Con márgenes que llegan hasta el 60%, el mercado local revela a las nuevas vedettes bodegas boutique, las más rentables
Hay 190 empresas que producen vinos finos en la Argentina; de ellas, 110 pertenecen a esta categoría ganadora
1 minuto de lectura'
En la Argentina hay 190 bodegas que producen vinos finos y 110 de ellas son las rentables y minimalistas bodegas boutique. Con ganancias que en algunos casos llegan hasta el 60%, están muy por encima de los márgenes de las demás bodegas -multinacionales y familiares profesionalizadas-, cuya rentabilidad ronda el 6 por ciento.
Las bodegas boutique son pequeñas, tienen una producción limitada y hacen el vino con uvas propias. Se las distingue por producir menos de 300.000 botellas de vino fino por cosecha.
Estos datos, anticipados en forma exclusiva a LA NACION, forman parte de un estudio realizado por la consultora Claves Información Competitiva, y serán presentados mañana en la Universidad de Belgrano.
Según Nelson Pérez Alonso, director ejecutivo de la consultora, el protagonismo de las bodegas boutique se debe a que sus estructuras son mínimas y tienen estrategias orientadas a las oportunidades de los mercados externos, esto "no sólo les han permitido obtener la mayor rentabilidad de la industria, sino que aumenta año a año", explica.
Este tipo de empresas fue el único que aumentó su presencia en el mercado argentino. En 2002 había 100 bodegas boutiques, mientras que al finalizar 2003 el número se elevó un 10%, llegando a 110. Los demás tipos de bodegas perdieron integrantes.
Sin embargo y precisamente por su condición de "pequeña bodega", este segmento no alcanza para dinamizar toda la industria. Y tampoco el empleo, ya que, en promedio, contratan entre tres y cinco personas cada una.
Considerando el sector en su conjunto, el empleo creció muy poco en los últimos dos años. Apenas un 1,5% y menos del 1% en el 2003.
Las 190 empresas del sector de vinos finos emplean aproximadamente a 7700 personas y se estima que el empleo total del sector ha crecido apenas un 0,27 por ciento. "Esto se debe a que las bodegas podrían no haber invertido su capital en el reacondicionamiento si se dedicaron a producir", apuntan en la consultora.
Fuera de los incrementos que se registraron en el sector de las firmas boutique, en los últimos dos años prácticamente se ha mantenido el número de bodegas productoras de vinos finos.
En el segmento de altos precios, la oferta está repartida, hay 133 empresas productoras y ninguna tiene más del 6% de participación de mercado.
Por otro lado, la concentración en el segmento de bajo precio es alta: compiten solo 57 empresas, la empresa líder concentra el 16,7% de la producción total, registrando las cinco primeras empresas una participación mayor al 52% del total. "Las dos primeras empresas del ranking son fuertes formadoras de precios e inciden determinantemente en las tendencias del segmento.
La producción de vinos finos en la Argentina en 2003 fue de 459.864.000 litros, por un valor de 1381 millones de pesos, y siguió aumentando hasta superar en un 24,3% lo producido el año anterior.
"Esto sucede porque se comienza a reestablecer el nivel de stock que disminuyó considerablemente durante los años 2001 y 2002 a causa de la retracción de la demanda, donde las empresas disminuyeron su producción y comenzaron a utilizar sus existencias, y los clientes intermedios bajaron los niveles de stock y los clientes finales bajaron su consumo", apunta el estudio.
El número total de exportaciones de vino fino de Argentina en 2003 se estima en 86.732.000 litros, por un valor de 407,43 millones de pesos.
Las importaciones, por su parte, tuvieron una caída importante en el último año. Además de los valores casi triplicados tras la devaluación, influyó el aumento de aranceles.
Para importar vinos finos se pagaba un arancel de 22,5% hasta marzo, de allí en adelante la cifra fue aumentado hasta llegar al 35 por ciento. En 2003 las importaciones cayeron un 62,5% con respecto al año anterior, se importaron apenas 50.000 litros de vino fino.
Cuestión de tamaño
La rentabilidad neta sobre ventas en las empresas difiere bastante según el grupo estratégico al que pertenezcan. Excluyendo a las rentables bodegas boutique, las categorías son:
* Las empresas vitivinícolas multinacionales son las que se vieron mas afectadas por el aumento de los costos. "Al no trasladar la totalidad de los aumentos al consumidor final, la mayoría presenta rentabilidades negativas, tal es el caso de Allied Domecq Argentina o Chandon", explican.
* Las bodegas nacionales con incorporación de capital de inversión también presentan problemas por la imposibilidad de trasladar la totalidad del aumento de los costos. Al igual que en el caso anterior, sus rentabilidades oscilan entre bajas (5%) y negativas (-15%).
La mayoría de las bodegas familiares profesionalizadas tienen pérdidas, "pero con tendencia positiva", indica el relevamiento. Entre ellas se destaca la Bodega Esmeralda, con una rentabilidad de 5,7 por ciento.
En el capítulo de proyecciones del estudio se ubican las tasas de crecimiento para todo el sector en los próximos cinco años en el 4% anual en promedio. Esto si el escenario económico local e internacional es optimista. Si hay un escenario neutro no habrá crecimiento para el sector de vinos finos y, si la situación empeora, habrá una caída del 2 por ciento.
Este estudio en forma sintética se presenta mañana a las 19 en Lavalle 485, en el inicio del posgrado en Administración del Negocio del Vino de la Universidad de Belgrano.
Con buen cuerpo
190 bodegas
Son las productoras de vinos finos que se reparten en Mendoza, San Juan y otras provincias.
110 modelo boutique
Para pertenecer a esta categoría se deben producir menos de 300.000 litros por cosecha.
7700 personas
Son empleadas directamente por la industria del vino fino en la Argentina.
60% alto margen
Esta es la máxima rentabilidad alcanzada por una bodega boutique de Mendoza.



