drástica medida en "una decisión política" de la empresa multinacional que tiene su planta central en Holanda y "no por un problema de ventas o de costos". La carta también decía que "la fábrica hizo todo lo posible para poder tener un costo competitivo como en otros países".
La información fue confirmada esta tarde a DyN por el gerente de Comunicación Institucional de la empresa en la Argentina, Alejandro Manzanares, quien aseguró que "no es un tema específico de problemáticas del país o del Mercosur, sino que se debe a una reestructuración industrial de Philips a nivel mundial" que tiene por objetivo "centralizar la producción" en plantas de mayor capacidad operativa.
"Ellos, por una política mundial de Philips, deciden mudar esta fábrica a Brasil y de ahí mandar todos los productos que ellos hacen a la Argentina", indicó, por su parte, el gremialista.
Manzanares explicó que "hoy, para que la planta de lámparas sea competitiva, necesita una escala de producción cercana a 300 millones de lámparas anuales, pero hoy fabricaba 80 millones al año y cada vez iba a ser menos competitiva".
"La decisión fue tomada en la casa central en Holanda", agregó, y dijo que los directivos locales "trataron de defender hasta último momento la posibilidad de mantener las fuentes de trabajo".
Desocupados
Al trazar un panorama de la situación por la que deberán atravesar los 160 empleados de Philips a partir de hoy, Soto afirmó que "la mayoría de los trabajadores tiene un promedio de entre 35 y 45 años, y serán nuevos desocupados porque son jóvenes para jubilarse pero viejos para buscar trabajo".
Manzanares adelantó que "ya podemos garantizar a 30 reinsertados y hay otro grupo de gente cercana a la edad de jubilación anticipada, mientras que al resto le estamos pagando todas las indemnizaciones correspondientes".
La noticia del cierre de la planta de producción en Saavedra y su traslado a Brasil, que, según confirmó Manzanares, "continuará funcionando como depósito y centro de distribución", se sumó al temor ante una eventual emigración masiva de empresas hacia Brasil, donde pueden encontrar mejores condiciones económicas tras la devaluación del real ocurrida el año último.






